La historia de Francesco: tiene 18 años y el coronavirus le “quemó” los pulmones, pero fue salvado por el primer doble trasplante del órgano en Europa

El joven, quién estaba sano y no tenía patologías previas, contrajo la enfermedad y en tan sólo cuatro días terminó en terapia intensiva, respirando gracias a una maquina a la que estuvo conectado durante dos meses. Desde el principio, los médicos informaron a la familia de que “solo un milagro” podría salvarlo. Los órganos “parecían de madera”, contó el cirujano que llevó a cabo una operación realizada hasta ahora sólo en China

Los miembros del personal médico en trajes de protección tratan a un paciente de 18 años que padece la enfermedad por coronavirus (COVID-19) en una unidad de cuidados intensivos en el hospital San Raffaele en Milán, Italia, 27 de marzo de 2020 (REUTERS / Flavio Lo Scalzo)
Los miembros del personal médico en trajes de protección tratan a un paciente de 18 años que padece la enfermedad por coronavirus (COVID-19) en una unidad de cuidados intensivos en el hospital San Raffaele en Milán, Italia, 27 de marzo de 2020 (REUTERS / Flavio Lo Scalzo)

Por primera vez en Europa, un italiano de 18 años recibió un transplante de dos pulmones, debido a que los suyos habían quedado inservibles a causa de la COVID 19, informó este jueves el hospital Policlínico de Milán (norte de Italia).

Francesco, un joven en principio sano y sin patologías previas, contrajo el virus y en tan sólo cuatro días terminó en terapia intensiva respirando gracias a una maquina de circulación extracorpórea a la que estuvo conectado durante dos meses.

Sin embargo, logró sobrevivir gracias a la operación que, según aseguró un portavoz del hospital, hasta ahora solo había sido realizada en China. En este caso fue llevada a cabo por el director de cirugía torácica y trasplantes de pulmón del Policlínico milanés, Mario Nosotti, el pasado 18 de mayo.

Según explicó Nosotti, el coronavirus había prácticamente “quemado” sus dos órganos respiratorios, causando que fueran incapaces de funcionar en cuestión de pocos días.

Desde el principio, los médicos informaron a la familia de que “solo un milagro” podría haber salvado al joven de 18 años, visto el estado en el que se encontraba.

El 23 de marzo, dado el nuevo empeoramiento de su condición, los médicos de la Unidad de Cuidados Intensivos de Cirugía Cardíaca del Hospital San Rafael de Milán lo indujeron a un coma y conectaron a una máquina para que pudiese respirar. Y a mediados de abril, los expertos en cirugía torácica y trasplantes de pulmón del Policlínico, decidieron intentar la vía del trasplante doble.

Personal médico en el hospital San Raffaele de Milán (REUTERS/Flavio Lo Scalzo)
Personal médico en el hospital San Raffaele de Milán (REUTERS/Flavio Lo Scalzo)

Tras ponerle en la lista de trasplantes el 30 de abril y mientras continuaban “agotándose sus reservas” llegó hace dos semanas la noticia de que había un par de órganos adecuados, donados por una persona fallecida, explicó Nosotti.

“Mientras tanto, los colegas de San Raffaele enfrentaron la delicada fase de transportar al paciente a nuestra sala de operaciones dedicada a las operaciones de Covid”, añadió.

Un trasplante siempre es una operación delicada, pero lo es aún más cuando todo el personal en la sala de operaciones está protegido por dispositivos de protección contra el virus, incluidos los cascos de ventilación que dificultan los movimientos y fatigan a los profesionales sanitarios, comentó el doctor.

“Tanto es así que habíamos planeado un cambio de equipo quirúrgico, así como el de anestesiología y enfermería a intervalos regulares para permitir que los colegas recuperasen el aliento”.

La intervención también fue compleja debido al grave daño causado por el coronavirus, pues "los pulmones, de hecho, parecían de madera, extremadamente pesados y en algunas áreas completamente destruidos".

La operación finalizó perfectamente, y después de unas doce horas se desconectó la circulación extracorpórea. Nosetti remarcó que ello fue “algo no del todo común, especialmente teniendo en cuenta que el paciente había estado conectado a una maquina durante dos meses”, señaló.

El joven, hoy despierto, tendrá que someterse a una larga rehabilitación, no tanto por la infección del coronavirus, que ya ha superado, sino por los 58 días que pasó atrapado en la cama, intubado y asistido por las máquinas.

“Está despierto y alerta y está haciendo fisioterapia para recuperar su función”, dijo Nosotti. “Ser un joven deportista lo ayudó. Pero le llevará tiempo recuperarse, incluso psicológicamente”.

(Con información de EFE)

MÁS SOBRE ESTE TEMA:

Chile registró su peor balance diario: 49 nuevas muertes por coronavirus

El mensaje de Donald Trump por los 100 mil muertos por coronavirus en Estados Unidos

El demoledor diagnóstico de un Premio Nobel sobre las cuarentenas: “No salvaron ninguna vida"

MAS NOTICIAS