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El "Niño Juan" cayó cuando estaba a punto de cometer su mayor atracó: una colección de arte oriental del castillo de Fontaineblue, en Francia

Su plan era empotrar un coche de alta cilindrada contra uno de los muros del castillo de Fontainebleau en Francia para apoderarse de un tesoro de incalculable valor. Había sido contratado por la mafia china a cambio de 800.00 euros. El “Niño Juan”, un veterano delincuente español y experto alunicero (como se conoce en España a los delincuentes especializados en estrellar coches contra las vitrinas de un comercio, robar y huir), fue detenido la madrugada del pasado 28 de diciembre justo cuando iba a perpetrar con su banda un robo de película.

El apodo es de sobra conocido por las autoridades españolas. Este madrileño de 33 años acumula en su historial delictivo 54 detenciones y siete reclamaciones judiciales por todo tipo de crímenes, desde robos con violencia hasta agresiones a la policía.

Desde que era menor de edad se adiestró en las artes del butrón, hacer agujeros en puertas blindadas y cajas fuerte para entrar a robar. Avezado conductor, más tarde cambiaría su modus operandi por el del alunizaje, una técnica más rápida y efectiva. Sus huidas al volante han puesto en jaque en varias ocasiones a la ley.

“Si logra subirse a un vehículo es muy difícil detenerle. No duda en llevarse por delante a quien haga falta para lograr escapar”, dicen fuentes policiales.

Por eso la policía francesa decidió actuar antes de que cometiera el robo en Fontainebleau. A la una de la madrugada del 28 de diciembre el ‘Niño Juan’ era detenido en el aparcamiento de un hotel francés en la región de Nemours, al sur de París, a poco más de 17 kilómetros del castillo.

La "operación bambú" en Nemours en la que cayó el Niño Juan


Estaba junto a uno de sus cómplices, vestían ropa y zapatillas oscuras que habían comprado unos días antes en una tienda deportiva en Francia. En el maletero del coche tenían todo lo necesario para el golpe: máscaras, cortafríos, guantes, hachas, picos, palancas, destornilladores y material de oxicorte para fundir metal.

A lo largo de esa noche cayeron en total cinco miembros españoles de la banda, entre ellos otros dos delincuentes reputados como Juan Carlos Quintero y Gabriel Lanzas, alias ‘El Americano’, especialistas en robar vehículos y hacer butrones. La policía francesa también capturó al ciudadano chino de 45 años Hu Shouyang, quien sería el enlace entre la mafia china y la banda en España.

Los seis capturados permanecen en la cárcel en espera de ir a juicio, la justicia francesa les acusa de asociación ilícita para la preparación de un delito y robo en banda organizada.

En sus celulares tenían fotos de las piezas de porcelana, como jarrones y vasijas, que pretendían llevarse de la colección de arte asiático que reunió durante el siglo XIX y principios del XX la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa española de Napoleón III.

Juan María Gordillo Plaza nació en el barrio madrileño de Oscasitas y se ganó su apodo por su cara de niño y baja estatura.
Juan María Gordillo Plaza nació en el barrio madrileño de Oscasitas y se ganó su apodo por su cara de niño y baja estatura.

La banda habría visitado el castillo de Fointanebleau y sus alrededores en varias ocasiones antes del golpe, tanto a pie como en coche, para identificar los controles de seguridad, las cámaras y la ubicación de los objetos que querían robar, según ha informado el diario Le Parisien.

La hipótesis de la policía es que las tríadas chinas querrían recuperar esos objetos perdidos durante las incautaciones de la Revolución Francesa y el saqueo del Palacio de Verano de Pekín por el ejército franco-británico en 1860.

“Es imposible vender en el mercado esas piezas, porque cualquier experto en arte las conoce, están catalogadas. Su valor es incalculable, tienen siglos de antigüedad, algunas pertenecen a la época imperial. Lo más probable es que algún coleccionista privado en China quisiera poseerlas como símbolo de estatus”, explican las autoridades responsables del caso.

El plan

El dispositivo policial bautizado como la Operación Bambú arrancó en España. “Se captaron informaciones de que determinados delincuentes españoles tenían intención de hacer un robo en algún lugar de Francia”, explica el inspector jefe de la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional, Fernando Porcel.

Desde el 21 de diciembre, cuando la banda del ‘Niño Juan’ atravesó la frontera con Francia en dos coches, las autoridades de ambos países establecieron un hilo directo en tiempo real para seguirles la pista. Los delincuentes simularon ser turistas que no se conocían entre ellos. Visitaron la Torre Eiffel y el estadio de fútbol del Paris Saint Germain. También Fointanebleau. Entonces fue cuando saltaron las alarmas.

El castillo de Fontainebleau, a unos 60 kilómetros de París, fue la residencia de más de 30 reyes franceses,
El castillo de Fontainebleau, a unos 60 kilómetros de París, fue la residencia de más de 30 reyes franceses,

La única pista que tenía la policía es que en la trama estaba involucrada la mafia china. Precisamente el castillo acoge el Museo Chino, creado en 1863 con una de las colecciones de arte asiático más importantes de Europa, que atesora unas 800 piezas. La banda escogió como base de operaciones para preparar el golpe un hotel en la localidad de Nemours, próxima al castillo. Ya no cabía duda: habían descubierto el plan.

“No dejaron nada al azar”, confiesa el equipo de la policía española que siguió el caso. El grupo había robado dos coches con matrícula francesa, un Mercedes Clase A (el que supuestamente iban a ser empotrado para entrar en el castillo) y un Renault Espace. Además de robar las piezas que les habían pedido los chinos, su plan sería sustraer otros objetos para intentar venderlos en el mercado negro y así incrementar las ganancias.

El castillo de Fontainebleau, declarado patrimonio universal por la Unesco, fue la residencia de más de 30 reyes franceses, llegando a equipararse en términos de relevancia histórica con el Palacio de Versalles. Esta pequeña localidad, situada a poco más de 60 kilómetros al sur de París, es un lugar reposado de corte burgués y conservador, rodeado por un frondoso bosque.

Dotado de unas avanzadas medidas de seguridad, el castillo parece una fortaleza inexpugnable. Sin embargo, en 2015 otra banda de ladrones logró sustraer 15 obras de la colección del Museo Chino en apenas siete minutos. Cuando se fueron irrigaron todo con un extintor para ocultar las huellas.

La motivación que impulsó al ‘Niño Juan’ a aceptar el caso podría ir más allá del dinero. “Este tipo de robos proporcionan respeto y prestigio en el mundo criminal”, explican desde la policía.

El castillo de Fontaineblue posee una de las colecciones de arte asiático más valiosas de occidente
El castillo de Fontaineblue posee una de las colecciones de arte asiático más valiosas de occidente

El germen del plan habría empezado tiempo atrás en los barrios madrileños de Usera (donde se asienta parte de la comunidad china que vive en la capital española) y Orcasitas, el hogar del ‘Niño Juan’, pues allí nació Juan María Gordillo Plaza (su verdadero nombre) el 4 de julio de 1986 y fue donde se ganó su apodo por su cara de niño y su baja estatura, de apenas 1.65 metros.

En esta zona han salido varios aluniceros destacados según los registros policiales. Ninguno le ha hecho sombra al ‘Niño Juan’, a quien ya en 2012 el periódico El País bautizaba como “El alunicero rey” tras protagonizar una persecución cinematográfica huyendo a los mandos de un Renault Megane que se alargó cuatro horas.

El vídeo grabado desde el aire por un helicóptero de la policía que seguía sus pasos se hizo viral. En él se ve cómo escapa de un atasco en la autopista y colisiona con varios coches mientras hace bandazos para saltar de un carril a otro a gran velocidad. Despista a sus perseguidores al perderse en un polígono industrial y roba otro coche hasta que finalmente es detenido por varios agentes de civil.

“Es un delincuente muy bregado. Empezó con mazazos a joyerías a mediados de la década pasada y después ha ido incrementando su violencia”, decía entonces un mando policial.

No fue la única vez que le detuvieron. Al año siguiente fue arrestado por el Grupo Especial de Operaciones (GEO) durante la Operación Peluco en un chalet donde había montado su cuartel. Ya en 2017 volvió a protagonizar otra espectacular persecución de 30 kilómetros durante media hora. Y en 2018 se le acusó de liderar una banda dedicada al robo de camiones y vehículos de mercancía, especialmente de electrodomésticos y aparatos tecnológicos.

“No me suena nada de todo eso. No sé nada de coches ni de clonar llaves. No conozco a toda esa gente y nunca he estado en esos lugares”, dijo entonces ante las autoridades, a las que el ‘Niño Juan’ dio la versión de que era un trabajador autónomo humilde que ganaba 1.600 euros al mes trabajando a destajo como electricista en la periferia de Madrid.

Esa misma estrategia ha seguido ahora, negando todos los cargos ante la policía francesa y esgrimiendo la excusa de que estaba de turismo en el país. Pero por el momento las andanzas criminales del temible alunicero madrileño han llegado a su fin.

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