Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping
Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping

A finales de esta semana, cuando el Gobierno de China publique los resultados económicos del tercer trimestre del año, los reguladores del país e inversores alrededor del mundo notarán los primeros síntomas de una feroz guerra comercial librada entre el gigante asiático y los Estados Unidos: la tasa de crecimiento del PIB de la segunda economía más grande del mundo caerá a su nivel más bajo desde el primer trimestre de 2009.

Al menos eso indica una encuesta de Reuters a 68 economistas, que en promedio predicen que el producto interior bruto del país creció un 6,6% entre julio y septiembre con respecto al año anterior, comparado al 6,7% alcanzado el trimestre pasado.

La cifra sería la más débil desde la última financiera; no obstante, seguirá siendo superior al objetivo del 6,5% que se planteó el Gobierno para todo el año.

Los aranceles a las importaciones de productos chinos impuestos por el gobierno de Donald Trump comienzan a afectar los ingresos de exportación del gigante asiático
Los aranceles a las importaciones de productos chinos impuestos por el gobierno de Donald Trump comienzan a afectar los ingresos de exportación del gigante asiático

La demanda doméstica ha venido debilitándose en los últimos meses a medida que la campaña del Gobierno estadounidense para exigir al gigante asiático realizar cambios radicales en su política de propiedad intelectual, subsidios industriales y comercio comienza a deprimir sus ingresos por exportaciones.

"La presión a la baja sobre la economía es relativamente fuerte, ya que el consumo se debilita, y la inversión en infraestructura aún no se ha estabilizado", dijo Tang Jianwei, economista principal del Banco de Comunicaciones de Shanghái. "Es necesario hacer ajustes de política a medida que aumenta la presión externa".

China ha estado intentando minimizar los efectos de la guerra comercial aumentando su apoyo a industrias locales y relajando la política de reducción de riesgo que venía promoviendo su banco central, pero los analistas indican que las medidas deberán ser más contundentes para reanimar las perspectivas de crecimiento del país.

El Banco Popular de China (PBOC) ha recortado las reservas mínimas obligatorias cuatro veces este año para estimular los préstamos bancarios, mientras que los legisladores del país revelaron proyectos para reducir los costos de financiación, los impuestos y acelerar la obra pública.

La sede central del Banco Popular de China
La sede central del Banco Popular de China

En septiembre, el crecimiento del gran sector industrial de China se estancó luego de 15 meses de expansión, registrando la mayor caída en pedidos de exportación en más de dos años, según la encuesta privada.

Las dos economías más grandes del mundo aplicaron medidas proteccionistas mutuas por última vez el 24 de septiembre, cuando los Estados Unidos aplicaron aranceles a productos chinos por USD 200.000 millones.

China publicará los resultados económicos del tercer trimestre del año este viernes, junto con la producción industrial de septiembre, las ventas minoristas, las ventas e inversiones inmobiliarias y los datos de inversión en activos fijos.

Los economistas que participaron de la encuesta estimaron que el PBI del país creció un 1,6% comparado al trimestre anterior, frente al 1,8% que marcó en el segundo trimestre.

(Con información de Reuters)

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