
La escritora Sabina Berman le respondió al polémico empresario Ricardo Salinas Pliego, luego de que el propietario de Grupo Salinas asegurará que era su “esclava” cuando la mujer trabajaba como conductora en los canales de su propiedad, ADN 40 y en TV Azteca.
“No Ricardo, mientras trabajé en TV Azteca, nunca me sentí tu esclava, lamento decepcionarte. Me pagabas muy bien, más de lo que gana un senador de la República”, expresó Berman en su columna de este domingo en el diario mexicano El Universal.

Además, le dio “mil gracias” por la oportunidad. “Además, las mil y una veces que tus empleados intentaron coartar mi libertad de expresión, censurándome, te llamé por teléfono y les ordenaste sacar sus tijeras de mi trabajo periodístico. Cómo olvidar el tremendo debate sobre si debería o no entrevistar a las líderes del movimiento pro derechos de los transexuales”, detalló.
Sin embargo, la también conductora y dramaturga aseguró que “el problema de la esclavitud no se presentó sino al inicio de la pandemia” de COVID-19, que obligó a un confinamiento nacional en México del cual Salinas Pliego ha sido, sin evidencias científicas, el principal crítico.
“Fue entonces que tú decidiste que los que trabajábamos en tus empresas teníamos que ir a las instalaciones, en contra de las órdenes de la autoridad sanitaria federal, que llamó a que nos quedáramos en casa, los que podíamos hacerlo”, contó Berman.
“Y yo, era obvio, podía hacer el programa desde mi casa, por internet –como lo empezaron a hacer casi todos los conductores de las otras televisoras del país y del planeta. No quería poner en riesgo mis débiles pulmones, ni la vida de dos personas de mi equipo (…) y no quería dar un mensaje suicida a la gente que ve la televisión, darles a entender que el virus no es peligroso”, remató.

En cambio, cuestionó con dureza Berman, Salinas insistió con la idea “honda y horripilante como un abismo” de mantener abiertas y trabajando las tiendas Elektra, así como las oficinas de Total Play y las instalaciones laborales de tus otras cincuenta empresas. “Y los conductores de TV Azteca teníamos, según tú, que dar en las pantallas el ejemplo”, dijo.
“‘Acá somos valientes’, empezaron a repetir dóciles en pantalla. ‘Acá somos libres y no obedecemos al gobierno’, gemían y tragaban saliva”, añadió. “Pues díganle a Ricardo que yo no me sacrifico ni sacrifico a nadie por su loco afán de ganar dinero. Eso le respondí yo a tus empleados y ellos cancelaron mi programa”, completó.
Además, Berman aseguró que “el tema que realmente importa” y que trasciende a la escritora “es el riesgo al que sometió sus 90,000 trabajadores”. “La red de focos de infección en que has convertido a tus instalaciones —una red tendida a lo largo y ancho de México—, las muertes que han ocurrido en consecuencia, y tu afán de invitar a la gente a salir de sus casas, aún ahora, en medio de una escalada de contagios y de muertes”, aseveró.

“Mientras trabajé en tu televisora, no fui tu esclava. Fue una colaboración de mutuo beneficio, incluso de sincero afecto. Solo cuando me pediste que fuera en contra de mi convicción de que la vida es sagrada —mi vida y la de otras personas: las de mi equipo y las de los millones de televidentes de TV Azteca— es que reflexioné si plegarme a Salinas Pliego y en consecuencia volverme su esclava”, indicó.
Asimismo, Berman indicó que le contestaría que “nunca, ni loca” participaría en la postura de Salinas Pliego de poner en peligro a los trabajadores de sus empresas. “Y a ustedes deberían encarcelarlos, por nocivos a la salud colectiva”, concluyó.
La respuesta de Berman a las acusaciones de Salinas Pliego fueron retomadas por el empresario, uno de los más cercanos al presidente Andrés Manuel López Obrador, en Twitter, el foro que ha tomado para responderle a sus críticos y discutir sus polémicas posturas.

“Mi estimada Sabina Berman… le tomó mucho tiempo escribir su novelita dramática, se nota su falta de argumentos y poca agilidad mental. Por fin admite que mis empleados, NO son mis esclavos, como usted disfruta llamarles y que también les pago MUY BIEN”, destacó Salinas Pliego.
“En Azteca todo el empleado que se quiera ir, está en su libertad de hacerlo”, dijo. En realidad, la obligación de los empleados es presentarse a trabajar incluso desafiando a las autoridades sanitarias y, en caso de no querer hacerlo, salir de la empresa.

“Aquí a todos se les apoya como la apoyamos a usted. Ganan millones de pesos. Yo personalmente los apoyo y defiendo. Tristemente cuando un programa como el suyo llega a niveles tan bajos de audiencia es momento de cerrar su ciclo y usted se fue porque NADIE la veía, tiene más audiencia ahora haciendo los papeles que hace con Ackerman, Dresser o peleando conmigo (le sigo dando de comer)”, añadió el empresario.
Por último, Salinas Pliego aseguró, en tono irónico, que entendía el coraje de Berman. “Siendo usted una pluma mercenaria, se quedó sin una buena entrada de dinero, así es esto, negocios son negocios”, finalizó.
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