Descubrieron un mecanismo biológico que ayuda a las tortugas marinas a enfrentar el cambio climático

Nuevos estudios revelan que este animal marino puede adaptarse mejor al calentamiento global, desafiando pronósticos previos sobre su vulnerabilidad

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Un estudio revela que las
Un estudio revela que las tortugas marinas poseen mecanismos epigenéticos que ayudan a equilibrar los sexos en sus crías pese al calentamiento global (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las tortugas marinas podrían tener más recursos biológicos para resistir el cambio climático de lo que se pensaba. Un estudio reciente divulgado por New Scientist revela que, gracias a mecanismos de adaptación epigenética, estos animales logran mantener una proporción equilibrada de sexos en sus crías, incluso cuando las temperaturas aumentan.

Durante años, la preocupación científica giraba en torno a la marcada feminización observada entre las tortugas marinas. La determinación sexual en estas especies depende de la temperatura a la que se incuban los huevos de tortuga.

Según investigaciones citadas por New Scientist, en ciertas playas del norte de Australia se había detectado que hasta el 99% de las tortugas verdes jóvenes eran hembras, lo que reforzaba los temores de un riesgo de extinción vinculado a la falta de machos.

Nuevas evidencias sobre la adaptación

El trabajo liderado por Chris Eizaguirre y su equipo de la Queen Mary University de Londres arroja una perspectiva más alentadora. Los expertos recolectaron 240 huevos de tortuga boba (Caretta caretta) en playas de Florida y utilizaron incubadoras para someterlos a tres temperaturas diferentes: 27 °C, 30 °C y 32 °C. Estas condiciones favorecen respectivamente la aparición de machos, un equilibrio sexual y una mayor proporción de hembras.

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El estudio evidencia que la metilación del ADN permite a las tortugas marinas regular la determinación sexual a pesar del aumento de temperaturas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con muestras de sangre de las crías recién nacidas, el equipo pudo secuenciar sus genomas y determinar el sexo de cada ejemplar sin recurrir a métodos invasivos. Los resultados mostraron que, independientemente de la temperatura, existían patrones distintos de metilación del ADN en cientos de genes, lo que confirma la existencia de una adaptación epigenética asociada al desarrollo sexual.

En las hembras se hallaron 383 genes hiper metilados y en los machos, 394, lo que permitía regular la actividad de genes involucrados en ese proceso. Así, la identificación del sexo se lograba mediante el análisis de sangre y no el sacrificio de los animales, un avance relevante en la investigación.

Replicación y proyecciones

El experimento se replicó en la isla de Sal, en Cabo Verde, donde el equipo enterró parte de los huevos a diferentes profundidades para simular ambientes más fríos o cálidos. El análisis del sexo de 116 crías evidenció que nacieron más machos de lo que preveían los modelos tradicionales basados únicamente en la temperatura de incubación. Según datos aportados por New Scientist, aquellos modelos sobrestimaban la producción de hembras entre un 50% y 60%.

Estos hallazgos indican que, además de permitir identificar el sexo sin dañar a las tortugas, los mecanismos de metilación del ADN contribuyen a modular la sensibilidad al calor durante el desarrollo de los órganos reproductivos. “Creemos que hemos revelado la capacidad de las tortugas para adaptarse al entorno en que se encuentran”, explicó Eizaguirre a New Scientist.

El análisis de sangre posibilita
El análisis de sangre posibilita identificar el sexo de las crías de tortuga sin sacrificar animales, ofreciendo un avance para la investigación y conservación (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las tortugas marinas, además, cuentan con estrategias adicionales al nivel de comportamiento que ayudan a enfrentar el calentamiento global. Entre ellas destacan migrar a nuevas zonas de anidación y adelantar la época de puesta de huevos.

Graeme Hays, de la Universidad Deakin en Australia, señaló a New Scientist que la temperatura pivotal, es decir, el umbral donde se produce una proporción igual de machos y hembras, puede variar localmente para adaptarse a distintas condiciones ambientales.

Según Hays, existen patrones reproductivos que también favorecen el equilibrio. Las hembras no se reproducen cada año, mientras que los machos acuden más frecuentemente a las áreas de cría, lo que contribuye a equilibrar la proporción sexual durante el apareamiento, incluso si el número total de hembras adultas es superior.

El estudio reconoce los riesgos asociados al cambio climático y la persistencia de la tendencia hacia la feminización. Sin embargo, advierte que, en poblaciones numerosas y con alta diversidad genética, las tortugas marinas cuentan con margen para ajustes evolutivos, demostrando una notable capacidad de adaptación frente a las nuevas condiciones que imponen los cambios del clima.