
Los días con temperaturas elevadas, que cada vez son más frecuentes y duraderos, pueden afectar gravemente el bienestar de las personas, especialmente de aquellas que ya sufren de enfermedades crónicas o que pertenecen a grupos vulnerables como los niños, los adultos mayores y las personas con bajos recursos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el calor extremo puede dar lugar a una variedad de problemas de salud, desde golpes de calor hasta agravamiento de enfermedades preexistentes. De hecho, se estima que las olas de calor son la primera causa de defunción relacionada con el clima.
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Uno de los principales problemas asociados al calor extremo es la incapacidad del cuerpo humano para regular la temperatura interna en condiciones de alta temperatura y humedad.
Cuando las personas se exponen a estas condiciones, el riesgo de sufrir enfermedades graves como golpes de calor, deshidratación, insuficiencia renal y problemas cardiovasculares aumenta considerablemente.
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En una entrevista con Infobae, Francisco Chesini, licenciado en salud ambiental, magíster en salud pública, docente de la Universidad Nacional de José C. Paz, en la provincia de Buenos Aires y miembro de la Sociedad Iberoamericana de Salud Ambiental, precisó estas recomendaciones:
- Se debe prestar mucha atención a las medidas para reducir el riesgo de impactos en la salud, especialmente para los grupos más vulnerables, incluyendo las personas que trabajan al aire libre.
- Hay que hidratarse más con agua o jugos naturales de frutas y evitar la actividad física cuando la temperatura es alta.
- Los niños deben acceder a más agua, y a baños más frecuentes.

- Si se presentan síntomas de golpe de calor, como malestar, dolor de cabeza, confusión o desmayo, hay que llamar a una ambulancia o concurrir al servicio de urgencias.
- A nivel comunitario, “es importante pensar en los vecinos y ver si cuentan con agua, alimentos y medicación. De esta manera, nos aseguramos de que todos estén cuidados. Se debe recurrir a espacios que estén frescos, como centros comerciales, parques o bibliotecas”, sugirió Chesini, que fue coautor del Informe Regional del Lancet Countdown Latinoamérica sobre salud y cambio climático.
¿Cuáles son los efectos del calor en la salud humana?

El calor extremo impacta tanto directa como indirectamente al organismo humano. Uno de los efectos inmediatos más peligrosos es el golpe de calor, una emergencia médica que ocurre cuando el cuerpo es incapaz de regular su temperatura debido a la sobreexposición al calor.
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Esa condición puede ser fatal si no se trata a tiempo. Los golpes de calor se producen cuando la temperatura interna del cuerpo alcanza niveles peligrosos, lo que afecta el sistema nervioso central, causando confusión, pérdida de conciencia y, en casos graves, la muerte.
El agotamiento por calor también es un efecto común. Las personas que se encuentran trabajando o realizando actividades físicas bajo condiciones de calor extremo pueden experimentar fatiga, mareos y debilidad.
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Además, el calor extremo puede agravar enfermedades crónicas preexistentes. Las personas con diabetes, trastornos cardiovasculares o problemas respiratorios pueden ver su condición deteriorada debido a la dificultad del cuerpo para enfriarse de manera adecuada.
Otro efecto importante es el aumento de las hospitalizaciones. Las olas de calor pueden generar picos en las admisiones hospitalarias, no solo por enfermedades relacionadas directamente con el calor, sino también por complicaciones derivadas de enfermedades preexistentes.
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¿Cómo cuidar la salud cuando hace calor?

La OMS brindó también estas tres recomendaciones para reducir los riesgos del calor extremo y proteger la salud:
- Evitar la exposición directa al sol y las actividades intensas. Durante las horas más calurosas del día, especialmente entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, es fundamental limitar el tiempo al aire libre. Si es necesario salir, se recomienda buscar sombra o utilizar ropa ligera y protectora.
- Mantener los ambientes frescos. Mantener la vivienda fresca es esencial durante las olas de calor. Durante el día, es importante cerrar las ventanas y utilizar persianas o contraventanas para bloquear la luz solar directa. Los ventiladores pueden ser útiles, pero solo cuando la temperatura sea inferior a los 40 grados, ya que a temperaturas más altas, pueden contribuir al calentamiento del cuerpo.
- Mantenerse hidratado y proteger a los más vulnerables. Se debe evitar bebidas con cafeína o alcohol, que pueden aumentar la deshidratación.
Se debe tener especial cuidado con los bebés, niños pequeños y personas mayores, quienes son más susceptibles a los efectos del calor extremo. Estos grupos deben mantenerse en lugares frescos y a la sombra tanto como sea posible.
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