(Foto: Cuartoscuro)
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La contaminación del aire es uno de los grandes problemas que avanzan en Latinoamérica. Y aunque la exposición a las partículas PM2.5 en esta zona no es tan alta como en Egipto, Arabia Saudí, Nigeria o Mauritania, los efectos nocivos sobre la salud pueden llegar al punto de causar muertes prematuras.

Una muerte por contaminación del aire se presenta cuando alguien fallece prematuramente, puede ser en cuestión de meses o años, debido a que la polución exacerbó las enfermedades cardiorrespiratorias preexistentes.
En este contexto, un factor muy importante a tomar en cuenta son las partículas PM2.5, las cuales tienen un grosor inferior al de un cabello humano por lo que se pueden transportar con suma facilidad a través del sistema respiratorio de las personas.

De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental (EPA), de EEUU, el rango de partículas que no afectan a la salud van de 0 a 25.9, sin embargo, a partir de un promedio de 26.0 PM2.5 en el aire, puede considerarse que respirarla es insalubre.

Entre 2012 y 2017, la OMS recopiló datos de las ciudades y países de América Latina de la emisión anual de partículas PM2.5. En Colombia, algunas de los ciudades con mayor presencia de estas partículas eran La Estrella, en Medellín, con una concentración de 41 PM2.5, y Antioquia, en la cual registró una concentración de 36 PM2.5.

Así luce la Ciudad de México en contingencia ambiental. (Foto: Cuartoscuro)
Así luce la Ciudad de México en contingencia ambiental. (Foto: Cuartoscuro)

Por su parte, Coyhaique, al sur de Chile, encabezó la lista de la OMS con una exposición media de 66 PM2.5, pues se trata de uno de los lugares más fríos de la región y uno de sus principales combustibles es la leña húmeda. Brasilia, de hecho, está cerca de esa medida, pues en promedio registró 54 PM2.5, esto a causa de la planificación en la urbe centrada en los vehículos privados.

En el caso de México, la OMS señaló que las ciudades que destacaron en la media anual fueron Mexicali y Monterrey con 41 y 36 PM2.5, respectivamente. Si bien no destacó en el promedio anual, la capital mexicana sí mostró picos de contaminación extremos en determinados momentos.

Entre los efectos nocivos a la salud que pueden presentar estas partículas están irritación en los ojos, en la nariz y en la garganta; tos, opresión en el pecho y dificultad para respirar; función pulmonar reducida; ataques de asma; ataques al corazón y muerte prematura en personas con enfermedades cardíacas y pulmonares.

De acuerdo con un estudio del Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud (IMHE, por sus sigla en inglés), en Latinoamérica, las muertes por polución en el ambiente se ha incrementado desde 1990. Antes, las muertes por combustibles fósiles en casa eran las de mayor incidencia, pues estos eran de uso común, principalmente en países como Bolivia y Guatemala; no obstante, el número de muertes por partículas suspendidas en el ambiente se incrementó en países como México, Bolivia o República Dominicana.

Asimismo, en 2017, Venezuela y México fueron los países con más muertes por partículas en el ambiente con 33.1 y 30.1 por cada 100 mil habitantes. Además, estas dos naciones fueron donde más años de vida saludable se perdieron a causa de la polución.