Senadores estadounidenses presentaron una resolución para destacar la lucha por los DDHH de José Daniel Ferrer en Cuba

La iniciativa, presentada por los republicanos Rick Scott, Marco Rubio y Ted Cruz, también " condena al despiadado régimen comunista” de La Habana e “insta a la comunidad internacional a apoyar al pueblo cubano en su lucha por la libertad”

El disidente cubano José Daniel Ferrer
El disidente cubano José Daniel Ferrer

Tres senadores estadounidenses presentaron esta semana una resolución para destacar la lucha por la democracia y los derechos humanos en Cuba del líder disidente José Daniel Ferrer.

La iniciativa, llevada a cabo por los republicanos Rick Scott, Marco Rubio y Ted Cruz (los dos primeros representantes de Florida, el tercero de Texas) también “condena al despiadado régimen comunista en Cuba e insta a la comunidad internacional a apoyar al pueblo cubano en su lucha por la libertad”.

La presentación fue realizada el mismo día en el que Ferrer fue detenido -y posteriormente liberado- por fuerzas policiales que habían establecido un cerco en torno a la sede de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), agrupación que el líder político encabeza.

Las acciones de los agentes castristas buscaban impedir el paso de los activistas y de personas desamparadas que intentaban acercarse hasta su organización para buscar alimentos o medicinas.

“A ellos les asusta que, a pesar del terrorismo de Estado que han desatado contra los activistas y contra los indigentes, en los pocos días que duró el parcial levantamiento del cerco la sede se estaba llenando de personas, y como ayer publicamos en nuestro canal de YouTube dos videos donde se mostraba que la sede se estaba llenando de personas, eso les molestó grandemente y decidieron imponer el cerco otra vez”, dijo Ferrer.

En los últimos días, el líder disidente había denunciado en varias ocasiones cortes en sus servicios de telefonía y acceso a internet, así como las detenciones de otros disidentes.

El opositor y alrededor de una veintena de activistas concluyeron el pasado 11 de abril una huelga de hambre de tres semanas en protesta contra un cerco policial en torno a las instalaciones de Unpacu.

En declaraciones que acompañaron la presentación de la resolución, el senador Rick Scott hizo referencia a las mencionadas acciones: “Me enorgullece liderar hoy a mis colegas para apoyar a José Daniel Ferrer y los valientes activistas que luchan incansablemente por defender los derechos humanos, la libertad y el movimiento democrático en Cuba. El régimen genocida de Cuba debe dejar de perseguir a los disidentes, artistas y periodistas que se oponen a su opresión. José Daniel Ferrer y su movimiento es el futuro de Cuba, no el despiadado régimen comunista”, expresó.

Rubio, por su parte, indicó: “Por décadas, los hermanos Castro, así como su títere presidencial, han recurrido a la violencia, la censura, la represión y detenciones arbitrarias para censurar y silenciar las voces de cualquier cubano que se oponga a su tiranía. La valentía de Ferrer, así como el coraje de los miembros de la UNPACU, tanto en la isla como en el exterior, son verdaderos ejemplos de patriotismo”.

Marco Rubio y Rick Scott en la Casa Blanca en 2019. REUTERS/Kevin Lamarque
Marco Rubio y Rick Scott en la Casa Blanca en 2019. REUTERS/Kevin Lamarque

Este no sería el primer reconocimiento que Ferrer recibe en los Estados Unidos. En junio de 2020 también le fue otorgada la medalla Truman-Reagan a la libertad. Ferrer fue honorado con esta medalla otorgada por la asociación Víctimas del Comunismo, con sede en Washington, con motivo de la celebración del aniversario de la dedicación de una estatua en la capital estadounidense a todos aquellos que han sufrido de la mano de regímenes comunistas.

El coordinador general de UNPACU, de 50 años, integró el “grupo de los 75” disidentes en el año 2003 durante la ola represiva conocida como “primavera negra”, liberados entre 2010 y 2011 con una licencia extrapenal tras un diálogo en el que mediaron la Iglesia católica y el Gobierno español.

Además, fue uno de los doce miembros de ese grupo que decidieron permanecer en Cuba tras su excarcelación.

Desde entonces ha sido detenido en innumerables ocasiones, la más prolongada entre octubre de 2019 y abril del año pasado, cuando fue acusado de lesiones, secuestro y atentado por supuestamente agredir a otro hombre.

Por esa causa Ferrer permaneció seis meses en prisión preventiva hasta que en abril de 2020 le fue impuesta una sanción de reclusión domiciliaria de 4 años y medio tras ser juzgado a puerta cerrada, en un caso que concitó críticas internacionales, entre ellas las del Parlamento Europeo.

Las autoridades cubanas, por su parte, sostienen que Ferrer tiene una “larga trayectoria de acciones de provocación contra el orden público y la legalidad”, niegan que se trate de un preso político y le han acusado públicamente de ser un “agente asalariado al servicio de Estados Unidos”.

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