El secretario de estado de EEUU, Mike Pompeo. (Reuters)
El secretario de estado de EEUU, Mike Pompeo. (Reuters)

El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, acusó este sábado al régimen de Irán de los ataques contra dos refinerías de petróleo en Arabia Saudita y aseguró que "no hay evidencias" que sugieran que esa ofensiva fuera lanzada desde el Yemen.

"En medio de llamados para reducir la tensión, Irán ha lanzado un ataque sin precedentes contra el suministro de energía del mundo", dijo Pompeo en Twitter.

La petrolera Aramco está considerada por las agencias crediticias Moody's y Fitch como la empresa con más ganancias del planeta y, por tanto, clave para el abastecimiento mundial de petróleo.

Pompeo prometió que Washington trabajará con sus aliados para garantizar el suministro internacional de petróleo y para que Teherán "rinda cuentas por su agresión".

"Instamos a todas las naciones a condenar públicamente y de manera inequívoca los ataques de Irán", pidió Pompeo.

El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní negó hoy la implicación de su país en los ataques contra la petrolera y denunció planes de servicios de inteligencia para "destruir la imagen" de Irán.

El portavoz de Exteriores, Abas Musaví, calificó en un comunicado las acusaciones de Estados Unidos sobre la responsabilidad iraní en los citados ataques de "sin sentido".

El portavoz destacó que "los yemeníes han mostrado su resistencia" ante los bombardeos de la coalición árabe liderada por Arabia Saudita contra los rebeldes hutíes.

El conflicto yemení estalló a finales de 2014 cuando los rebeldes ocuparon Saná y otras provincias del país y expulsaron al presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, hoy exiliado en Arabia Saudita.

Riad y sus aliados árabes intervienen militarmente en el conflicto desde marzo de 2015 para tratar de derrotar a los hutíes, apoyados por Irán, y restituir al dirigente exiliado.

Captura de un video que muestra el incendio luego del ataque de un dron. (Twitter)
Captura de un video que muestra el incendio luego del ataque de un dron. (Twitter)

Buena parte de las armas que Riad usa en el Yemen provienen de manos del Gobierno de Donald Trump, que ha ofrecido su apoyo inquebrantable a Arabia Saudí y con quien se ha aliado para hacer frente a Irán.

Para preservar esa alianza, Trump llegó incluso a usar su poder presidencial para impedir que el Congreso de EEUU forzara al Gobierno a retirar su apoyo a Riad en la guerra del Yemen.

Trump conversó este sábado por teléfono con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, para respaldar el "derecho de Arabia Saudí a defenderse", detalló la Casa Blanca.

Bin Salman, por su parte, comunicó a Trump que su país tiene tiene la "voluntad y capacidad" para afrontar el ataque contra sus refinerías, de acuerdo a un comunicado del Ministerio de Exteriores saudí.

Con información de EFE

MÁS SOBRE ESTE TEMA: