Mike Pompeo (AFP)
Mike Pompeo (AFP)

Estados Unidos está dispuesto a reabrir las negociaciones con los talibanes, que el presidente Donald Trump puso fin el sábado, si los insurgentes cambian de actitud y respetan sus acuerdos, informó este domingo el secretario de Estado, Mike Pompeo.

El líder de la diplomacia estadounidense aseguró también que Trump "no ha decidido todavía" si llevará adelante la decisión de retirar miles de soldados estadounidenses de Afganistán como estaba previsto en el proyecto de acuerdo que se negoció con los talibanes.

Preguntado por la cadena ABC sobre las negociaciones después del anuncio del mandatario republicano, Pompeo confirmó que el enviado de Washington, Zalmay Khalilzad, artífice de las conversaciones, "regresaría a casa por el momento".

"Espero que los talibanes cambien su comportamiento y vuelvan a comprometerse con las cosas de las que estamos hablando. Al final, esto se resolverá a través de una serie de conversaciones", dijo el secretario al programa de televisión This Week.

Los talibanes son una facción político-militar fundamentalista islámica sunní de Afganistán. (AFP)
Los talibanes son una facción político-militar fundamentalista islámica sunní de Afganistán. (AFP)

Trump dijo que canceló las conversaciones porque los talibanes, que nunca han detenido su campaña de violencia, habían matado a un militar estadounidense en un coche bomba el jueves en Kabul.

"Necesitamos un compromiso significativo" de los talibanes para reanudar las conversaciones, dijo Pompeo a CNN.

Pero el secretario de Estado advirtió a los talibanes de una mayor presión militar si los ataques continuaban. "Si los talibanes no se comportan, si no cumplen con los compromisos que nos hicieron durante semanas y, en algunos casos, meses, el presidente de Estados Unidos no va a reducir la presión", dijo.

Por su parte, los talibanes aseguraron que "creen" que Washington volverá a la mesa de negociaciones.

El movimiento advirtió que a causa de esta suspensión Estados Unidos "sufrirá más que nadie, toda su credibilidad se verá lastrada. Las pérdidas humanas y financieras aumentarán".

La Casa Blanca comenzó hace un año unas negociaciones directas e inéditas con los talibanes, a los que echó del poder en Afganistán tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington cometidos por la red yihadista Al Qaeda.

(Con información de AFP)