El ataque se produjo en Bald Head Islands, y el menor fue trasladado al hospital más cercano en ferry (Foto: especial)
El ataque se produjo en Bald Head Islands, y el menor fue trasladado al hospital más cercano en ferry (Foto: especial)

Un tiburón mordió este domingo a un niño de ocho años en una playa de Carolina del Norte: se trata del tercer ataque en un plazo de dos semanas en las costas del estado.

Aunque las autoridades no revelaron el nombre del menor herido, sí explicaron que su vida no corre peligro. Los hechos ocurrieron sobre las 16:00 horas del domingo en Bald Head Island. Después del incidente, un ferry trasladó al niño al hospital más cercano.

Según informaron las autoridades, sufrió perforaciones graves en una de sus piernas, pero no fue necesario amputar. Se espera que su recuperación sea completa.

Este es el tercer accidente que se produce en el litoral de Carolina del Norte en dos semanas. Bald Head Island se ubica a 200 kilómetros del parque estatal Fort Macon, donde un tiburón sorprendió a Paige Winter mientras se bañaba con su hermana en la orilla el pasado 2 de junio.

La adolescente de 17 años sobrevivió gracias a su padre, Charlie Winter, que golpeó al animal "con todas sus fuerzas" para que soltara a su hija. Después, la sacó del agua y le realizó un torniquete para detener el sangrado de la pierna.

En el ataque, Paige perdió una pierna y varios dedos de las manos, aunque asegura que está feliz, pues durante el ataque pensó que moriría y que no podría cumplir muchos de sus propósitos en la vida.

Paige Winter y Austin Reed, las otras dos víctimas de ataques de tiburones en Carolina del Norte (Foto: Facebook)
Paige Winter y Austin Reed, las otras dos víctimas de ataques de tiburones en Carolina del Norte (Foto: Facebook)

"Creo que puedo transformar esto en algo bueno para mí, bueno para los tiburones, y bueno para el medioambiente", dijo Paige en una conferencia de prensa este lunes.

El lunes 10 de junio, hace una semana, otro joven fue atacado por un tiburón en Carolina del Norte. Austin Reed surfeaba en la playa de Ocean Isle cuando sintió que su pie colgaba de su pierna y vio el mar teñido de rojo.

"Estaba muy mal. Miré mi pie y había sangre por todas partes. Me atrapó bien. Le pedí a mi amigo que mirara mi pie porque me daba bastante miedo hacerlo yo. Estaba asustado porque pensaba que el tiburón me había arrancado el pie o algo así".

Aunque la herida fue bastante aparatosa, Austin Reed no perdió su pie, y recuperará toda la movilidad. La playa en la que fue atacado se ubica a 238 kilómetros del lugar en el que Paige perdió la pierna.