Justin Amash, el diputado republicano que desafía a Trump (Bloomberg)
Justin Amash, el diputado republicano que desafía a Trump (Bloomberg)

El 18 de abril, tras la publicación con partes censuradas por el Departamento de Justicia del reporte de 448 páginas del fiscal especial Robert Mueller sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016, Justin Amash, diputado por el 3º distrito congresional de Míchigan, tuiteó: "Leeré el informe de Mueller detenida y completamente antes de hacer comentarios. Nuestras determinaciones deben basarse en hechos, no en facciones".

El sábado pasado, poco después de terminar de leer el informe, y para sorpresa de varios, se convirtió en el primer republicano en el Congreso en pedir el juicio político del presidente Donald Trump.

"Estas son mis principales conclusiones:
1. El fiscal general William Barr tergiversó deliberadamente el informe de Mueller.
2. El presidente Trump ha mantenido una conducta 'impugnable'.
3. El partidismo ha erosionado nuestro sistema de controles y balances.
4. Pocos miembros del Congreso han leído el informe", escribió el abogado y político estadounidense en el comienzo de un largo hilo en Twitter.

"Mientras que el juicio político debe ser llevado a cabo sólo en circunstancias extraordinarias, el riesgo que enfrentamos en un ambiente de partidismo extremo no es que el Congreso lo emplee como remedio con demasiada frecuencia, sino más bien que el Congreso lo emplee tan raramente que no pueda impedir la mala conducta", agregó Amash.

Amash, que en 2010 se convirtió en el miembro más joven del Congreso cuando fue elegido como parte del movimiento Tea Party, ha criticado a Trump en el pasado por exceder sus poderes constitucionales en su papel como presidente. "Parece creer que el gobierno funciona como un negocio y que él es el CEO del negocio, y no es así como funciona", dijo en una entrevista a The Hill en diciembre de 2016, luego de la sorpresiva victoria de Trump. Un autoproclamado libertario que aboga por la mínima intervención estatal y por la austeridad fiscal, ha criticado varias de las políticas respaldadas por el presidente, incluyendo la ley para revocar y reemplazar a Obamacare y -más recientemente- las declaraciones de Trump de una emergencia nacional para financiar el muro con México.

En cada caso, la justificación detrás de sus actos, dice Amash, puede encontrarse en la Constitución – y su alegato para impugnar a Trump por cargos de obstrucción a la justicia no es una excepción. "Bajo nuestra Constitución, el presidente 'será destituido de su cargo al ser acusado y declarado culpable de traición, cohecho u otros delitos y faltas graves'. Si bien no se definen los "delitos y faltas graves", el contexto implica una conducta que viola la confianza del público", argumentó Amash.

"Contrario al relato de Barr, el informe de Mueller revela que el presidente Trump se involucró en acciones específicas y en un patrón de comportamiento que alcanza el umbral para un juicio político", añadió.

Amash no ha recibido el respaldo de sus colegas republicanos en su denuncia contra Trump, quien goza de un índice de aprobación entre los republicanos del 90%. De hecho, varios simpatizantes de Trump que se apresuraron a declarar que "no hubo conspiración" a las pocas horas de la publicación del informe de 448 páginas fueron igualmente rápidos en desestimar la interpretación de Amash un mes después. "Lo que él quiere es atención en este proceso", dijo Kevin McCarthy, líder de la minoría de la Cámara de Representantes. "No es un abogado criminalista. Nunca conoció a Mueller. Nunca conoció a Barr".

El presidente Trump también acusó a Amash de querer llamar la atención. "Nunca fui un fan de @justinamash, un don nadie que se opone a mí y a algunas de nuestras grandes ideas y políticas republicanas por el mero hecho de que su nombre salga a la luz a través de la controversia", tuiteó el mandatario estadounidense el domingo.

"Si realmente leyera el sesgado Informe de Mueller, 'compuesto' por 18 Demócratas Enfadados que odiaban a Trump, vería que, sin embargo, el informe resolvió firmemente que no hubo NINGUNA COLUSIÓN y, en última instancia, NINGUNA OBSTRUCCIÓN… De todos modos, ¿cómo se obstruye cuando no hay crimen y, de hecho, los crímenes fueron cometidos por el otro lado? ¡Justin es un perdedor que tristemente juega directamente a las manos de nuestros oponentes!".

El diputado -que según algunos informes está considerando competir contra Trump en las elecciones presidenciales de 2020 como candidato libertario- no se quedó callado ante los insultos del Ejecutivo. En un nuevo hilo publicado el lunes en Twitter, desmintió la afirmación de que no puede haber obstrucción de la justicia en ausencia de un delito subyacente.

"La obstrucción de la justicia no requiere el procesamiento de un delito subyacente, y hay una razón lógica para ello. Los fiscales podrían no denunciar un delito precisamente *porque* la obstrucción de la justicia les negó el acceso oportuno a las pruebas que podrían conducir a un enjuiciamiento", dijo Amash.

"Si se requiriera un delito subyacente, los fiscales podrían invocar la obstrucción de la justicia sólo si no se lograra obstruir completamente la investigación. Esto no tendría sentido", agregó.

Dada la popularidad de Trump dentro de su propia base, puede que la consecuencia más probable de la rebeldía de Amash es que pierda su escaño como representante del tercer distrito de Michigan. Jim Lower, un representante del estado que apoya a Trump, dijo el domingo que desafiaría al actual congresista en las primarias republicanas del próximo año. En todo caso, la contienda podría servir para comprobar si los republicanos que critican al presidente Trump todavía pueden ganar las elecciones.

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