El gobernador Matt Bevin y sus nueve hijos
El gobernador Matt Bevin y sus nueve hijos

"Encontramos que un vecino tenía varicela. Fuimos, me aseguré que cada uno de mis hijos esté expuesto y se contagiaron", afirmó Matt Bevin, en medio de la creciente polémica por las familias que, como él, deciden no vacunar a su familia. No es otro que el gobernador de Kentucky, quien se manifestó en contra de los lineamientos del país sobre la obligatoriedad de las dosis.

Bevin aseguró que sus nueve hijos contrajeron varicela intencionalmente, una práctica no recomendada por las autoridades sanitarias.

"Como la tuvieron de niños, la pasaron mal por unos días y luego salieron bien", consideró, en declaraciones a la emisora Talk 104.1.

Si bien la varicela es menos peligrosa cuando se presenta en los primeros años de vida, expertos en salud pública subrayan la importancia de las vacunas para prevenir un pequeño número de muertes al año, así como para la protección de otras personas con un sistema inmune más débil.

Actualmente, 36 estados exigen que los menores reciban las vacunas contra la varicela antes de iniciar la escuela, aunque 17 de ellos, incluido Kentucky, permite excepciones por razones médicas, religiosas o filosóficas. De todas formas, Bevin criticó los requisitos.

"Esto es Estados Unidos y el gobierno federal no debería obligar a la gente", sostuvo.

Bevin y su familia, en una gala tras su triunfo electoral
Bevin y su familia, en una gala tras su triunfo electoral

El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) ha advertido también contra las llamadas "fiestas de varicela", donde se expone a los menores a la enfermedad. Los investigadores explican que el virus puede tener complicaciones severas incluso en niños saludables, ya que "no hay forma de saber con anticipación qué tan serios serán los síntomas del menor", por lo que "no vale la pena correr el riesgo", y la mejor forma de protegerlo es a través de las vacunas.

La desinformación que se extiende en las redes sociales ha ayudado a la propagación del movimiento antivacunas en Estados Unidos, que justifican sus decisiones en temores de que la inoculación genere autismo y otros efectos negativos. Los expertos insisten en que las vacunas son un método confiable de prevención que asegura la protección de grandes comunidades frente a enfermedades infectocontagiosas como el sarampión.

El gobernador, además, llegó a afirmar que la gente que se vacuna está "menos protegida" contra la enfermedad que aquellos que se contagian por sus propios medios y son orgánicamente inmunes, una declaración desmentida por los expertos.

Donald Trump no ha trazado un cambio de política sobre este tema, aunque en el pasado se ha manifestado en contra de las vacunas.

"Niños saludables van al doctor, les llenan con una masiva cantidad de vacunas, no se sienten bien y hay cambios – AUTISMO. ¡Muchos casos!", escribió en 2014. El ahora mandatario hizo referencia a las afirmaciones de un estudio publicado por Andrew Wakefield en 1999, quien luego debió admitir que la investigación era fraudulenta.

(Con información de Washington Post/AFP)

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