Donald Trump. (Doug Mills/Pool via REUTERS)
Donald Trump. (Doug Mills/Pool via REUTERS)

El presidente de EEUU, Donald Trump, defendió este martes las sanciones impuestas a Irán y su decisión de desvincularse del tratado nuclear con esa nación, porque, según él, ese país es "el principal patrocinador estatal del terrorismo".

"Para garantizar que esta dictadura corrupta nunca adquiera armas nucleares retiré a Estados Unidos del desastroso acuerdo nuclear con Irán", resaltó Trump durante su discurso anual sobre el Estado de la Unión ante el Congreso estadounidense.

Por este motivo, apuntó el mandatario, EEUU aplicó el otoño pasado "las sanciones más duras jamás impuestas a un país".

"No desviaremos nuestros ojos de un régimen que canta la muerte a EEUU y amenaza el genocidio contra el pueblo judío", consideró Trump.

Con esta frase, el presidente estadounidense insistió en la lucha contra el "vil veneno del antisemitismo", que se debe enfrentar "en cualquier lugar y en cualquier lugar donde ocurra".

Además, sobre este asunto, Trump volvió a mostrarse orgulloso por haber reconocido "la verdadera capital de Israel" y "con orgullo abrir allí la Embajada de los Estados Unidos en Jerusalén".

Donald Trump durante su discurso en el Capitolio. (REUTERS/Leah Millis)
Donald Trump durante su discurso en el Capitolio. (REUTERS/Leah Millis)

Finalmente, con relación a las actuaciones de EEUU en Oriente Medio, Trump aseguró que las tropas estadounidenses "han liberado prácticamente a todo el territorio –Irak y Siria– de las garras de los asesinos del EI (grupo Estado Islámico) sedientos de sangre".

"Cuando asumí el cargo, el EI controlaba más de 20.000 millas cuadradas (unos 52.000 kilómetros cuadrados) en Irak y Siria", aseguró Trump.

Por ello defendió la retirada de las tropas estadounidenses de Siria, ya que "es hora de dar a los valientes guerreros" en esa nación "una cálida bienvenida a casa" mientras trabaja con los aliados "para eliminar cualquier resquicio del ISIS".

En diciembre pasado, Trump anunció la retirada de las tropas desplegadas en Siria -que ascienden a unos 2.000 soldados- tras proclamar la derrota total de la organización terrorista Estado Islámico (EI) en el país árabe.

EE.UU. inició su intervención en Siria en septiembre de 2014 en el marco de la coalición internacional contra el EI, meses después de la proclamación de un califato en este país y en Irak por parte de los radicales.

Los militares de EE.UU. colaboran en Siria con las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza de milicias kurdas y que teme que la retirada de Washington provoque un resurgimiento de los extremistas.

Con información de EFE

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