El presidente de EEUU Donald Trump y el dictador sirio Bashar al Assad
El presidente de EEUU Donald Trump y el dictador sirio Bashar al Assad

"Creo que es una situación muy triste. Pero les digo que (creo que) al final serán muy sensatos y cuidadosos. Si hay una masacre, el mundo se enfadará mucho y Estados Unidos se enfadará mucho también", declaró Trump a los periodistas al reunirse en la Casa Blanca con el emir de Kuwait, jeque Sabah al Ahmed al Sabah.

En las últimas semanas, la ONU y las potencias occidentales han advertido de que un gran ataque del régimen sirio en la provincia de Idleb, el último bastión de los rebeldes, puede crear una crisis humanitaria sin precedentes.

El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, dijo el mes pasado que teme el uso de armas químicas en Idleb por parte del régimen o del grupo terrorista Frente Al Nusra, mientras que Damasco y Moscú han acusado a los rebeldes de estar preparando un falso ataque químico para intentar culpar al Gobierno.

Trump también negó haber pedido a su secretario de Defensa, James Mattis, que elaborara un plan para "matar" a Al Asad en abril de 2017, cuando se enteró de que las fuerzas leales al régimen sirio habían lanzado un ataque químico en el país, tal y como afirma Woodward en un nuevo libro que saldrá a la venta la próxima semana.

"En absoluto (dije eso). El libro es ficción", respondió Trump al ser preguntado por el tema.

"Leí en algún sitio que dijo algo sobre el asesinato de Al Asad. Nunca hablamos siquiera del tema, el libro es pura ficción. Nunca se evaluó siquiera", subrayó el presidente.

Con información de EFE y AFP

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