
En las costas de Florida el mercado inmobiliario está en pleno auge a pesar de las continuas inundaciones. Decenas de miles de casas están en riesgo aunque no estén construidas en zonas oficialmente clasificadas como de inundación, alerta un nuevo informe publicado el lunes.
A apenas unas pocas cuadras de las playas, justo fuera de las zonas de inundación, los promotores se afanan en construir casas que no tienen la obligación legal de comprar un seguro contra inundaciones, un ahorro a corto plazo que presagia un desastre económico a largo plazo.
Solo en Florida 64.000 casas con un valor total de 26.000 millones de dólares corren el riesgo de sufrir inundaciones crónicas en los próximos 30 años, la extensión habitual del crédito hipotecario estadounidense, advierte el informe publicado por la Union of Concerned Scientists (UCS), una organización científica estadounidense.
En todo Estados Unidos, 311.000 viviendas costeras, valoradas en 120.000 millones de dólares, presentan riesgo de inundaciones crónicas para el año 2045, según el mismo informe.
Este riesgo de inundaciones no tiene nada que ver con los huracanes y las tormentas: el peligro proviene de las mareas altas, cada vez más altas, que hacen que el agua se extienda por las calles, las aceras, las tiendas, los restaurantes y las casas incluso cuando hace buen tiempo.
"Este riesgo es relativamente a corto plazo, mucho antes de que todo esté completamente inundado, y puede suceder sin tormenta", dice Rachel Cleetus, economista de la UCS.
Pero el mercado inmobiliario no toma en cuenta estos factores, dice la investigadora, que advierte que es "inevitable" una corrección del mercado.
(El mapas interactivo muestra cuántas casas están en riesgo por estado. Los mapas también muestran el valor actual de la propiedad y la población estimada).
"Catástrofe en cámara lenta"
La organización ha publicado en su sitio en internet un mapa que muestra las áreas realmente en riesgo según sus estudios, sobre la base de un escenario de una fuerte subida del agua.
Es necesario que los propietarios, cuya casa es a menudo su posesión más importante, tengan en cuenta la parte superior de la escala de riesgo, dice Rachel Cleetus.
Las inundaciones crónicas son las que se producen al menos 26 veces al año.

En Florida se espera que el nivel de los océanos aumente en 55 centímetros para 2045 y 1,95 metros para 2100, según este escenario, mientras la altitud promedio en el estado es de 1,80 metros y muchos lugares incluso están por debajo de la cota cero.
"Es una catástrofe en cámara lenta", dice la economista.
Miami, la bahía de Tampa y los muy turísticos Cayos de Florida son los más expuestos. Vecindarios enteros podrían estar inundados de forma permanente, un costo astronómico para los propietarios pero también para los municipios, que perderían población e ingresos fiscales.

El problema es que los compradores de casas solo tienen en cuenta mapas que a menudo no se han actualizado durante años o décadas.
En Sarasota muchos residentes dicen que no necesitan seguro contra inundaciones porque no se encuentran en zonas de inundación oficiales.
Una decisión absurda, se afanó en explicarles recientemente Desiree Companion, experta en inundaciones del condado de Sarasota, en una reunión pública.
La experta les dijo a los siete asistentes que los mapas federales se basan en un riesgo de lluvias de 25 centímetros en 24 horas, un evento meteorológico previsto que ocurra una vez por siglo. El año pasado, el huracán Harvey hizo caer 129 cm en 24 horas en Texas. "Todo el mundo está en una zona inundable", afirma.

Responsabilidad compartida
Esto no es solo culpa del gobierno federal, matiza Jeffrey Huber, profesor de la Escuela de Arquitectura de la Florida Atlantic University.
"Los agentes inmobiliarios no cumplen su obligación de decirle a los compradores que su casa es vulnerable al aumento del nivel del mar", dice a la AFP, responsabilizando también a los municipios.
"La gente no está suficientemente informada", lamenta.
Existe una solución: limitar las emisiones de gases de efecto invernadero y, por lo tanto, el calentamiento global y el derretimiento del hielo, que es el objetivo del acuerdo climático de París.
Según Astrid Caldas, coautora del informe de la UCS, el 85% de las propiedades en riesgo podrían salvarse si se alcanzara el objetivo del acuerdo de París de limitar el calentamiento del planeta a 2 grados.
Pero el presidente Donald Trump sacó a Estados Unidos del acuerdo el año pasado.

Por Kerry SHERIDAN para AFP
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