La plataforma que nació como una herramienta para conectar a personas hoy se ha convertido en un instrumento de manipulación, ideal para llevar adelante campañas masivas de desinformación.

Zuckerberg todavía no ha hecho ninguna declaración pública sobre el escándalo de Cambridge Analytica
Zuckerberg todavía no ha hecho ninguna declaración pública sobre el escándalo de Cambridge Analytica

Claramente el señor Zuckerberg nunca imaginó que su creación devendría en un vehículo para diseminar noticias falsas y malintencionadas, pero eso no quita que deba responder ante la justicia por, entre una infinidad de motivos, la filtración masiva de los datos de 50 millones de sus usuarios.

El escándalo de Cambridge Analytica, salido a la luz el pasado sábado producto de una investigación conjunta de los periódicos The New York Times y The Guardian/Observer, se ha convertido en la última gota que ayudó a derramar un vaso que se ha ido "llenando" rápidamente en los últimos meses, mediante un goteo continuo y aparentemente imparable de actos fallidos por parte de Facebook.

La portada de Bloomberg Businessweek insinúa una tendencia en crecimiento, con cada vez más usuarios que deciden alejarse definitivamente de Facebook
La portada de Bloomberg Businessweek insinúa una tendencia en crecimiento, con cada vez más usuarios que deciden alejarse definitivamente de Facebook

Fue precisamente la publicación económica norteamericana Bloomberg Businessweek la que se cuestiona en su última portada si, lo que ha sido catalogado como "la pesadilla de Facebook", podría llevar a que muchos usuarios terminen borrando definitivamente sus cuentas en la plataforma social.

El artículo destaca cómo una compañía nacida básicamente para compartir fotos de bebés pasó a convertirse en un coloso capaz de "reconfigurar la democracia, el gobierno y el mundo de los negocios".

"Nos hemos envenenado, y teniendo en cuenta el dinero y poder en juego, será difícil que alguien reconozca que estamos enfermos. Pero nos debemos a nosotros mismos y a nuestros hijos ser más pragmáticos a la hora de tratar los síntomas", detalla el periodista Paul Ford en la pieza publicada en Bloomberg.

Más allá de que Facebook insiste en que el caso particular de Cambridge Analytica no puede ser calificado como una filtración, dado que sus directivos habrían sido "engañados", Zuckerberg deberá responder hoy a las preguntas del Congreso de los EEUU, en medio del más absoluto silencio que lo ha llevado a no hacer declaración pública alguna hasta el momento.

Zuckerberg deberá responder ante el Congreso de los EEUU por la filtración masiva de datos
Zuckerberg deberá responder ante el Congreso de los EEUU por la filtración masiva de datos

Bloomberg destaca que desde la aparición de las redes sociales, las mismas han sido estudiadas por académicos como "herramientas para modelar y entender a la dinámica humana", pero hoy se preguntan si la escala de Facebook, convertida en la red social más poderosa e influyente del mundo, ha dejado de ser un modelo de la sociedad para pasar a ser "un motor cultural".

El artículo de portada asegura que lo que ha venido desarrollándose durante los últimos meses es una verdadera catástrofe, "con entidades globales que son propietarias de los medios a través de los cuales los políticos pueden acumular votos".

El reportaje cita al activista y empresario Maciej Ceglowski, quien en su momento describió el fenómeno de la big data como "un residuo radioactivo y tóxico que no sabemos cómo manejar" y plantea la realidad de que tal vez Facebook y Google deberían ser catalogados como "grandes contaminadores" al descargar "billones de unidades de veneno cerebral en el reservorio del pensamiento popular".

Expertos plantean un futuro incierto para la red social, que atraviesa una profunda crisis de identidad
Expertos plantean un futuro incierto para la red social, que atraviesa una profunda crisis de identidad

Bloomberg plantea la necesidad urgente de crear una agencia federal gubernamental similar a la EPA (Agencia estadounidense de Protección del Medio Ambiente) pero en versión digital, encargada de "limpiar los derrames tóxicos de data, educar al público e imponer multas" a quienes corresponda.

Inclusive pone sobre la mesa la posibilidad de calificar a las instituciones bancarias y servicios como una red social, en base al número de casos de filtración de data que hayan sufrido, además de recomendar crear un estándar nacional sobre cómo la información personal puede ser compartida.

Si bien el artículo reconoce que Facebook nunca imaginó convertirse en "un motor para la destrucción de los EEUU" a la vez que Twitter tampoco fue ideado para ser hoy "el megáfono de déspotas y nacionalistas blancos", los principios y valores de sus creadores, quienes en un comienzo enarbolaban la bandera de la comunicación, la construcción de comunidades y la preservación de la privacidad, al parecer no habrían resistido el crecimiento desproporcionado de las redes sociales y la incalculable riqueza que les han generado.

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