El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump,  poco antes de su esperado discurso sobre el estatus de Jerusalén afirmó que la decisión sobre este tema debería haberse tomado "hace mucho tiempo".

"Tenemos un anuncio importante que hacer (…) y creo que debería haberse hecho hace mucho tiempo", dijo Trump. "Muchos presidentes dijeron que harían algo y no hicieron nada", agregó, en alusión a la promesa de varios de sus predecesores de trasladar la embajada de Estados Unidos en Israel de Tel-Aviv a Jerusalén.

Trump dará a las 13:00, hora local del miércoles, un discurso para anunciar su decisión sobre el estatus de Jerusalén, adelantó la Casa Blanca. El mandatario dirá que los Estados Unidos "reconocen a Jerusalén como capital de Israel", un paso que concibe como la admisión de "una realidad, tanto histórica como moderna", indicó un funcionario de la Casa Blanca, quien pidió el anonimato.

No obstante, Trump reconocerá "que las fronteras específicas de la soberanía israelí en Jerusalén estarán sujetas a negociaciones de estatus final" con los palestinos, y seguirá apoyando el "statu quo en el Monte del Templo" o Explanada de las Mezquitas, situado en la parte palestina de la ciudad, según el primer funcionario.

Los Estados Unidos se convertirán, así, en el único país del mundo que reconoce como capital de Israel a Jerusalén, donde ninguna nación tiene su embajada debido a que, tras la anexión israelí de la parte oriental de la urbe en 1980, la ONU llamó a la comunidad internacional a retirar sus legaciones de la Ciudad Santa.

Aunque Israel considera a Jerusalén su capital, la soberanía del país sobre la parte oriental de la urbe (Jerusalén Este) no está reconocida por gran parte de la comunidad internacional, y los palestinos quieren establecer allí la sede de su futuro Estado.

Trump ordenará también al Departamento de Estado que "comience un proceso" para trasladar a Jerusalén la embajada estadounidense en Israel, pero ese proceso llevará al menos "3 o 4 años", según los funcionarios.

Durante la campaña electoral de 2016, Trump prometió que trasladaría a Jerusalén la embajada estadounidense en Israel, y la Casa Blanca adelantó en los últimos días que la cuestión no es si el presidente ordenará o no ese cambio, sino "cuándo" lo hará.

Una ley estadounidense de 1995 insta a Washington a trasladar su embajada a Jerusalén, pero esa medida nunca ha llegado a aplicarse porque todos los presidentes desde Bill Clinton han postergado periódicamente su implementación.

Trump hizo lo mismo que sus predecesores el pasado junio, y este miércoles volverá a posponer la implementación de la ley durante seis meses más, debido a que todavía no hay ninguna instalación en Jerusalén preparada para convertirse en embajada, según los funcionarios estadounidenses.

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