(REUTERS)
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Lionel Messi firmó dos goles magistrales de falta en una exhibición de poderío del líder, el Barcelona, con duro castigo a un Espanyol apagado en el derby, en una decimoquinta jornada en la que el Sevilla dejó escapar el triunfo en el último suspiro y el Atlético de Madrid no falló.

Al finalizar el duelo, el futbolista de 31 años habló acerca de la victoria y fue consultado por su forma de patear los tiros libres: "Intento seguir un ritual". Con el doblete, el delantero volvió a gritar en un escenario en el que no veía puerta desde la jornada 33 de la temporada 2014-15.

"Intento seguir un ritual con las faltas. Cuando sale bien intento hacerlo siempre de la misma manera para que salga otra vez bien. Se dieron las dos ocasiones, otras veces tiro un montón de faltas y no las meto. Tuve la suerte de meter dos seguidas", explicó el astro argentino en zona mixta.

El primer tanto se produjo a los 17 minutos, después de una jugada en la que el defensor Marc Roca optó por derribarlo para que no avanzara. Desde el sector derecho, el capitán del equipo culé colocó la pelota por encima de la barrera y Diego López no pudo hacer nada, pese a protagonizar una gran estirada.

A los 20′ del segundo tiempo volvió a aparecer para sellar la victoria con otra magnífica ejecución. En este caso, del lado izquierdo y al palo mas cercano del arquero español que vio como la pelota volvía a pasar por detrás de él.

"Salimos bien desde el inicio, muy metidos y enchufados. Sabíamos a la cancha que veníamos y el rival que teníamos, no solo por ser un derbi sino porque viene de una gran temporada de juego, más allá de los últimos resultados. Tiene un gran entrenador y por eso salimos así", concluyó el referente azulgrana.

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