Mariano Puerta habló tras admitir que mintió en su caso de doping: “Estuve muy deprimido y medicado por muchos meses”

El ex tenista argentino fue protagonista de la final de Roland Garros 2005 en la que perdió con Rafael Nadal. Luego, recibió una suspensión de ochos años por haber tomado una sustancia prohibida

Una postal de aquel 5 de junio del 2005: Mariano Puerta se desliza por el polvo de ladrillo de Roland Garros en la final contra Nadal
Una postal de aquel 5 de junio del 2005: Mariano Puerta se desliza por el polvo de ladrillo de Roland Garros en la final contra Nadal

Las lesiones y los conflictos de dopaje marcaron la carrera de Mariano Puerta, uno de los deportistas argentinos que tuvo un momento de brilló en aquella legión de jugadores que volvió a poner en el mapa a al tenis nacional. Después de varios problemas físicos que lo alejaron de la actividad a principios del 2000, sumado a un primer caso de doping que se produjo en 2003 y que lo mantuvo alejado del circuito durante nueves meses, la historia pareció cambiar en 2005 cuando llegó a la final de Roland Garros frente a un todavía joven Rafael Nadal.

A pesar del triunfo en el primer set, el mallorquín mostró todo su dominio sobre el polvo de ladrillo de París y se quedó con su primer título en Francia por 6-7 (6-8), 6-3, 6-1 y 7-5. Pero lo peor para Puerta no fue la derrota en la única final de Grand Slam que jugó. En un control que se realizó aquel domingo 5 de junio previo a la final, el oriundo de Córdoba volvió a reincidir y fue positivo de una sustancia prohibida y recibió una suspensión de ocho años.

Más allá de que dicha pena se redujo a dos años por una apelación, y que tuvo que devolver los premios ganados que sumaban casi 900 mil dólares, la carrera tenística de Puerta nunca volvió a ser la misma. En los últimos días, a 15 años de ese incidente, Mariano contó cómo vivió todas las repercusiones que generó su caso. “Me llevó mucho tiempo perdonarme a mí. Es un error que lo pague carísimo”, dijo en una nota con el ciclo de entrevistas #ManoAManoTeVe que lleva adelante la periodista Soledad Giménez en su Instagram.

“Me pude perdonar, pero me llevó un montón de tiempo. Estuve muy deprimido, estuve medicado durante muchos meses. Me costó superar esto. Nunca más pisé una cancha de tenis con vida. Jugué tres años más, pero estaba vacío. No me pude recuperar nunca mentalmente de este error. Fue un error gravísimo”, agregó en comunicación desde Estados Unidos, el país que eligió para irse a vivir luego que finalizó su carrera profesional.

Hace 15 años, Puerta era el número 10 del mundo cuando volvió a dar positivo en un control de dopaje. La sustancia prohibida encontrada en los estudios efectuados en la orina de la raqueta argentina fue etilefrina, un producto utilizado para la hipotensión y que sirve como estimulante cardiorrespiratorio, por dicha razón es parte de la nómina de la Agencia Mundial Antidopaje.

Al ser reincidente -fue suspendido entre el 1 de octubre de 2003 al 1 de julio de 2004 por tomar clenbuterol, un esteroide anabolizante, durante el torneo de Viña del Mar-, el tenista recibió ocho años de sanción. Más allá de lo ocurrido, Mariano en su alegato contó que la sustancia llegó a su cuerpo porque la ingirió a través de un líquido que había consumido quien en ese entonces era su esposa.

En aquella época, otros dos protagonistas de la historia fueron el entrenador de Puerta, Andrés Schneiter, y su preparador físico, el ex pesista Darío Lecman, apuntado hoy por hoy por haberle suministrado al tenista las pastillas que fueron las causantes del doping positivo.

¿Cuál fue el inconveniente que derivó, según Puerta, en que dio positivo en el control que se le realizó en las vísperas del duelo contra Nadal en Roland Garros? “El problema fue que siete pastillas de ese frasco tenían ese mínimo de esa sustancia prohibida. Yo tomaba esas pastillas desde que era junior. El frasco lo tomé desde principios de año. Tuve 7 controles antes de Roland Garros, sin cambiar nada de los complejos vitamínicos que tomaba”, advirtió.

Quince años después de ese hecho, reconoció en una entrevista con La Nación que su relato sobre el líquido dentro de la bebida que dio ante la justicia deportiva había sido falso. El doping fue por las pastillas que tomaba. “Tengo confianza ciega en Daro (Lecman). Los estudios confirmaron que me entregó lo que yo le pedí. Yo fui el responsable y pagué un precio muy grande por este error”, asumió frente a la periodista Soledad Giménez sobre la sustancia que le encontraron que en realidad estaba en unos complejos vitamínicos que tomaba.

“Con Daro (Lecman) me hice amigo muy rápido. Lo que diga hoy Lecman en relación a esto, a mi no me modifica nada. Tampoco me modificó lo que pasó hace 15 años. Yo seguí trabajando con él hasta el último día de mi carrera, elegiría al mismo equipo”, explicó Puerta en el vivo de Instagram a través de la cuenta @gimenezsole10.

Después de la final de Roland Garros que ganó Rafa Nadal en 2005. A su lado, Mariano Puerta con el trofeo al subcampeón (AP)
Después de la final de Roland Garros que ganó Rafa Nadal en 2005. A su lado, Mariano Puerta con el trofeo al subcampeón (AP)

“Antes de ser mi preparador físico fue mi amigo. Se miran las cosas desde un ángulo equivocado. Yo le pido algo a Darío y no recibo otra cosa. Por eso no entiendo que le están tan encima. A mí, nadie me hacía tomar algo que yo no estuviera de acuerdo o que no le hubiera pedido. Yo siempre supe, no el laboratorio, el nombre, ni nada, pero sabía de qué manera me iban a llegar a mi esas pastillas. Darío no tiene ninguna responsabilidad. Yo no le pedía nada prohibido”, agregó.

Al mismo tiempo, contó por qué consumía esos suplementos de la controversia antes de salir a la cancha: “Esas pastillas las usaba más pensando en mí que en el rival. Es algo que te pone más activo. Las tomaba media horas de los partidos. Era cafeína y ginseng”.

Después de tanto tiempo, Puerta aprovechó la charla virtual para revelar cómo transitó su histórica participación en el Abierto de Francia. “Disfruté mucho ese torneo. No esperaba llegar ahí. Llegamos a una instancia en la que yo no pensaba que podía llegar”, recordó Mariano, que a la distancia, cree que su derrota evitó muchos otros conflictos que se hubieran producido si terminaba como campeón en Roland Garros.

Es un alivio no haber ganado ese partido. Fue un accidente lo que pasó. Yo entré a jugar esa final y ya tenía ofertas de diferentes marcas. No necesitaba ganar ese partido, no me quitaba el sueño. Fue un gusto jugar ese partido, pero la carrera seguía. ¿Quién va a arriesgar todo lo que estaba ahí para hacer un mejor papel en ese partido?”.

Por último, Puerta habló del presente. Con residencia en Estados Unidos hace varios años, el ex tenista se convirtió en entrenador, misma profesión a la que se dedicó su padre, el hombre que lo formó en el deporte: “Cuando dejé de competir no sabía qué hacer. Estaba solo porque necesitaba estar solo. Unos años después me surgió la oportunidad de venir acá y después de un trabajo de un mes me pasaron varias cosas y me quedé”.

¿Cuál será su destino? Antes de dejar la disciplina, a Mariano le gustaría cumplir un sueño. “Más adelante, me encantaría ser capitán de Copa Davis. Siempre tuve eso en la cabeza. Pero ahora no es el momento”.

“No quiero estar trabajando en tenis mucho más. Tal vez dentro de unos años no estoy más en el tenis”, concluyó un jugador que quedó en la memoria colectiva por llegar a situarse entre los mejores del mundo, pero que protagonizó un hecho que lo marcó para siempre.

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