Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL (Foto: EFE)
Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL (Foto: EFE)

"No news, good news", parece querer demostrar la Conmebol, que con dos deliberaciones express, de poco más de una hora, logró aprobar en una de ellas su nuevo estatuto completo y reemplazar el criterio de "idoneidad" para sus dirigentes por el de "integridad" en el ejercicio de sus tareas, en tanto que en la otra, se decidió en forma unánime votar por aclamación, mañana, la reelección de Gianni Infantino como presidente de la FIFA por otro período de cuatro años.

Los movimientos frenéticos alrededor de la zona parisina de Neuilly Porte Maillot, justo a unos pocos metros de los trenes de cercanías RER y el metro, en una zona de oficinas, no podían disimularse porque si de un lado de la avenida, en el Palacio de los Congresos, deliberaba desde el mediodía el Consejo de la Conmebol, justo enfrente, en el Hotel Meridien, se alojaban los dirigentes de todo el continente sudamericano, así como japoneses y qataríes, casualmente, los dos países cuyas selecciones fueron invitadas a participar de la Copa América de Brasil.

Infantino, el presidente de la FIFA, aprovechó que en el Palacio de los Congresos sesionaban a puertas cerradas los Consejos de la Conmebol y de la UEFA para pasar a saludar en ambas reuniones y sacarse la foto
correspondiente, si bien la relación con los sudamericanos no es la misma que con los europeos.

En la Conmebol, Infantino logró que se votara un estatuto (ya aprobado anteriormente) que contempla la promoción del fútbol base, el impulso al futsal y al fútbol femenino y el criterio de "integridad" de forma general en el texto, sustituyendo al de "idoneidad", lo cual significa que desde ahora no habrá defensa en un sumario o juicio a cualquier dirigente con que se trata de un mal manejo de un club, sino que la causa irá siempre por el lado moral y no por el de una mala administración.

Uno de los puntos más calientes de la reunión del Consejo estuvo relacionada con el intento de la Conmebol de elevar las multas hasta un millón de dólares, pero que fue resistida de tal manera por la Confederación Brasileña (CBF) que ni siquiera se llegó a votar la iniciativa.

Todo esto ocurría entre manifestaciones que fueron sofocadas por agentes de seguridad privada contratada para la zona. Un grupo de veinte personas, con banderas marroquíes, protestaban ante dirigentes de la Confederación Africana que también se alojaban en un hotel de la cuadra por la escandalosa final de hace cuatro días por la Champions de ese continente, cuando los jugadores de Wydad Casablanca se retiraron ante el Esperanza de Túnez, en el minuto 63, al anulársele un gol por fuera de juego y el partido había estado parado por una hora al no funcionar el VAR.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA (Foto: REUTERS)
Gianni Infantino, presidente de la FIFA (Foto: REUTERS)

Al mismo tiempo, una lluvia torrencial impedía salir a la calle a muchos dirigentes sudamericanos, mientras otros se enteraban que hasta Roland Garros se había suspendido momentáneamente, pero en menos de media hora, el sol había vuelto a brillar y el calor era otra vez sofocante.

A la espera de lo que ocurra en el Congreso de la FIFA de mañana, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, indicó que las ventas de las entradas para la próxima Copa América de Brasil "están muy bien" y que hay algunos partidos que tienen "récords de venta" aunque reconoció que otros "tienen menos audiencia pero estoy seguro de que al final la gente va a reaccionar y va a acudir también".

Domínguez se refirió al balance que presentará mañana la Comisión de Finanzas de la FIFA, que preside, al señalar que "los números hablan por sí solos" y que los números "están muy por delante de lo que se había propuesto la administración" y que se trata de "un gesto de transparencia que se conozcan los números (6425 millones de dólares), que es un ingreso récord en el fútbol mundial".

En cuanto a la votación por la reelección de Infantino como presidente de la FIFA, sostuvo que se trata "de un voto de confianza" sobre que es la persona adecuada para llevar adelante y liderar el trabajo en el fútbol mundial.

En cuanto a que la FIFA finalmente no aprobó los 48 seleccionados para el Mundial de Qatar 2022 pese a la iniciativa de Conmebol en ese sentido, Domínguez reconoció que "sabíamos que era una limitación pero soy un convencido de que en la medida que más seleccionados sudamericanos participen del Mundial, será mejor el producto final de ese Mundial".

Para mañana, se contempla que Commebol insistirá con el Mundial de 24 equipos desde 2021 y cada cuatro años (en estas horas ya se aprobó que los Mundiales de Clubes de 2019 y 2020 se jugarán en Qatar y en la misma fecha del Mundial de selecciones 2022 para ir probando estadios e infraestructura), pero la UEFA seguirá resistiendo la medida y probablemente busque aplazar la decisión.

La UEFA se fue alineando con el grupo de clubes poderosos europeos, nucleados en la ECA, en la búsqueda de que desde 2024, la Champions League cambie de formato y en lo posible, gane terreno sobre las ligas nacionales de cada país europeo.

En este sentido, se conoció el apoyo del presidente francés Emmanuel Macron al presidente de la Federación Francesa, Le Graët "contra la reforma prevista por la UEFA. Creo que debemos defender a nuestro modelo, nuestros clubes, y no creo que sea una buena idea sacrificar la fiabilidad de nuestro modelo en beneficio de unos pocos a escala europea".

Cuando ya por fin todo parecía desmontarse a la espera del congreso de la FIFA de mañana, no paraban de desfilar por la puerta del hotel las azafatas de una aerolínea qatarí, la misma que auspicia los torneos sudamericanos de Conmebol, y otras con jugadores de tenis de Roland Garros, que volvían en la búsqueda de un descanso reparador mientras empresarios mediáticos de calado se escabullían entre la multitud de oficinistas en la calle, con anteojos oscuros y zapatillas, a la espera de un taxi que los aleje todo lo posible de esa zona tan bulliciosa de París.