Victoria Azarenka pasó de ser la número uno del tenis mundial en 2012 a ocupar el puesto 53 del ranking de la WTA en este 2019, su bajón deportivo se compone de dos factores, uno ya superado como las lesiones y otro que aun no puede resolver: la tenencia de sus hijos.

Un asunto que la tiene a maltraer desde diciembre del 2016, año en el que nació Leo Alexander. Desde entonces puso en pausa su carrera y no volvió a jugar sino hasta junio de 2017, año en el que participó de solo dos torneos.

Mientras los conocedores de su rendimiento deportivo comenzaron a preguntarse qué ocurría con ella, la bielorrusa no soportó más y reveló el problema que la afectaba: se había separado de Billy McKeague, padre de Leo, y este había pedido a un tribunal la tenencia del hijo de ambos.

(Reuters)
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"He pasado por muchas cosas en mi vida y a veces me pregunto por qué, pero creo que eso me hará más fuerte, quiero creerlo. A veces sólo necesito un poco de tiempo, paciencia y un poco de apoyo", dijo entre lágrimas tras su sorpresiva derrota en primera ronda del Abierto de Australia a manos de Laura Siegemund (110 en el ranking).

"Ahora mismo es una lucha muy dura para mí. Puedo seguir repitiendo esta palabra, que estoy 'luchando' ahora mismo (…) Fallar es cuando te rindes y no lo intentas de nuevo. Pero estoy luchando. Voy a seguir luchando y salir de esto, eso es lo que tengo que hacer, es lo que voy a hacer", añadió bajo un emotivo llanto.

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Azarenka, que saboreó las mieles de la obtención de un Abierto de Australia en 2012 y 2013, no volvió a ser la misma desde principios del 2017, año en el que sólo disputó seis partidos en la temporada.

Fue en septiembre de aquel año que la justicia determinaba que Leo Alexander debía permanecer en Los Ángeles hasta que ella y su pareja acordaran los términos de la separación. La batalla legal se hizo extensa y dejó exhausta a la tenista, que decidió dejar a un lado su carrera deportiva para luchar por su hijo y moverse lo menos posible de su lado.

No fue hasta abril del 2018 cuando consiguió su primera "victoria legal". La tenista compartía en Instagram su triunfo. Una foto con su hijo y una inscripción que esclarecía un poco la situación: "Las aventuras de mami y Leo comienzan. Europa allá vamos". Ella ya podía salir del país con su pequeño.

Pero la lucha es constante para la tenista que en lo deportivo no consigue levantar cabeza y lejos está de alcanzar su mejor nivel.

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