En Uruguay piensan en un Mundialito como Plan B por si se cae la candidatura para el Mundial 2030

Sectores de la dirigencia uruguaya intentan otra opción para festejar el centenario del primer Mundial y el Bicentenario de la Independencia. El Gobierno lo desmiente

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Los presidentes de Uruguay y Argentina cuando presentaron la iniciativa para organizar el Mundial 2030 en forma conjunta.
Los presidentes de Uruguay y Argentina cuando presentaron la iniciativa para organizar el Mundial 2030 en forma conjunta.

Dirigentes del fútbol uruguayo piensan en un Plan B en el caso de que no prospere la candidatura para organizar el Mundial 2030 junto con Argentina y Paraguay, a pesar de que el gobierno de Mauricio Macri le confirmó a Tabaré Vázquez, en los últimos días, su deseo de seguir con el objetivo.

Infobae pudo saber que en Uruguay ya se viene pensando en un plan alternativo para 2030, teniendo en cuenta que se trata de una fecha emblemática porque en ese año se cumplirá el centenario del Mundial de 1930, que fue el primero que organizó la FIFA, y además, será el bicentenario de la independencia del país.

Por esta razón, en los dirigentes del fútbol uruguayo la idea de que en el caso de que por alguna razón la candidatura tripartita sudamericana no pueda llevar a cabo su objetivo, en Uruguay se dispute entonces una especie de Mundialito de más corta duración y que sólo se dispute en territorio uruguayo, tal como ocurriera en 1980, al cumplirse cincuenta años del primer Mundial.

Desde el Ministerio de Deportes uruguayo admitieron que existe esa opinión, pero sostuvieron que por el momento "no hay plan B", y que el país está comprometido con la organización del mundial junto a sus vecinos.

En aquella oportunidad, entre los días finales de 1980 y los primeros días de 1981 se llevó a cabo el Mundialito, que incluyo a todos los campeones del mundo, divididos en dos zonas, aunque al no poder estar presente Inglaterra, fue reemplazada por Holanda, en aquél tiempo, dos veces subcampeona (1974 y 1978).

Aquel campeonato lo ganó Uruguay, en una final ante Brasil. Argentina integró la zona de Alemania y Brasil, mientras que Uruguay jugó contra Italia y Holanda. En esta oportunidad, se estudia invitar a las otras siete selecciones campeonas (se sumarían en ese caso Inglaterra, Francia y España) o la posibilidad de realizar un torneo más corto, que no dure más de una semana o diez días.

Los peligros mayores para la candidatura tripartita sudamericana, según estiman dirigentes uruguayos, pasan por la situación económica de la Argentina, que ya rechazó organizar el Mundial de basquetbol junto a Uruguay cuando ya la FIBA realizaba inspecciones en los dos países, la crisis que vive el fútbol uruguayo, intervenido por la FIFA hasta febrero de 2019, y aún superando estas dificultades, no pasar el corte en la competencia contra otros postulantes.

En cuanto a la situación económica argentina, días atrás circularon versiones sobre una posible baja de la candidatura por parte del gobierno de Macri, pero esto no sólo fue desmentido sino que los secretarios de Deportes, en ese momento, Carlos Mc Allister y Fernando Cáceres, mantuvieron una primera comunicación que luego se amplió a los presidentes Macri y Vázquez, en la que desde la Argentina se intentó transmitir tranquilidad a Uruguay acerca de que todo sigue siendo igual que antes y que se mantiene el interés en organizar el Mundial 2030.

La Asociación Uruguaya de Fútbol, pese a su intervención y los conflictos internos, busca por todos los medios organizar un evento para el centenario del primer Mundial.
La Asociación Uruguaya de Fútbol, pese a su intervención y los conflictos internos, busca por todos los medios organizar un evento para el centenario del primer Mundial.

Sin embargo, Uruguay enfrenta otro problema propio y es que la actual crisis por la intervención de la FIFA a la AUF podría agravarse a principios de diciembre cuando se lleve a cabo allí el Mundial femenino sub-17 y los máximos dirigentes de la FIFA se encuentren in situ justo cuando vence el plazo (el 2 de diciembre) para que se apruebe el estatuto nuevo con los cambios que propone la entidad madre de Zurich.

Hasta el momento, la FIFA –que intervino la AUF a pedido de la Conmebol que preside el paraguayo Alejandro Domínguez sin que haya quedado demasiado claro el motivo, teniendo en cuenta situaciones éticas más graves como las de la Federación Peruana o la Australiana- encontró fuertes resistencias en una decena de clubes uruguayos, que se niegan a votar el nuevo estatuto y que se oponen a la intervención y han recurrido a la máxima instancia deportiva mundial, el TAS.

El problema mayor que encontraron estos clubes es que el TAS ya informó que se tomará el tiempo necesario para resolver si corresponde o no que la AUF haya sido intervenida (el titular es Juan Pedro Bordaberry, senador del Partido Colorado e hijo del dictador uruguayo entre 1973 y 1976, Juan María), y entonces con mucha probabilidad, el fallo del tribunal sería posterior a la finalización de la citada intervención, lo que dejaría sólo con efecto retroactivo cualquier medida tomada.

Uno de los ejes de la discordia pasa por los cambios que propone el nuevo estatuto que propicia la FIFA, que integra a los votantes a los actores alternativos como el fútbol sala, el fútbol femenino, los árbitros o los directores técnicos, pero también al fútbol del interior.

Asimismo, en estas horas los clubes, en una Asamblea, estudiaban el caso de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) de Chile, que resolvió la situación otorgando más votos a los clubes de primera división sobre el resto de los integrantes, pero eso quedaría sujeto a una aprobación final de la FIFA en diciembre, y en caso de no aceptación, el fútbol uruguayo podría quedar en una situación de rebeldía y ser suspendido para competencias internacionales.

En este caso, las chances de que una candidatura que tuviera a Uruguay como miembro, serían casi nulas.

El tercer obstáculo, ya externo, es que la candidatura tripartita sudamericana no ganara la organización del Mundial tomando en cuenta la calidad de sus posibles competidores, especialmente tres: Inglaterra, China y España-Portugal, a los que podría sumarse Marruecos, si bien este país africano podría integrarse a otra candidatura del Magreb junto con Argelia, Túnez, Mauritania y Libia, y también las dos Coreas están analizando presentarse.

Inglaterra piensa en tratar de descalificar la candidatura tripartirá sudamericana al considerar que ya América organizará el Mundial 2026 (candidatura conjunta de Canadá, estados Unidos y México votada durante el Congreso de la FIFA en Rusia 2018) y no puede, entonces, ser anfitriona en dos torneos consecutivos, pero para la FIFA, CONCACAF (Confederación del Norte, Centro y del Caribe) y Conmebol (Confederación Sudamericana) son completamente distintas.

Por esta misma razón que esgrime (erróneamente) Inglaterra, Conmebol vetaría a China para 2030, teniendo en cuenta que otro país asiático, Qatar, organizará el Mundial 2022, por lo que sería demasiado pronto para que un país asiático pudiera acceder a albergar un Mundial, según indicó en Rusia el presidente de la Conmebol, Domínguez, a Infobae.

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