El Nacional de Ecuador rescató un empate 1 a 1 ante San José en Bolivia y se clasificó a la siguiente fase de la Copa Sudamericana, gracias al 3 a 2 obtenido previamente en su estadio. Durante este duelo ocurrió uno de los sucesos más surrealistas del año.

Cuando restaba un minuto para el final del partido, el arquero Johan Padilla se tomó demasiado tiempo para realizar un saque de arco y recibió por esto una tarjeta amarilla. Mientras el juez le mostraba la cartulina, se puso a acomodar el balón e ignoró lo que sucedía.

Esto irritó al venezolano José Argote que lo tocó para advertirle que se apresure porque ya había sido amonestado. Este contacto fue letal. El arquero se tomó el pecho, miró hacia un costado y se desplomó en el suelo como si hubiese recibido un golpe. Pero claro, su "agresor" había sido el árbitro.

Padilla protagonizó así el momento más insólito del fútbol sudamericano en lo que va del año y lo más descabellado aún es que no recibió la segunda tarjeta amarilla por su simulación.

Al culminar el cotejo y conseguir la clasificación, el arquero se acercó a la tribuna en donde estaban los seguidores de El Nacional, tomó su celular, se filmó festejando y le dedicó la obtención del boleto a la segunda fase a sus hinchas.

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