(Getty)
(Getty)

La lógica en el fútbol no existe y he aquí un claro ejemplo de ello. Un futbolista tuvo la posibilidad de elegir en qué selección jugar para ir a la Copa del Mundo. ¿Estados Unidos o Islandia? ¿El que disputa las Eliminatorias de la Concacaf y cuenta con participación en varios mundiales o el país que tiene más volcanes que futbolistas profesionales?

Sin dudarlo, Aron Johannsson, quien nació en Alabama y se formó futbolísticamente en Islandia, en 2014 optó por la segunda opción. La historia es conocida por todos: Estados Unidos quedó eliminado de manera escandalosa al perder con Trinidad y Tobago, mientras que Islandia superó la hazaña de alcanzar los cuartos de la Eurocopa 2016 y se clasificó por primera vez a un Mundial, siendo el país con menor cantidad de habitantes en llegar a una Copa del Mundo.

(Getty)
(Getty)

Aron es estadounidense, pero sus padres son de Islandia, donde se formó como futbolista. Incluso, en el fútbol islandés compartió las categorías formativas con Gylfi Sigurdsson (Everton de la Premier League) y Birkir Bjarnason (Aston Villa). Tras un gran desempeño como juvenil (jugó en la Sub 20 de Islandia entre 2011 y 2012), su primer contrato profesional fue con el Fjölnir Reykjavík. Luego, viajó a Dinamarca para jugar en el Aarhus , de la segunda división. Sus 23 goles le valieron el gran salto al AZ Alkmaar de Holanda.

Sin embargo, la oportunidad de su vida le llegó en 2014. Con 22 años recibió el llamado de Jürgen Klinsmann, entrenador de la selección de Estados Unidos. Aunque a priori eligió bien, porque integró el equipo que participó en el Mundial de Brasil (jugó apenas 67 minutos), se perdió entrar en la historia grande de Islandia, que logró una doble hazaña: primero en el Eurocopa de Francia 2016, donde llegó a los cuartos de final, y ahora con la Copa del Mundo de Rusia 2018.

"Cuando surgió la posibilidad de que Aron jugara para Estados Unidos, la gente de Islandia se reía", publicó el diario Marca, sobre una crónica de 2014. Al aceptar, los irlandeses lo acusaron de traidor. "Mis oportunidades de clasificar para un Mundial serán mucho mayores con Estados Unidos", llegó a decir Johannsson. Pero esta vez tendrá que ver a sus ex compañeros en las juveniles por televisión.

Todos hablan del "milagro más grande de la historia del fútbol", que es la clasificación de Islandia a su primer Mundial. Un país de apenas 103.000 kilómetros cuadrados de superficie. Sólo 331.811 habitantes, según el censo de 2016. Y que se prepara para la foto en el Libro Guinness de los Récords: se transformó en la selección con menor cantidad de habitantes en lograr una plaza para la cita mundialista. Es más: nunca un representante de un país con menos de 1.000.000 de habitantes había jugado un Mundial.

LEA MÁS: