Es un duelo dentro del duelo. Dos futbolistas separados por 21 años, con trayectorias de distinta duración, forjadas en contextos históricos diferentes. Un jugador experimentado, formado en los 90, contra un diamante en bruto, gestado en el fútbol moderno. En la semifinal de la Champions League entre el AS Mónaco y la Juventus, el choque generacional entre Kylian Mbappé, delantero francés de 18 años, y Gianluigi Buffon, portero de 39 años, es un atractivo en sí mismo.
Mbappé, que cumplió 18 años hace solamente cinco meses, jugará este miércoles en el Stade Louis II del Principado su octavo partido europeo de clubes, ya que debutó en esta edición de la Liga de Campeones. En tanto, Buffon disputará su encuentro número 150 en competiciones continentales, incluidas las finales de Champions de 2003 y 2015.
Dos trayectorias, dos épocas
El 20 de diciembre de 1998 se disputó una jornada del Calcio italiano. El Parma se impuso por 5-3 al Émpoli como visitante. Gianluigi Buffon atajó en el elenco ganador. A su vez, en Bondy, a sólo 16 kilómetros de París, nacía Kylian Mbappé Lottin, quien se convertiría en la máxima revelación del fútbol francés. En aquel entonces, cuando Mbappé recién había nacido, Buffon ya llevaba tres años como deportistas de élite. Incluso, meses atrás, había disputado la Copa del Mundo con la selección italiana, convocado por Cesare Maldini como relevo de Gianluca Pagliuca.

"Nació en 1998, ¿no? Yo ya había estado en el Mundial de Francia. Es lo bello de la vida, es muy motivador saber que me voy a enfrentar con el nuevo Messi, Cristiano o Neymar. Mbappé tiene un talento increíble y además parece un buen chico, seguro que eso lo ayudará en su trayectoria. Espero que tenga una carrera exitosa", reflexionó Buffon en una entrevista con la UEFA.
Su novato rival, que desde que debutó como profesional no ha parado de quemar etapas -ya jugó en la selección absoluta de Francia el pasado mes de marzo-, también elogió al experto guardametas, quien busca conseguir el primer título de Champions League de su carrera, la que ya cuenta con el trofeo del Mundial 2006, siete títulos de la Serie A y dos de la Europa League: "Es un portero que ha hecho historia. Trabajas a diario para jugar contra jugadores como él. Cuando lo haces, quieres dar lo mejor de ti para poder ganarle."

Será la prueba más dura para Mbappé y el Mónaco. El delantero y su equipo aprovecharon el fútbol abierto del Borussia Dortmund y del Manchester City, para desplegar su ataque feroz. Sin embargo, la Juventus tiene una defensa muy sólida. Mbappé tiene un examen de alto riesgo, en el que deberá demostrar que es igual de bueno con espacios que sin ellos. Y en caso de lograrlo, deberá batir a una leyenda como Buffon.
Ser el máximo exponente de tu equipo
El respeto es mutuo, aunque son polos opuestos. Uno se encarga de anotar goles, el otro, de impedirlos. Cada uno desde su rol, expresan a la perfección las virtudes de sus equipos. Son los embajadores más salientes de sus clubes, que practican estilos muy diferentes.
Mbappé, con un puñado de presentaciones, se transformó en la estrella del proyecto monegasco, basado en dar oportunidades a los jóvenes talentos. Y Buffon, que ha superado los 1.ooo partidos, es el estandarte de un club de jugadores consagrados, que cuenta con 32 títulos locales y ocho finales de la Champions League (dos títulos) a lo largo de su historia.

Esta campaña, el delantero francés anotó 5 goles en 7 partidos, un registro que se condice con el poderío ofensivo del AS Mónaco, que marcó 146 veces en 57 encuentros. En tanto, el portero italiano solamente recibió 2 tantos en 9 presentaciones, una estadística en armonía con la solidez defensiva de la Juventus, que encajó apenas 24 goles en 44 partidos entre los de Serie A y los de Copa de Europa de esta campaña.

Ambos son los máximos exponentes de las estructuras a las que pertenecen. Mbappé es la sensación dentro un equipo joven, descarado, que tiene una plantilla cuya edad media es de 25,3 años. Del otro lado, Buffón, emblema de una formación sólida y de mayoría de jugadores consagrados, con un promedio de edad de 28,2 años. Las diferencias parecen grandes. No obstante, el objetivo es el mismo para ambos: alcanzar la gloria a nivel europeo.
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