
Un nuevo conflicto se presentó en el ajedrez iraní, donde los hermanos Dorsa y Borna Derakhshani fueron apartados de la selección nacional por diferentes actitudes en el abierto más importante del mundo, que se disputa en Gibraltar. Por un lado, Dorsa, de 18 años, se negó a competir sin hiyab (velo). En el otro, Borna, de 14, no quiso negarse a jugar contra un israelí.
El presidente de la Federación Iraní de Ajedrez, Mehrdad Pahlevanzadeh, anunció que los castigará de la "manera más severa posible" por pisotear "los ideales y principios de Irán".
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Si bien Pahlevanzadeh sabe que Dorsa suele jugar sin velo, debe responder a las presiones políticas de su Gobierno. Ella ya había sido excluida de la selección nacional que jugó la Olimpiada de Ajedrez de Bakú (Azerbaiyán) en septiembre del año pasado. Tuvo que acudir al certamen como periodista.
Ella ya declaró que considera que fue una represalia por mudarse a Barcelona, ya que aceptó una oferta del club Montcada para disputa la Liga Catalana. Durante el torneo de Gibraltar se rogó a los reporteros gráficos que no hicieran fotos sin velo a las otras dos participantes iraníes, Sarasadat Khademalsharieh y Atousa Pourkashiyan; ambas se ponían el hiyab sólo para jugar. En cambio, Dorsa Derakhshani nunca hizo nada para evitar las fotos sin velo, dentro y fuera de la sala de juego.
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Tania Sachdev interviews IM Dorsa Derakhshani after her draw with GM Damian Lemos in Round 2 of #GibChess! https://t.co/xHdSMKkvBU
— Tradewise Chess (@GibraltarChess) January 26, 2017
"Lo del velo no es un gran problema, excepto cuando te aprieta en exceso, como me ocurrió a mí una vez. Las jugadoras extranjeras que van a Irán están autorizadas a utilizar un simple pañuelo que les cubra la cabeza", manifestó Dorsa al portal de Internet Beyond Chess.
En cuanto al caso de su hermano, Borna, es más delicado porque reside en Irán. De todas formas, es habitual que iraníes rechacen jugar contra israelíes. Los organizadores y árbitros de la mayoría de los torneos, suelen evitar los emparejamientos de israelíes con países musulmanes que se niegan a jugar contra ellos.
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Pero en Gibraltar, por "un descuido" -según Stuart Conquest, director del torneo-, Borna Derakhshani tenía que enfrentar al israelí Alexánder Huzman en la primera ronda.
El ajedrez había sido prohibido en Irán por el imán Jomeini, que lo definió como "un juego diabólico", porque en la Edad Media fue un juego de azar y de apuestas, y ambas cosas están estrictamente prohibidas por el Corán. Luego, algunos intelectuales iraníes lo convencieron de que se había equivocado al prohibirlo, dado que es un juego de guerra, y dejó de ser de azar hace siglos. Jomeini levantó la prohibición poco antes de su muerte, ocurrida en 1989. Desde entonces, Irán creció hasta transformarse en una de las grandes potencias en Asia. Sus jugadores, cuando no tienen problemas de ideales, suelen ganar medallas.
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