Tragando entero

Las bancadas de la U, el Partido Conservador, el Partido Liberal y el Partido Verde han hecho una poco sorprendente demostración de su enorme capacidad de deglución

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Congreso de la República de
Congreso de la República de Colombia. / Colprensa

Sin demora, sin cambios significativos plasmados por el Congreso y sin tener en cuenta que se trata de la segunda reforma tributaria enfocada en el sector productivo aprobada en menos de 12 meses, los partidos tradicionales, los de todos los gobiernos, todas las camarillas y todas las microempresas electorales, le han entregado a la administración Petro la llave para su consolidación electoral en 2023.

Insisto no hay sorpresa. Algunos ilusos pensaron que la “fibra” democrática de nuestros parlamentarios se manifestaría en las discusiones “técnicas” de la reforma en el congreso. En las escasas nueve horas de discusión de más de 69 complejos artículos, lo único técnico que vimos los colombianos fue la presencia de fisioterapeutas para masajear el codo de los congresistas que pupitreaban al son de la representante Katherine que tan bien se ha plegado a los vicios de la ley quinta. Solo estamos esperando de la representante de “opinión” se preste para pasar a la fuerza, sin lectura y discusión, un par más de reformas que acaben de llevar el país al despeñadero para que ella pueda ganarse el premio de la alcaldía de Bogotá. ¿Le podremos exigir cuando la miseria y pobreza, gracias a su obra y gerencia, azote el país?

La única “fibra” que vimos fue la que servían los meseros del congreso para ayudarle a los congresistas a digerir el sapo de la tributaria más costosa de la historia del país y la cantidad de favores recibidos como anticipo, y claro los favores pendientes por recibir, después de los segundos debates conjuntos que serán igual de ignominiosos.

Manifestantes protestan contra el gobierno
Manifestantes protestan contra el gobierno de Gustavo Petro y su propuesta de reforma tributaria en Bogotá, Colombia, 26 de septiembre, 2022. REUTERS/Luisa González

Y la deposición sobre el pueblo colombiano, la economía y el empleo de esta clase política de seguro será “blanda y placentera”. No les importa ni interesa. Llenarán sus cofrecitos de monedas para financiar su clientela, sin preocupación por el futuro, sin preocupación por la ruptura democrática y sin ninguna preocupación por el predecible impacto en la pobreza, el empleo, la inversión y el sector productivo.

¡A los congresistas de la coalición de gobierno no les importa nada! ¡Y eso está bien!

¡Si, está bien! Su indiferencia y complacencia son la gota final que desbordará el vaso. No leyeron las señales de marzo en las congresionales o en mayo en la primera vuelta. Por eso, frente a la aplanadora parlamentaria no caben sino constancias que el Centro Democrático, Cambio Radical y Salvación Nacional se han preocupado por sentar.

La verdadera acción que podemos abordar quienes rechazamos y nos oponemos al gobierno de Petro y sus pupitreros parlamentarios es fijar la vista y la energía en darle un golpe fuerte a los clientelistas y politiqueros de toda la vida y del Pacto Histórico en las próximas elecciones territoriales de 2023.

Seguiremos marchando claro. Pero para millones de colombianos que vemos con horror como se acelera la maquinaria de destrucción petrista, la verdadera opción de acción política es la de apoyar a los partidos de oposición en la reconquista de alcaldías, gobernaciones, concejos y diputaciones.

Colombia's President Gustavo Petro attends
Colombia's President Gustavo Petro attends a meeting to review cooperation on security, trade and climate change issues, at the headquarters of the Colombian Presidency, in Bogota, Colombia October 3, 2022. REUTERS/Luisa Gonzalez/Pool

Ojo no hay atajos ni soluciones fáciles. Debemos trabajar duro y parejo para convocar candidatos novedosos, comprometidos y trabajadores que le permitan a la opinión toda sentar rechazo con el voto y castigar la impenitencia, descaro y socialismo dictatorial de Petro. Y el castigo que debemos dar deberá ser también para esos politiqueros descarados de la U, el Conservador, el Liberal y el Verde, que con el estómago lleno de sapos y beneficios deben ser presa fácil para una oposición fuerte, decidida y convencida de retomar el poder.