Un fiscal y dos jueces involucrados en el escándalo de la Universidad Metropolitana de Barranquilla quedaron en libertad por vencimiento de términos

Desde Bogotá se emitió la orden de libertad inmediata para los procesados por delitos como prevaricato y fraude procesal que permanecían cobijados con detención domiciliaria mientras esperaban el juicio oral que nunca se dio

EFE /Archivo
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En diciembre del año pasado, dos jueces y un fiscal fueron capturados por presuntamente haber cometido el delito de prevaricato por acción al benefeciar a una de las partes en el caso del control de la Universidad Metropolitana de Barranquilla, caso por el que también resultó involucrado el exsenador Eduardo Pulgar. Sin embargo, en las últimas horas trascendió que que los tres personajes acusados quedaron en libertad.

Se trata del Fiscal 56 Gustavo Orozco Pertuz y los jueces Rafael de Jesús Uribe Henríquez y Alberto Oyaga Machado; quienes el año pasado habían recibido el beneficio de detención domiciliaria mientras se aclaraba su caso y la responsabilidad de cada uno en el entramado de corrupción.

La libertad inmediata de los tres acusados no se debe a que se haya demostrado que eran inocentes, sino a la demora para realizarles un juicio oral. Según señaló la W Radio, la solicitud para que los procesados quedaran libres se hizo luego de que pasara un año de haber presentado el escrito de acusación y no se iniciara el juicio en contra de los jueces y el fiscal.

Al estudiar la solicitud, desde un juzgado de Bogotá se emitió la orden de libertad inmediata para los tres hombres. Sin embargo, cabe resaltar que, a pesar de quedar libres, sobre los tres siguen pesando sanciones en cuanto al desempeño de cargos como los que ocuparon anteriormente.

Sobre el caso

Estos tres funcionarios, en diciembre de 2020, fueron privados de la libertad, imputados y posteriormente llamados a juicio, para que respondan, también, por conductas penales relacionadas con decisiones judiciales ilegales adoptadas con las que habrían favorecido al clan liderado por el exrector de la Universidad Metropolitana, Carlos Jaller.

Sobre los procesados pesaron cargos por prevaricato por acción, fraude procesal, falsedad ideológica en documento público y abuso de autoridad, luego de que se estableciera que habían emitido fallos cuestionables en medio de todo el caso por la disputa de la familia Acosta por el control de la institución de educación superior. Los jueces y el fiscal habían perjudicado a dos integrantes de dicho clan familiar con medida de aseguramiento, a pesar que dicha decisión había sido descartada por otro fiscal.

Dentro del desarrollo del proceso, el pasado 30 de noviembre la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema asignó al Tribunal Superior de Bogotá el expediente en contra del Orozco, y los jueces Oyaga y Uribe, todos de Barranquilla, al considerar que no hay garantías para ese proceso.

De acuerdo con la decisión de la Corte, era extraño que a estos funcionarios se les haya imputado cargos ante el juez de Galapa, Atlántico, cuando la competencia era de Barranquilla. “Adicionalmente, pese a que la Corte señaló la falta de competencia del referido juzgado, éste «fue el elegido» por la fiscalía para adelantar las audiencias preliminares de legalización de captura, formulación de imputación e imposición de medida de aseguramiento contra Gustavo Adolfo Orozco Pertuz, Alberto Oyaga Machado y Rafael De Jesús Uribe Henríquez”. Indica el fallo.

Es importante resaltar que este caso se hizo muy sonado en el Atlántico, luego de que algunos audios se filtraran y dejaran ver la relación que el condenado exsenador Pulgar tenía con toda la corrupción en esta situación. En una de las grabaciones Eduardo Pulgar le ofrecía “200 barras”, que serían 200 millones de pesos a un juez de Usiacurí para que en sus fallos beneficiara en el control de la Unimetro a Luis Fernando Acosta Osío.

Mientras tanto, los tres procesados que ahora están en libertad tomaron decisiones contrarias a los intereses de los primos Luis Fernando y Juan José Acosta Osío, y Alberto Enrique Acosta Pérez en medio de la disputa de la Universidad y el Hospital Metropolitano.

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