Reapareció La Diabla, la mujer detenida por hurto ahora grabó videos sensuales desde la cárcel

La joven de 27 años tiene un largo historial criminal por hurto y porte de armas. A lo largo de los años se ha realizado varias cirugías estéticas para cambiar su apariencia.

Elizenis Muñoz fue condenada a ocho años y siete meses por hurto y porte de armas. Foto: @ChismesCol
Elizenis Muñoz fue condenada a ocho años y siete meses por hurto y porte de armas. Foto: @ChismesCol

Elizenis Muñoz Navarro, más conocida en el mundo delincuencial como La Diabla, es una joven colombiana reconocida por sus delitos y las múltiples veces que ha intentado burlar a la justicia, además, por aparecer eventualmente en Instagram con fotos y videos sensuales que graba desde su lugar de reclusión.

Recientemente, el medio barranquillero El Heraldo informó que tuvo acceso a nuevos videos de la mujer, los cuales habrían sido grabados por ella misma en las instalaciones de la cárcel Picaleña, de Ibagué, donde está recluida actualmente. Según el medio regional, son cuatro videos cortos en los que dentro del centro carcelario, la mujer presume sus atributos físicos.

LA HISTORIA CRIMINAL DE LA DIABLA EN COLOMBIA

Muñoz, de 27 años y oriunda de Aracataca, Magdalena, tiene registros delincuenciales desde 2013, cuando, aparentemente, pertenecía a una banda llamada Los Pulpos, quienes se dedicaban al hurto en la costa Caribe. En 2016 fue condenada por hacer parte de un grupo delincuencial dedicado al hurto de casas en Barranquilla, que se hacían llamar Los Jericó y, en diciembre de 2015, según el medio La Opinión, la mujer fue cobijada con casa por cárcel.

En febrero de 2018, La Diabla fue capturada nuevamente, junto a varios de sus cómplices, después de haber entrado a la oficina de un reconocido empresario barranquillero, se trataba del padre del senador Armando Benedetti, Armando Benedetti Jimeno, donde pretendían robar 20 millones de pesos que se encontraban en una caja fuerte, informó en su momento el portal Zona Cero.

Según relató la Policía, en ese entonces, Elizenis y sus compañeros delincuentes utilizaban los atributos físicos de la joven para distraer a policías y vigilantes, mientras los otros ladrones entraban a casas y oficinas para robar. En ese entonces, La Diabla fue condenada a ocho años y siete meses, por hurto calificado agravado, en concurso con fabricación, tráfico y porte de armas de fuego de defensa personal.

Sin embargo, en abril de ese mismo año, a la delincuente se le ratificó la medida de casa por cárcel, pues el juez 15 con funciones de control de garantías argumentó que no quería cometer una injusticia con la joven, ya que necesitaba más pruebas para decretarle detención intramural por el robo en una oficina del barrio Bellavista, en el norte de Barranquilla, según informó El Colombiano.

En ese momento, uno de los argumentos que presentó la defensa es que la mujer que veía en las imágenes de las cámaras de seguridad de la oficina no se parecía a Elizenis; sin embargo, las autoridades han establecido que la mujer se había sometido a varias cirugías plásticas para modificar su apariencia.

Semanas después de esta decisión, la delincuente fue capturada en flagrancia, violando la medida de detención domiciliaria. La joven fue encontrada en una discoteca de Barranquilla celebrando, según ella, su cumpleaños. En ese entonces, el juez también le imputó cargos por fuga de presos, cargo que ella no aceptó.

Ante la violación a la medida de detención domiciliaria, La Diabla y su defensa argumentaron que estaba en la discoteca celebrando su cumpleaños y que no tenía idea de dónde estaba el brazalete del Inpec que debía portar en su tobillo. La Policía confirmaría posteriormente que el objeto se encontraba en la nevera de la casa de Elizenis, donde lo dejaba para que las autoridades no se dieran cuenta de que salía de su casa; la defensa argumentó que ella se lo quitaba porque le producía alergia, pero como no había un comprobante médico, el juez desestimó este argumento.

En mayo de 2018, La Diabla, finalmente, perdió el beneficio de detención domiciliaria y fue enviada a la cárcel. Desde entonces, la mujer ha estado en varios centros carcelarios por sus constantes incumplimientos a las normas dentro de las cárceles.

En 2018, la mujer perdió el beneficio de casa por cárcel después de ser encontrada en una discoteca celebrando su cumpleaños. Foto: Colprensa
En 2018, la mujer perdió el beneficio de casa por cárcel después de ser encontrada en una discoteca celebrando su cumpleaños. Foto: Colprensa

Un ejemplo de los constantes incumplimientos de La Diabla es el uso de celulares dentro de los centros carcelarios, objetos que, según las autoridades, suelen ser utilizados por los reclusos para realizar llamadas extorsivas y seguir delinquiendo, en el caso de Elizenis, los celulares eran utilizados para subir videos a su cuenta Instagram bailando champeta y fotos con poca ropa.

En 2019 apareció el primer video de La Diabla bailando champeta en la cárcel. Después de este suceso, los guardianes del Inpec requisaron su celda en la cárcel de Montería (Córdoba) y encontraron dos celulares, con los que grababa material para redes sociales, algo que, según El Heraldo estaría, haciendo nuevamente, utilizando un celular para grabar videos sensuales, esta vez desde su reclusión en la ciudad de Ibagué.

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