Hay que simplificar el Plan Nacional de Desarrollo: Fedesarrollo

El director del centro económico, Luis Fernando Mejía, declaró que el documento es uno de los más extensos de Latinoamérica y dificulta identificar y medir las prioridades del Gobierno Nacional.

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Luis Fernando Mejía, director de
Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo. / DNP

Poco más de año y medio después de su aprobación, el Plan Nacional de Desarrollo sigue siendo tema de conversación. Ayer, por la sobretasa que este proponía sobre el servicio de energía; hoy, porque de acuerdo con Dinero, el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía asegura que es necesario hacerle cambios estructurales.

De acuerdo con el jefe de la fundación, “deben hacerse todos los esfuerzos posibles por simplificar el documento de base, de forma que el PND refleje exclusivamente las prioridades del plan de Gobierno”.

Para dicha simplificación, que se haría sobre el contenido obligatorio del Plan, recomendó derogar las obligaciones adicionales impuestas por el ordenamiento jurídico que, lo cita la revista, “han distorsionado el objetivo del PND y evitado que el plan refleje las prioridades del Gobierno”.

Observación que la cabeza del centro del pensamiento hace teniendo en cuenta como han venido extendiéndose estos planes nacionales en los últimos años. Para la muestra, Fedesarrollo recuerda que el documento que corresponde al periodo entre 1994 y 1998 constaba de 234 páginas, mientras que el PND que nos rige actualmente posee 1.457 páginas. Claro, las necesidades crecen con los años, pero el periodo de gobierno no y es por ello que Mejía insiste en priorizar.

En comparación, expone la revista, los documentos homólogos al nuestro en la región son mucho menores: En Perú tiene 286 páginas, en Brasil es de 205 y en Chile consta de 194.

Para el director, “Colombia tiene una extensión que parece desproporcionada en las bases de su Plan Nacional de Desarrollo. La extensión no habla de la calidad o del impacto, pero unas bases tan extensas hacen muy difícil definir las prioridades del Gobierno”.

Es por eso que se justifica la idea de dejar de desglosar responsabilidades extra que, si bien son necesarias, se pueden abordar fuera del documento, de una forma que no arrojen cortinas sobre las prioridades. Para ello, la recomendación fue “iniciar desde ya la discusión sobre mecanismos alternativos y más versátiles de implementación de políticas públicas ante la eventual transición de Colombia hacia una economía de ingresos altos, como se espera debe ser el caso en las próximas décadas”.

Por otra parte, y para complementar esa simplificación a la que invita, Mejía habla de “limpiar” las metas del plan, con el objetivo de generar una mayor claridad a la hora de formular y aplicar políticas en los dos años que le restan a la actual administración. Según lo publicado por la revista, para el director, dicha limpieza debe hacerse “de modo que en conjunto reflejen el avance en las prioridades del plan de Gobierno con indicadores de resultado”.

La intención con esto, aclaró, es poder medir cuál es el cumplimiento real que se le da a lo plasmado en dichos planes. Según el experto, en Colombia los gobiernos cumplen en promedio con un 85 % de lo que se proponen con este tipo de documentos, sin embargo, recalca Dinero, “La pregunta es saber si las prioridades del Gobierno se han cumplido. Es muy difícil ver con esas más de 600 metas si las más importantes son las que se están cumpliendo, o si son las menos relevantes”

Vale recordar que el PND viene recibiendo todo tipo de críticas incluso desde antes de su aprobación en el congreso. En ese sentido, quizá el episodio más diciente es el de la carta de 11 exdirectores del Departamento Nacional de Planeación, donde se criticó la propuesta de unificar progresivamente los presupuestos de funcionamiento e inversión, por la posibilidad de que se debiliten las funciones de Planeación.

Hasta el propio Mejía hizo críticas al plan en mayo del año pasado, señalando que el documento contiene 13 medidas fiscales que modifican el Estatuto Tributario y recordando que el mismo tiene 336 artículos repartidos en 27 pactos, cantidad que se traiciona a sí misma, pues dificulta el proceso de reglamentación de cada propuesta.

Al respecto, vale aclarar que el sitio web del Departamento Nacional de Planeación destaca cuáles son las 20 metas clave del plan. Esto, sin embargo, no soluciona el tema de los mecanismos de medición.

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