
Los dinosaurios no desaparecieron del todo hace 66 millones de años: las aves son su único linaje sobreviviente, y así lo explicó el paleontólogo Steve Brusatte, de la Universidad de Edimburgo, en el pódcast de la revista New Scientist.
Según el experto, estas especies descienden directamente de los dinosaurios terópodos, parientes cercanos del Velociraptor, una filiación respaldada por fósiles, análisis genéticos y experimentos de desarrollo embrionario acumulados durante más de un siglo de investigación.
PUBLICIDAD
Brusatte también reveló una paradoja personal: de niño sentía temor hacia las aves, especialmente ante las gaviotas, por sus movimientos, alas abiertas y graznidos. Fue precisamente el conocimiento de su historia evolutiva lo que transformó ese recelo en fascinación. “Aprendí la historia de cómo evolucionaron las aves y eso me dio una nueva perspectiva, porque son animales”, afirmó el paleontólogo.

El linaje dinosaurio de las aves
Con más de diez mil especies vivas, las aves representan una diversidad sin par entre los vertebrados terrestres. Para Brusatte, reconocerlas como dinosaurios transforma la manera en que se las percibe: “Son animales que rompieron las ataduras de la Tierra y conquistaron el aire. Cuando las reconocemos como dinosaurios, las valoramos mucho más, pues conservan un linaje evolutivo”, señaló en el pódcast.
PUBLICIDAD
Su vínculo con los dinosaurios no es metafórico, sino genealógico. “Las aves son dinosaurios; es una cuestión genealógica. Son el único grupo de dinosaurios que logró sobrevivir”, explicó Brusatte, quien comparó esta relación con la de una familia cuyos miembros, aunque dispersos, siguen perteneciendo al mismo linaje.
Descienden de dinosaurios similares al velociraptor —distintos del Tyrannosaurus rex o el Triceratops— y fueron las únicas que supieron adaptarse tras el impacto del asteroide hace 66 millones de años: se hicieron pequeñas, desarrollaron alas y conquistaron el aire mientras sus parientes gigantes desaparecían.

Fósiles y genética que prueban la evolución de las aves
Las pruebas del parentesco entre aves y dinosaurios se remontan a la época de Charles Darwin, cuando el naturalista Thomas Henry Huxley identificó similitudes óseas entre reptiles, aves y fósiles antiguos. Brusatte señaló que en su laboratorio de Edimburgo trabaja con fósiles jurásicos y que en distintas partes del mundo existen fósiles transicionales de aves primitivas con rasgos mixtos: plumas, alas y hueso furcula, pero también dientes, garras y largas colas.
PUBLICIDAD
El Archaeopteryx, el ave más antigua conocida con cerca de 150 millones de años, sintetiza esa dualidad: “Tenía plumas, alas, huesos huecos, pero también dientes y garras. Es el eslabón perfecto entre dinosaurio y ave”, puntualizó el paleontólogo.
La genética moderna reforzó esa conexión. El análisis del ADN de especies actuales demostró que las aves se ubican dentro del grupo de los reptiles, más cercanas a los cocodrilos que estos a las serpientes o tortugas. Los experimentos en embriones de aves fueron más lejos: al activar genes dormidos, algunos polluelos desarrollaron dientes, lo que indica, según Brusatte, que “los genes dinosaurianos siguen presentes, solo que inactivos".
PUBLICIDAD

Aves gigantes y adaptaciones tras la extinción de los dinosaurios
Tras la extinción masiva que eliminó al 75% de las especies, las aves aprovecharon los nichos ecológicos vacíos y se diversificaron con rapidez. Algunas abandonaron el vuelo y alcanzaron tamaños colosales; otras conquistaron los océanos.
Entre los ejemplos más llamativos que citó Brusatte figuran pingüinos del tamaño de gorilas que dominaron los mares de Australia, Nueva Zelanda y Sudamérica, con picos largos y afilados; las llamadas aves del terror sudamericanas, que superaban en altura al ser humano y fueron los grandes depredadores de ese continente-isla; y los “patos demonio” australianos, parientes gigantescos de patos y gallinas actuales que convivieron con los primeros humanos, como evidencian restos de cáscaras de huevo calcinadas en antiguos fogones.
PUBLICIDAD
El pelagornis representa otro extremo de esa diversificación: un ave extinta con una envergadura de más de seis metros que sobrevoló el planeta durante cerca de 60 millones de años antes de desaparecer con los enfriamientos del Pleistoceno. “Vivió como una especie de cometa gigante, volando por todo el mundo”, describió Brusatte en el pódcast de New Scientist.

Inteligencia y futuro evolutivo de las aves
Lejos del insulto popular “cerebro de pájaro”, Brusatte defendió que muchas aves rivalizan con los mamíferos en capacidades cognitivas. Su equipo contó neuronas en cerebros de cuervos, loros y córvidos, y encontró cifras comparables a las de los primates.
PUBLICIDAD
Los experimentos respaldan esa conclusión: cuervos capaces de resolver acertijos complejos y planificar acciones a futuro demuestran, según el paleontólogo, que “si analizamos la inteligencia de los mamíferos, debemos aceptar que las aves están a esa altura”.
Ante la crisis ambiental actual y la pérdida acelerada de poblaciones de aves, especialmente en América del Norte, Brusatte apostó por la resiliencia del grupo. “Las aves sobrevivieron al asteroide gracias a su adaptabilidad y, aunque enfrentan serios desafíos hoy, seguirán adaptándose”, afirmó.
Para ilustrar ese asombro, recurrió a una imagen cotidiana: observar a un reyezuelo —el ave más diminuta de Europa, apenas mayor que una uva— le recuerda que esos pequeños animales encarnan la herencia de un linaje que lleva millones de años en la Tierra.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Una de las aves más extendidas de Norteamérica enfrenta un fuerte declive por la pérdida de bosques y la propagación de un virus
Según un informe realizado por The Guardian, Ohio retiró tras casi nueve décadas permisos públicos para cazar al urogallo de collar ante señales que inquietan a especialistas y comunidades rurales

Más lluvias por El Niño: qué puede pasar con los incendios forestales en la Patagonia este verano
La mayor acumulación de nieve y las precipitaciones por encima de los valores habituales ofrecen mejores condiciones para el verano, aunque los expertos advierten que en determinados períodos el riesgo podría aumentar

¿Por qué los gatos comen pasto? Una pista aporta nueva evidencia para una hipótesis que divide a los expertos
Durante años se pensó que los felinos buscaban expulsar parásitos al masticar hierba, pero una investigación reciente suma una explicación alternativa relacionada con otro proceso digestivo mucho más común entre los animales domésticos

La NASA perdió comunicación con una nave a 24.000 millones de kilómetros de la Tierra: las posibles causas
La señal reapareció 48 horas después de dos intentos fallidos de contacto. El equipo técnico detectó que se activó un mecanismo automático de protección y analiza el origen del incidente

Científicos de Harvard revelaron cómo se iluminó el universo tras el Big Bang
Una simulación por supercomputadora determinó que el cosmos dejó atrás su etapa oscura mediante una transición lenta y desigual que duró cientos de millones de años



