Tras Artemis II, la NASA prueba una cámara resistente a radiación cósmica para futuras misiones lunares

El dispositivo fue probados por instituciones europeas y marca el inicio de un nuevo estándar técnico requerido para el regreso humano a la superficie del satélite

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Imagen muestra la Tierra visible parcialmente sobre el horizonte lunar, con la superficie craterizada de la Luna en primer plano contra el espacio oscuro
La colaboración entre la NASA y la Asociación Helmholtz permitió replicar en laboratorio las condiciones espaciales para validar tecnologías electrónicas críticas

La reciente finalización exitosa de la misión lunar Artemis II de la NASA abrió un nuevo capítulo en la exploración espacial al comprobar en condiciones reales el rendimiento de una cámara modificada diseñada para soportar la radiación cósmica, un avance que impulsa el retorno humano a la Luna tras más de cinco décadas. La prueba crucial de este dispositivo se realizó bajo estándares extremadamente rigurosos en instalaciones alemanas, en un esfuerzo conjunto entre la agencia estadounidense y la Asociación Helmholtz de Centros de Investigación Alemanes.

La cámara, una versión especialmente adaptada de la Nikon Z9, fue sometida en marzo de 2025 a un experimento de exposición a iones pesados de alta energía en el acelerador de partículas operado por el Centro Helmholtz para la Investigación de Iones Pesados del GSI y el acelerador internacional FAIR, según informó la Asociación Helmholtz de Centros de Investigación Alemanes.

Al permitir replicar en la Tierra el entorno hostil del espacio, estas instalaciones posibilitaron que expertos de la NASA pusieran a prueba la resistencia de los sistemas electrónicos que acompañan a las misiones tripuladas fuera de la órbita terrestre.

El experimento arrojó un dato concluyente: la cámara operativa bajo condiciones de radiación extrema mantuvo su funcionalidad y estabilidad, según detalló el equipo del GSI/FAIR. Este resultado validó su uso a bordo de Artemis II, donde el dispositivo generó imágenes de alta calidad, incluidas fotografías de un eclipse solar vistas por primera vez en la historia desde el espacio exterior.

El modelo validado se empleará en futuras misiones del programa Artemis, crucial para el retorno humano a la Luna tras la era Apolo /REUTERS
El modelo validado se empleará en futuras misiones del programa Artemis, crucial para el retorno humano a la Luna tras la era Apolo /REUTERS

La verificación científica de la capacidad de esta tecnología no solo respondió a la necesidad inmediata de la NASA durante Artemis II, sino que constituye el nuevo estándar requerido para futuras misiones. Las próximas etapas del programa Artemis incluyen el regreso de astronautas a la superficie lunar, hecho que no ocurre desde las misiones Apolo concluidas en 1972. El mismo modelo de cámara será integrado en estas operaciones, aportando garantías de rendimiento bajo la influencia de radiaciones que pondrían al límite los sistemas electrónicos convencionales.

El profesor Thomas Nilsson, director científico de GSI/FAIR, manifestó: “Nuestras instalaciones de aceleradores nos permiten simular con precisión la radiación cósmica en la Tierra. Esto nos permite realizar importantes contribuciones para garantizar la seguridad y el rendimiento de futuras misiones espaciales”.

Los retos tecnológicos y científicos que implica este trabajo incluyen no solo la adaptación de sensores ópticos y electrónicos, sino la validación de componentes comerciales conocidos como COTS (commercial off-the-shelf), cada vez más utilizados por la industria aeroespacial.

El físico Tim Wagner, responsable de las pruebas de dureza de microelectrónica en GSI, señaló: “GSI/FAIR es una instalación única en Europa para probar componentes electrónicos, especialmente componentes comerciales (COTS), con iones pesados de alta energía, un requisito importante para las futuras misiones espaciales”.

Las pruebas de resistencia a radiación refuerzan la colaboración multinacional, incluyendo a la NASA y la ESA, en investigación y desarrollo tecnológico espacial
Las pruebas de resistencia a radiación refuerzan la colaboración multinacional, incluyendo a la NASA y la ESA, en investigación y desarrollo tecnológico espacial

El contexto de colaboración internacional se amplía más allá de la NASA. El profesor Marco Durante, jefe del Departamento de Biofísica de GSI y FAIR, remarcó: “Gracias a nuestra experiencia en física de la radiación, en GSI y FAIR estamos contribuyendo significativamente a la investigación espacial internacional, en colaboración con la NASA y la ESA. Nuestra investigación no solo ayuda al desarrollo de tecnologías espaciales robustas, sino también a comprender mejor los efectos de la radiación cósmica en los seres humanos”.

La misión Artemis II utilizó por primera vez una cámara cuya robustez técnica había sido probada mediante la exposición a iones pesados de alta energía. Los procedimientos desarrollados en instalaciones europeas representan actualmente el estándar de referencia para la evaluación de riesgo radiológico en sistemas ópticos de misiones tripuladas. Las fotografías obtenidas por el dispositivo durante el vuelo corroboran el éxito de la adaptación tecnológica exigida por la radiación cósmica, comprobando su utilidad en tareas de documentación científica y seguridad operativa.

La experiencia acumulada por el equipo del GSI/FAIR y su acelerador internacional se afianza como recurso central en la preparación tecnológica de la exploración lunar, un proceso en el que la coordinación multinacional y la transferencia de conocimiento científico son factores determinantes para la viabilidad de los proyectos en curso.

El uso futuro de la cámara, validada en la misión Artemis II y aprobada gracias a las pruebas de resistencia a radiación en el GSI/FAIR, representa un hito para la fotografía espacial y para el avance en la protección tecnológica de equipos y astronautas frente a los desafíos del cosmos.