Un hallazgo en Monte Verde podría reescribir la historia de la llegada humana a América

Un estudio publicado en Science propone que el célebre yacimiento chileno sería mucho más joven de lo pensado. Por qué este descubrimiento generó polémica entre arqueólogos y obligó a revisar teorías sobre la migración al continente

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Dos personas, una de rodillas y otra agachada, examinan las capas de tierra expuestas en la orilla de un arroyo, con pasto verde alrededor
El nuevo estudio sobre Monte Verde en Chile reduce a 8.200 años la antigüedad de los restos culturales, modificando teorías sobre la ocupación humana en América - (Reuters)

El sitio arqueológico de Monte Verde, en el sur de Chile, modificó el debate sobre la llegada de los primeros humanos a América tras la publicación de un estudio en la revista Science que sostiene que el yacimiento sería al menos 6.000 años más joven de lo admitido previamente.

La investigación, liderada por Todd Surovell (Universidad de Wyoming) y Claudio Latorre (Pontificia Universidad Católica de Chile), propuso que los restos culturales encontrados en Monte Verde no superaron los 8.200 años de antigüedad, en contraste con los 14.500 años aceptados anteriormente.

Según informó Phys.org, el equipo interdisciplinario realizó campañas de muestreo y análisis entre enero y noviembre de 2023 en el entorno del arroyo Chinchihuapi, cerca del sitio principal. Utilizaron métodos como la tefrocronología, la datación por radiocarbono y la luminiscencia ópticamente estimulada para establecer nuevas referencias cronológicas en los estratos de Monte Verde.

El elemento clave del nuevo enfoque fue la identificación de una capa de Ceniza Lepué, producto de una erupción volcánica ocurrida hace unos 11.000 años, que sirvió como límite estratigráfico para determinar la antigüedad máxima de los vestigios arqueológicos.

Vista aérea de un paisaje verde con un arroyo sinuoso, árboles dispersos y una pequeña estructura de madera en el campo
La identificación de la capa de Ceniza Lepué, producto de una erupción volcánica de hace 11.000 años, fue clave para delimitar la antigüedad máxima de los vestigios en Monte Verde - (Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) - Chile)

De acuerdo con la interpretación detallada por Latorre en Phys.org, todos los restos culturales y piezas de madera se ubicaron encima de la capa de ceniza, lo que descartó dataciones previas que sugerían ocupaciones mucho más antiguas. El estudio planteó que procesos geomorfológicos y movimientos del arroyo redepositaron materiales orgánicos y artefactos en estratos más recientes, generando una aparente mayor antigüedad. Como respaldo, el equipo empleó escaneo láser 3D y comparó cronologías independientes, revisando el contexto sedimentario de manera exhaustiva.

La publicación en Science generó respuestas divididas dentro de la comunidad arqueológica. Varios especialistas, incluidos miembros del equipo original de excavación, manifestaron discrepancias con la nueva hipótesis. Phys.org recogió la declaración de Michael Waters (Texas A&M University), quien afirmó: “Lo que presentaron es, en el mejor de los casos, una hipótesis de trabajo que no está respaldada por los datos”.

Por su parte, Tom Dillehay (Vanderbilt University), responsable de las primeras excavaciones en Monte Verde, sostuvo que la propuesta desestimó “una gran cantidad de evidencia cultural bien fechada”. Según Phys.org, las críticas apuntaron a que parte del material evaluado por el nuevo equipo se recolectó en zonas periféricas, donde la geología difiere del área central del yacimiento.

Entre los hallazgos debatidos figuran un colmillo de mastodonte trabajado como herramienta, lanzas de madera y palos de cavar con la punta quemada. Dillehay remarcó en Phys.org que este conjunto constituye “un cuerpo de evidencia datada culturalmente que no puede ser pasado por alto para establecer la antigüedad del sitio”.

Pantano de agua dulce con un arroyo sinuoso, hierba verde, juncos y árboles al fondo bajo un cielo azul con nubes blancas y grises
Las principales discrepancias científicas giran en torno a la valoración de artefactos como colmillos de mastodonte y lanzas de madera datados previamente en el sitio - (Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) - Chile)

Asimsimo, el estudio liderado por Surovell destaca que sus resultados incorporaron un muestreo más amplio, realizado aguas arriba y aguas abajo, y que las dataciones anteriores resultaron sobrestimadas por problemas metodológicos y contextos estratigráficos poco claros.

El trabajo publicado en Science afectó la interpretación de otros yacimientos americanos. Monte Verde resultó esencial durante décadas para desafiar la tesis de que los fabricantes de puntas Clovis, hace unos 13.000 años, constituyeron los primeros habitantes del continente. El ajuste cronológico de Monte Verde llevó a una revisión de los modelos de migración y la interpretación de sitios como Cooper’s Ferry (Idaho) y Friedkin (Texas), también envueltos en controversias sobre su antigüedad.

El estudio utilizó la datación por luminiscencia ópticamente estimulada en feldespatos potásicos y correlacionó los resultados con datos de radiocarbono, estableciendo la Ceniza Lepué como tope máximo de antigüedad.

El análisis lítico y la comparación con registros regionales sugirieron que los artefactos de Monte Verde pueden ubicarse en el Holoceno Medio, en línea con tecnologías documentadas en la costa chilena y la isla de Chiloé. El material suplementario de Science indicó que herramientas, puntas bifaciales y esferas de piedra presentes en el sitio coincidieron con ocupaciones posteriores a unos 6.800 años.

El grupo de Surovell indicó en Phys.org que resultarán necesarias más evaluaciones independientes en Monte Verde y otros yacimientos para aclarar la historia del poblamiento humano en América. Mientras persistan las discrepancias sobre la integridad estratigráfica y la validez de los muestreos recientes, el debate científico continuará abierto.