Misión Artemis II: cómo son los trajes de los astronautas y la razón de su color naranja

La NASA equipó a los cuatro integrantes para su viaje a la Luna con prendas hechas a medida y un color estratégico

Traje espacial NASA
El regreso humano a la órbita lunar será posible gracias a la innovación en los trajes espaciales desarrollados para la misión Artemis II (NASA)
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El regreso de la humanidad a la órbita lunar será realidad con la misión Artemis II, en la que los astronautas emplearán trajes naranjas diseñados con tecnología avanzada para priorizar la seguridad y la supervivencia.

Los trajes empleados por la tripulación de Artemis II son modelos ajustados a la medida, fabricados para resistir situaciones extremas y provistos de accesorios que aumentan la visibilidad y el soporte vital.

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El color naranja, denominado Naranja Internacional, asegura la detección rápida en caso de rescate y se ha convertido en símbolo de protección durante el lanzamiento y la reentrada.

El traje de supervivencia Orion será utilizado por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen durante el despegue, la misión de diez días alrededor de la Luna y el regreso, informó la NASA. Esta prenda está concebida principalmente para las fases críticas del vuelo y para proporcionar protección vital en caso de emergencia o despresurización imprevista.

Cada traje se confecciona de forma personalizada, lo que mejora la distribución de la presión, reduce molestias y permite mayor movilidad. Los cuatro miembros de la misión Artemis II serán los primeros humanos en rodear la Luna desde 1972 e integrarán la primera mujer, un astronauta afroamericano y un canadiense en una misión lunar.

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Innovaciones técnicas en los trajes espaciales Artemis II

Un tripulante con un traje de vuelo naranja, casco y chalecos flotadores naranjas inflados emerge de la escotilla de una cápsula espacial grisácea, con agua visible abajo
El color naranja internacional facilita la localización de los astronautas durante operaciones de rescate tras el amerizaje (NASA)

Las mejoras incorporadas al traje incluyen una capa externa resistente al fuego y una cremallera reforzada para agilizar su colocación. El casco renovado, más ligero y sólido, reduce el ruido y facilita la comunicación con el control de misión y entre los propios tripulantes.

En el interior, una prenda de enfriamiento líquido ayuda a regular la temperatura corporal de forma eficaz. El ajuste personalizado del traje limita los puntos de presión, y la capa presurizada facilita la movilidad ante largas jornadas de uso, añade la NASA.

Los guantes ofrecen una mayor durabilidad y son compatibles con pantallas táctiles, permitiendo a los astronautas manejar equipos electrónicos sin limitaciones. Las botas, mejoradas frente a versiones anteriores, combinan flexibilidad y protección frente al fuego, lo que facilita la movilidad y la seguridad.

Razones de seguridad detrás del color naranja

Dos astronautas con trajes espaciales naranjas y cascos yacen en asientos dentro de un módulo espacial; otras dos personas están de pie asistiendo en el interior
Cada traje de la tripulación de Artemis II está personalizado para mejorar la movilidad y la comodidad durante largas jornadas (James Blair / NASA)

El distintivo Naranja Internacional, identificado como AMS Standard 595 n.º FS 12197, fue elegido por su capacidad de sobresalir tanto sobre el mar como en el cielo, lo que facilita las tareas de rescate tras un amerizaje, según la NASA. Esta selección proviene de criterios técnicos e históricos desarrollados a lo largo de décadas en la aeronáutica y la exploración espacial.

La adopción del color naranja para los trajes de lanzamiento y reentrada surge tras el accidente del Challenger en 1986, con el objetivo de maximizar la localización rápida de los tripulantes. Esta evolución dejó atrás los tradicionales trajes blancos empleados en misiones Apolo y definió la actual prioridad por la visibilidad.

El uso del Naranja Internacional tiene sus orígenes en la aviación militar estadounidense y quedó consolidado como estándar en los años 70, permitiendo la aparición de los llamados “trajes calabaza”. El diseño ha continuado perfeccionándose en ergonomía y tecnología, sin dejar de lado la función esencial del color.

El traje de supervivencia Orion integra un chaleco salvavidas con baliza, luz estroboscópica y herramientas de emergencia (REUTERS)
El traje de supervivencia Orion integra un chaleco salvavidas con baliza, luz estroboscópica y herramientas de emergencia (REUTERS)

Equipamiento de emergencia y autonomía

El traje de supervivencia Orion proporciona soporte vital durante 144 horas (seis días), esencial en caso de despresurización de la nave o demora en el rescate, según la NASA. En cada traje se integra un chaleco salvavidas que contiene baliza de localización, cuchillo de rescate, espejo de señalización, luz estroboscópica y barras luminosas para favorecer la visibilidad a distancia.

Además, los compartimentos adicionales permiten almacenar elementos de supervivencia y herramientas imprescindibles para gestionar emergencias tanto en el agua como en situaciones adversas mientras llegan los equipos de recuperación. Estos avances aumentan la autonomía de los astronautas y distinguen considerablemente al traje respecto a generaciones anteriores usados en el espacio.

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