
Un grupo de la Universidad Cornell, en los Estados Unidos, consiguió lo que parecía un truco de magia textil: creó una tela ultranegra que no pierde su color ni aunque la mires de costado. El secreto viene de la naturaleza y se esconde en las plumas del ave del paraíso, cuyo nombre Ptiloris magnificus.
El equipo tomó lana de merino, la tiñó con polidopamina y después le dio un baño de plasma. Así lograron que la tela absorba casi toda la luz, pero siga suave, liviana y lista para usar en ropa común. Es la tela más oscura reportada hasta ahora.
PUBLICIDAD

Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista Nature Communications.
El trabajo fue realizado por Larissa Shepherd, Hansadi Jayamaha y Kyuin Park, del Departamento de Diseño Centrado en el Humano de la Universidad Cornell. Contaron con el respaldo del Laboratorio de Diseño de Indumentaria Inclusiva de la misma universidad.
El sueño del negro absoluto en la moda y la ciencia

En el mundo textil, lograr un negro profundo es como la búsqueda del santo grial. La mayoría de los tejidos comerciales solo consiguen oscurecerse hasta cierto punto y suelen perder el efecto cuando se los mira desde el costado.
Las fórmulas tradicionales, como los nanotubos de carbono, son caras y difíciles de aplicar en ropa que usamos todos los días. Además, pueden ser tóxicas y no siempre resisten el paso del tiempo ni los lavados.
PUBLICIDAD

Los investigadores de Cornell se propusieron romper con esas barreras. Buscaron una solución simple, económica y que pudiera usarse en prendas reales, no solo en laboratorios.
Eligieron inspirarse en la naturaleza, en especial en el plumaje del ave del paraíso, famosa porque su negro parece un agujero en la luz.
El objetivo fue copiar el truco óptico de este animal usando materiales amigables y procesos accesibles.
Cómo se fabricó la tela más negra

El proceso empieza con lana blanca sumergida en polidopamina, un polímero que emula la melanina de las aves. Así, la fibra queda negra hasta el núcleo y lista para el siguiente paso: la cámara de plasma.
PUBLICIDAD
En ese ambiente, la tela desarrolla nanofibrillas, unas estructuras microscópicas que actúan como trampas de luz.
“La luz básicamente rebota entre las fibrillas en lugar de reflejarse hacia fuera, y eso es lo que genera el efecto ultranegro”, explicaron los investigadores.
Las pruebas hechas en el laboratorio muestran que la tela resultante, llamada UBW, tiene una reflectancia de apenas 0,13%.
Esto significa que absorbe casi toda la luz que recibe y, lo más sorprendente, mantiene ese efecto aunque la mires en ángulo.

El análisis microscópico confirmó que las nanofibrillas cubren la superficie de la lana y potencian el efecto óptico. El material conserva su flexibilidad y suavidad, a diferencia de otros ultranegros que resultan rígidos o incómodos.
PUBLICIDAD
Las pruebas de durabilidad incluyeron lavados y exposición a la luz. El tejido ultranegro de lana (UWB) no perdió color ni cambió su textura, lo que abre la puerta a usos cotidianos en ropa y accesorios.
El equipo comprobó que el mismo método funciona en seda y algodón, lo que podría llevar la ultranegra a más prendas y productos. La técnica es adaptable y económica, lista para escalar a nivel industrial.
Además, la tela se usó en un vestido diseñado por Zoe Alvarez, estudiante de la Universidad Cornell, para demostrar que mantiene el negro absoluto incluso cuando se ajusta el brillo o el contraste de la imagen.
PUBLICIDAD
Más allá del negro: aplicaciones, límites y futuro

El tejido UBW puede servir para camuflaje térmico, paneles solares o sensores ópticos, según los autores. Sus usos no se limitan a la moda, sino que pueden extenderse a la tecnología y la ciencia.
La técnica requiere calibrar el plasma según el tipo de fibra y el grosor del tejido para conservar el efecto ultranegro. El equipo advierte que el desgaste mecánico podría afectar la estructura con el tiempo y recomienda seguir estudiando su durabilidad.

“El UBW se mantiene sin alteraciones como textil de lana, y su producción resulta económica para obtener un textil ultranegro”, destacaron los científicos.
La investigación ya tiene una patente provisional y busca avanzar hacia la fabricación masiva.
El hallazgo marca un antes y un después en la búsqueda de tejidos ultranegros y abre nuevas posibilidades para la moda y la tecnología.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Por qué hablar con los animales se asocia con mayor empatía y beneficios emocionales, según la ciencia
Investigadores de la Universidad de Arizona desarrollaron un método para evaluar los diálogos cotidianos entre humanos y sus perros o gatos. Qué reveló el análisis de estas interacciones

Cuáles son los rasgos más confiables para los peritos forenses al identificar un rostro y qué lugar ocupa la IA
Un estudio del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología reveló las facciones que resultan más confiables para los especialistas forenses y cómo esta información podría ser clave en los sistemas automatizados

Acompañamiento en la adversidad: la conducta de las ballenas picudas que intriga a los científicos
Un equipo de la Universidad Dalhousie comparó la condición física de distintos ejemplares con sus vínculos sociales. El patrón hallado contradice lo observado previamente en otras especies de mamíferos

Cómo el aguijón de la abeja sigue inyectando veneno después de desprenderse del insecto
Una investigación registró con imágenes de alta velocidad el funcionamiento autónomo de esta estructura, que fue estudiada en un gel de laboratorio que imita características de la piel humana

Vapeo con alta nicotina entre jóvenes: el dato que encendió las alertas en un estudio
Investigadores de la Universidad de California en San Diego hallaron que casi la mitad de los usuarios diarios de 18 a 24 años elegía cigarrillos electrónicos con concentraciones elevadas, una conducta asociada con mayor dependencia y menos posibilidades de abandonar el hábito


