
Unas imágenes nunca vistas obtenidas en laboratorios británicos acaban de mostrar, por primera vez, el instante exacto en el que un antibiótico atraviesa la barrera protectora de bacterias resistentes. Lo que sucede en ese pequeño escenario invisible es clave para el futuro de la medicina.
El hallazgo, liderado por científicos de University College de Londres (UCL) y del Imperial College London, abre una esperanza renovada frente al avance imparable de la resistencia microbiana—una amenaza que ya causa más de un millón de muertes al año en todo el mundo.
PUBLICIDAD
Las imágenes publicadas en Nature Microbiology documentan, con un nivel de detalle hasta ahora imposible, cómo las polimixinas —antibióticos utilizados como última opción contra infecciones graves causadas por bacterias como la Escherichia coli (E. coli)— logran destruir esa armadura que hace perder eficacia a muchos tratamientos tradicionales. Este avance podría transformar el combate contra superbacterias, un desafío central de la salud pública global.

El trabajo revela que las polimixinas, conocidas desde hace más de ochenta años, atacan la capa externa de las bacterias Gram negativas y la hacen colapsar desde dentro.
Según demostraron los experimentos con imágenes de alta resolución y pruebas bioquímicas, la polimixina B provoca la aparición de protuberancias en la superficie bacteriana en cuestión de minutos, hasta que la célula, superada por la presión, pierde su defensa.
PUBLICIDAD
El grupo de UCL explica que el antibiótico obliga a la bacteria a producir su armadura a una velocidad tan alta que, en vez de reforzarla, termina debilitándola irremediablemente. Carolina Borrelli, del London Centre for Nanotechnology, lo resume así: “Es como si la célula intentara construir un muro con demasiados ladrillos y demasiado rápido, hasta que este se derrumba sobre sí mismo”.

Las imágenes obtenidas por microscopía de fuerza atómica —una técnica con una resolución muy superior a la del microscopio óptico— capturaron paso a paso la secuencia: aparición de bultos, desprendimiento de la armadura y muerte celular.
PUBLICIDAD
El “talón de Aquiles”: solo funcionan con bacterias activas
Uno de los datos más llamativos del estudio es la distinción entre bacterias “activas” y “dormidas”. Andrew Edwards, del Imperial College London, advierte: “Creíamos que estos antibióticos podían eliminar bacterias sin importar su estado, pero comprobamos que solo funcionan si las células están activas. Cuando entran en una especie de hibernación, los antibióticos dejan de hacer efecto, lo que resulta muy sorprendente”.
La explicación está en la capacidad de las bacterias de entrar en reposo —un recurso de supervivencia que les permite resistir condiciones adversas incluso durante años—. Esto tiene implicancias directas en las infecciones hospitalarias difíciles de erradicar. Cuando se reactivan, por ejemplo, ante la presencia de nutrientes como el azúcar, la bacteria comienza a fabricar su armadura y, aunque el efecto de la polimixina se retrasa unos minutos, finalmente consigue penetrar y destruir la célula.
PUBLICIDAD

Por qué importa este descubrimiento
Para los especialistas, el descubrimiento abre una nueva estrategia para acabar con bacterias resistentes. Bart Hoogenboom, de UCL, subraya la importancia de entender cómo actúan las polimixinas porque hoy constituyen la última defensa frente a infecciones que no responden a ningún otro antibiótico.
En tanto, Boyan Bonev, de la University of Nottingham, agrega que por primera vez se han identificado puntos débiles en la estructura bacteriana que hasta ahora permanecían invisibles.
A partir de este hallazgo, los investigadores exploran nuevas combinaciones de fármacos: por ejemplo, mezclar polimixinas con tratamientos que fuercen la actividad de las bacterias o estimulen la producción de su armadura, para dejarlas expuestas y facilitar su eliminación.
PUBLICIDAD

El objetivo es atacar no solo las bacterias “despiertas”, sino también aquellas que permanecen ocultas, responsables de infecciones recurrentes y brotes difíciles de controlar.
Mientras tanto, los equipos de UCL y el Imperial College London continúan ajustando sus investigaciones para trasladar este conocimiento del laboratorio a la clínica, con la esperanza de ofrecer en los próximos años soluciones concretas a un problema que afecta a millones de personas y preocupa a hospitales de todo el mundo.
Las nuevas imágenes, más allá del avance tecnológico, marcan un antes y un después en la forma en que la ciencia visualiza y entiende la batalla contra las bacterias resistentes. Quizá, a partir de ahora, la medicina cuente con herramientas más precisas para no dar tregua a uno de los mayores retos sanitarios del siglo XXI.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un estudio afirma que evitar los incendios forestales es mejor que sembrar árboles para salvar la Amazonía
Un análisis publicado en la revista Science comparó distintas estrategias de conservación y concluyó que frenar las perturbaciones en los bosques existentes resulta tan decisivo como detener la deforestación para preservar aves y árboles nativos de la región

La NASA pone a prueba su tecnología para viajar a Venus: las claves de la misión
Una sonda diseñada por la agencia estadounidense logró resistir condiciones extremas de temperatura dentro de un horno industrial. Esto garantiza la integridad de sus instrumentos científicos durante el futuro descenso hacia el planeta

Se hundió casi 700 metros en pocas horas: qué pasó en el fondo del mar tras la violenta erupción de un volcán del Pacífico
Un estudio publicado en Nature Geoscience detalló las consecuencias de la explosión registrada en enero de 2022 en Tonga: el colapso de la caldera desplazó una masa de agua que provocó olas de más de 40 metros de altura y afectó cables de telecomunicaciones submarinos a lo largo de casi 200 kilómetros

Un estudio reescribe el origen de los murciélagos y lo sitúa en Europa hace 65 millones de años
La comparación de ADN de 103 especies vivas y 44 fósiles permitió reconstruir el desplazamiento hacia África y las posteriores expansiones hacia distintas regiones del planeta. La investigación reunió a 137 científicos de 64 países

Las imágenes desde el espacio revelan cómo la erupción de un volcán cambió una isla en un mes y dejó en alerta a Indonesia
El satélite Sentinel-2 registró el retroceso de la vegetación en Sertung tras la actividad de Anak Krakatau. El contraste, de agosto a septiembre, refleja la acumulación de cenizas y otros materiales expulsados




