
Trypanosoma cruzi es un parásito protozoario que causa la enfermedad de Chagas, una patología infecciosa zoonótica considerada una de las principales causas de discapacidad y muerte prematura en las Américas, donde actualmente se estima que entre seis y siete millones de personas están afectadas.
El patrón epidemiológico de la enfermedad de Chagas cambió en las últimas décadas y se ha notificado un mayor número de casos en países no endémicos de América del Norte (EE.UU. y Canadá), Europa, África, Medio Oriente y el Pacífico.
Si no se trata, esta infección de progresión lenta persiste durante toda la vida y provoca una enfermedad cardíaca grave en un tercio de los casos. Sin embargo, la mayoría de las personas afectadas siguen sin ser diagnosticadas ni tratadas.
T. cruzi tiene un ciclo de vida complejo que involucra cuatro etapas principales de desarrollo que colonizan nichos muy específicos dentro de sus huéspedes, pasando de una etapa a otra en respuesta a cambios ambientales. Ahora, investigadores de la Universidad de Cincinnati (UC) acaban de publicar un análisis sobre ese proceso para entender qué hace que el parásito sea tan resistente.

Los especialistas están estudiando la vía de señalización que lleva al parásito a transformarse y reproducirse. Siguen ese camino desde el principio, cuando una vinchuca no infectada adquiere el parásito al picar a un mamífero huésped infectado, hasta el momento en que éste se desarrolla en el intestino del insecto y se transmite a personas o animales a través de sus heces. Sus hallazgos acaban de ser publicados en un estudio en la revista mBio.
“La mejor manera de tratar la enfermedad es comprender la biología del parásito para que podamos encontrar mejores medicamentos para matarlo antes de que sea demasiado tarde para el paciente”, dijo Noelia Lander, profesora asistente de ciencias biológicas en la Facultad de Artes y Ciencias de la UC. Ciencias.
En su laboratorio de parasitología molecular de la UC, Lander y su equipo de investigación examinaron las formas en que T. cruzi sobrevive en diferentes ambientes hostiles. Para eso, implementaron tecnologías como la herramienta de edición de genes CRISPR/Cas9, análisis de inmunofluorescencia y microscopía electrónica para el estudio. “Durante su ciclo de vida, el parásito encuentra cambios en la acidez, la temperatura, la disponibilidad de nutrientes y otras condiciones. Necesita sobrevivir de alguna manera. Entonces, lo que estudiamos es cómo el parásito detecta esos cambios microambientales y desencadena reacciones para transformarse”, dijo Lander.

Los investigadores descubrieron que ciertas proteínas desempeñan funciones importantes en diferentes etapas de desarrollo del parásito. Entre sus funciones, ayudan al parásito a recuperar el volumen celular en el ambiente hiperosmótico de las heces de los insectos. También descubrieron dos regiones dentro de la célula donde una importante molécula mensajera llamada monofosfato de adenosina cíclico, o AMPc, es responsable de las transformaciones del ciclo de vida del parásito en respuesta al estrés ambiental.
Todo por la supervivencia
“La idea es comprender mejor la biología de este parásito para descubrir qué proteínas de la célula son buenos objetivos para el tratamiento farmacológico -dijo la especialista-. Si podemos evitar que el parásito se transforme, podemos matarlo y también detener la transmisión de enfermedades. Hay mucho en juego. La enfermedad afecta a unos 8 millones de personas en las zonas rurales de América Latina. Se llama enfermedad silenciosa porque la mayoría de las personas infectadas no lo saben”.
“Pero años o incluso décadas después, la enfermedad de Chagas puede causar una dolencia cardíaca debilitante -advirtió el autor principal e investigador asociado de la UC, Miguel Chiurillo-. Es una enfermedad crónica que afecta principalmente a la gente pobre de estos países sin acceso a tratamiento”.

Las vinchucas se encuentran a menudo en casas antiguas o mal construidas. A veces viven en techos de paja. “Nuestra investigación intenta principalmente descubrir nuevos objetivos farmacológicos en el parásito y validarlos para desarrollar estrategias alternativas para controlar la enfermedad”, dijo Chiurillo.
El coautor y estudiante de posgrado Joshua Carlson afirmó que muy pocas personas en Estados Unidos, por ejemplo, conocen la enfermedad de Chagas. “Mucha gente nunca ha oído hablar de ella- sostuvo Carlson-. Pero cientos de miles de personas la padecen. Por lo tanto, es importante informarse sobre qué es la enfermedad y cómo se puede transmitir, especialmente si planea viajar a países donde es endémica”. La investigadora de la Universidad de Georgia, Mayara Bertolini, y la graduada de la UC, Aqsa Raja, también contribuyeron al estudio.
Últimas Noticias
La NASA prueba un material reciclable que podría fabricarse con recursos de la Luna y Marte: así funciona
El compuesto combina un bioplástico con polvo que reproduce la composición del suelo lunar y podría usarse para crear herramientas, repuestos y estructuras directamente fuera de la Tierra

No se reconocen, pero lo usan como herramienta para ubicar a sus presas: la curiosa relación de los pulpos con los espejos
Un estudio de Dartmouth College reveló que estos invertebrados pueden extraer información valiosa del entorno a partir de un reflejo, una acción que habrían desarrollado debido a la repetición

Moby Dick tenía razón: los cachalotes usan su cabeza como ariete y ahora hay pruebas
Investigadores de la Universidad de Hawái publicaron el primer video sistemático de estos animales embistiéndose con la frente, cerrando un debate científico abierto desde el siglo XIX

Sin ojos y casi inmóvil: así es el extraño pez trípode que sobrevive a casi 5.000 metros de profundidad
El Bathypterois grallator se distribuye entre los 40 grados de latitud norte y sur, incluido el Índico y el Atlántico occidental, y permanece sobre el lecho marino en zonas de medianoche y abisales

Por qué el pangolín es el mamífero más traficado del mundo y cómo es el proceso para recuperarlo y devolverlo a la vida silvestre
Un informe de National Geographic detalló el trabajo de los especialistas para recuperar ejemplares que llegan heridos, debilitados o con dificultades para alimentarse. La rehabilitación incluye recorridos por el bosque, control de peso y técnicas destinadas a estimular comportamientos naturales



