
Las poblaciones de ballena franca austral se redujeron dramáticamente desde el siglo XVII en adelante por las capturas desde embarcaciones. Pero gracias a que la caza está prohibida la recuperación de las poblaciones de ballenas está en marcha: están recolonizando zonas como la costa de las provincias de Río Negro y la provincia de Buenos Aires, en Argentina.
Por esa vuelta, se pueden hacer avistaje de fauna, que incluye ballenas, en el golfo San Matías, en el mar Argentino. Ahora, más de 330 personas de distintos puntos de la Argentina y países de la región participaron en una iniciativa de ciencia ciudadana, organizada por la Fundación Azara, y bautizaron con nombres a las ballenas que andan por Golfo San Matías.
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Los diez ejemplares de ballena franca austral (Eubalaena australis) integran un catálogo de fotoidentificación en el Golfo San Matías. Los nombres de las ballenas y de las personas que los sugirieron son los siguientes: Megara (Morena Hinterberger), Mangata (Estefanía Rubini), Morgana (Érica Mariel Lazzari), Perséfone (Tiziano Ingrassia), Tayka (Silvia Rojas).
Además los otros 5 animales se pasarán a llamar Ayún (por sugerencia de Joaquín Spaletti Fuentes), Gibson (Dolores Aliaga), Mistike (Denise Grosskopf), Zibá (Florencia Barroso) e Isla (Thiago Centurelli).
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El concurso fue organizado por la Fundación junto a la Escuela Superior de Ciencias Marinas de la Universidad Nacional del Comahue, el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos ‘’Almirante Storni’' (CIMAS) con el apoyo de la Asociación de Prestadores Náuticos Locales, el Municipio de San Antonio Oeste y el Ministerio de Turismo de la provincia de Río Negro.

Los participantes del concurso, a partir de conocer las características de cada uno de los ejemplares propusieron nombres para diez ballenas que se propone conocer, año tras año, sus historias de vida. Es información clave para desarrollar estrategias que permitan el turismo sustentable y que por sobre todo aseguren su conservación y la de su hábitat.
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A través de la iniciativa de ciencia ciudadana se buscó compartir con la comunidad el conocimiento que tiene la institución sobre la ballena franca austral, que está declarada Monumento Natural Nacional, que es la máxima categoría de protección que puede tener una especie.

En el Golfo San Matías, se utilizan tecnologías novedosas, como el uso de drones, como herramienta para obtener registros (de imagen y video) con el propósito de profundizar en el conocimiento de la especie en Río Negro.
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La población de ballena franca austral ha estado históricamente concentrada en torno a Península Valdés (golfos Nuevo y San José). Pero la presencia de ballenas en ciertos sectores del Golfo San Matías se ha vuelto tan común que en 2012. Por eso se habilitó la actividad de avistamiento de ballenas en el Área Natural Protegida Bahía San Antonio acompañado por un programa de monitoreo científico de la actividad.
Como resultados más relevantes de estas investigaciones, se observó que la presencia de ballenas en el área de estudio se extendió desde agosto a octubre, con un pico a fines de agosto y principios de septiembre. Los individuos solitarios fueron el tipo de grupo predominante en el Golfo San Matías, donde además se observó un cambio en la distribución de las ballenas a través de los años y una tendencia positiva en la tasa de crecimiento poblacional.
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La zona que hoy se está estudiando comprende el Área Natural Protegida Bahía San Antonio, dentro de la cual se encuentran las localidades de San Antonio Oeste, Puerto San Antonio Este y Las Grutas. A partir del análisis de las fotografías colectadas durante la temporada de avistajes de ballenas 2019, 2020 e inicio del 2021 se lograron identificar 100 ejemplares (entre juveniles y adultos), determinar el sexo de 16 ballenas, siendo en su mayoría machos así como también se pudo conocer que un total de 14 ballenas fueron reavistadas, es decir, vistas más de una vez dentro de una misma temporada, siendo el máximo período de tiempo entre reavistajes de 16 días pero no se registraron reavistajes entre diferentes temporadas.
El equipo de trabajo de este proyecto está integrado por Magdalena Arias, investigadora y Directora del proyecto (CONICET – CIMAS, Escuela Superior de Ciencias Marinas); Raúl González; Enrique Crespo, investigador y Codirector del proyecto de fotoidentificación de ballenas francas del Golfo San Matías (Laboratorio de Mamíferos Marinos, Centro Para El Estudio de Sistemas Marinos Centro Nacional Patagónico – CONICET); Analía Dalia, Carla Marino, Agustina Blanco, Sebastián Leal y Nicolás Cetra,.
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