Tres expertos epidemiólogos resaltan la importancia de reforzar la aplicación de segundas dosis para enfrentar la variante Delta

La extensión cada vez más veloz de los contagios por SARS-CoV-2 pone en alerta al mundo. Las razones por las que los especialistas advierten que es esencial que la población acceda a la vacunación completa contra el COVID-19

Con el pasar de los días, en Argentina cada vez aparecen más casos de personas contagiadas con la variante Delta. Mientras tanto, las aplicaciones de segundas dosis en la población nacional avanza a un ritmo mucho más lento
Con el pasar de los días, en Argentina cada vez aparecen más casos de personas contagiadas con la variante Delta. Mientras tanto, las aplicaciones de segundas dosis en la población nacional avanza a un ritmo mucho más lento

La extensión cada vez más veloz de los contagios por variante Delta del SARS-CoV-2 puso en alerta al mundo. La semana pasada los datos que se tenían respecto a esta mutación dieron un vuelco cuando los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) aseguraron que sus últimos estudios determinaron que los vacunados pueden contagiarse y contagiar a otras personas, pero ratificó que las vacunas son altamente efectivas. Quienes cuentan con el esquema completo de inoculación, dijeron, logran evitar en un 99,99% de los casos la hospitalización y la muerte. Por eso, las autoridades sanitarias y los expertos en infectología y virología advierten que hoy es esencial que la población acceda a la vacunación completa contra el COVID-19 ante el avance de esa mutación, ya que quienes no reciban las dos dosis serán las víctimas de la nueva ola de la pandemia.

A finales de julio, la variante era la causa de más del 80% de los nuevos casos de COVID-19 en los Estados Unidos, según las estimaciones de los CDC. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció que se trata de la versión del coronavirus que es “la más rápida y la más adaptada” entre las variantes que se han detectado hasta el momento y llamó a que el acceso a la vacunación sea más equitativo: hasta la semana pasado solo el 28.5% de la humanidad había accedido a una sola dosis de la vacuna contra el COVID-19. Sólo el 14,7% de las personas han recibido las dos dosis.

“En un entorno completamente libre -en el que nadie está vacunado ni lleva mascarilla o barbijo- se calcula que la persona media infectada por la cepa original del coronavirus infectará a otras 2,5 personas”, explicó el doctor Perry Wilson, epidemiólogo de la Universidad de Yale en Estados Unidos. “En el mismo entorno, Delta se propagaría de una persona a quizás 3,5 o 4 personas más. Sin dudas, esta variante acelerará la pandemia alrededor del mundo”.

Con el pasar de los días, en Argentina cada vez aparecen más casos de personas contagiadas con la variante Delta. Mientras tanto, las aplicaciones de segundas dosis en la población nacional avanza a un ritmo mucho más lento. De acuerdo a las cifras obtenidas en la Unidad de Datos de Infobae, hasta la fecha, un 54,93 por ciento de la población argentina, 25.161.679 personas, recibieron al menos una de las dosis de las vacunas contra el coronavirus. Sin embargo, sólo 7.130.429 personas, el 15,57 por ciento, fueron aquellas que ya lograron completar el esquema vacunatorio. Es decir, en la Argentina todavía hay 18.031.250 millones de personas que ya iniciaron el proceso vacunatorio y todavía no recibieron las segundas dosis. Definitivamente, el problema al que la mayoría de los expertos en salud e infectología apuntan es a la dificultad para poder completar los esquemas vacunatorios y aplicar las segundas dosis de las vacunas en la población argentina.

“La variante Delta está muy lejos de ser ese coronavirus de Wuhan que nos sorprendió a todos en 2020" (REUTERS)
“La variante Delta está muy lejos de ser ese coronavirus de Wuhan que nos sorprendió a todos en 2020" (REUTERS)

“Todas las vacunas que se están dando en nuestro país mostraron actividad contra esta variante que ha mostrado mayor transmisibilidad pero no mayor mortalidad. La estrategia para enfrentarla consiste en aumentar las coberturas de vacunación y mantener las medidas de cuidado”, precisó el doctor Daniel Stecher, jefe de Infectología en el Hospital de Clínicas, en el marco de las Jornadas sobre COVID-19 del Congreso de Medicina Interna del hospital, que se llevarán a cabo durante el mes de septiembre. Para el infectólogo, “el porcentaje de vacunación que se necesitará con dos dosis para alcanzar la inmunidad de rebaño debe ser de un 95% de la población. Si bien se calcula en un 70% de la población objetivo vacunada con las dos dosis, no debe ser pensado como el objetivo final de la vacunación”. “Además, cabe señalar que no hay datos por el momento que justifiquen la estrategia de una tercera dosis”, aseguró.

Esta mutación obligó a varios países a volver a aplicar medidas de restricción para frenar la cadena de contagios. Francia, por ejemplo, estableció la obligatoriedad del pase sanitario para acceder a lugares de ocio y cultura. Entre los países en los que la variante Delta está causando más del 75% de los nuevos casos de la enfermedad se encuentran India, China, Rusia, Indonesia, Australia, Bangladés, Reino Unido, Sudáfrica, Australia, Portugal e Israel. Sin embargo, en América Latina varias naciones comenzaron a reportar los primeros casos en los últimos días, y en algunas incluso ya hay circulación comunitaria como en los casos de Brasil y Paraguay.

El caso más grave en torno del ingreso de Delta a nuestro país, donde aún no circula en forma generalizada, ocurrió en Córdoba. En las últimas horas fue internado el caso cero de la variante Delta, oriundo de Córdoba, en el Hospital Rawson de la Capital provincial. El hombre afectado es mayor de edad y había contraído el virus en un viaje que realizó a Perú, que fue detectado en los testeos que se realizó una vez que volvió a la Argentina. La situación en Córdoba es preocupante. Dos días atrás hubo cinco detenidos y 800 personas aisladas por los contagios de la variante Delta. Fueron dos ciudadanos peruanos y tres argentinos.

“La variante Delta está muy lejos de ser ese coronavirus de Wuhan que nos sorprendió a todos en 2020. El equipo de salud está muy agotado porque viene de un año y medio con muchísima sobrecarga de trabajo. Tenemos que tratar de terminar los esquemas de vacunación con dos dosis, todos tenemos absoluta claridad en esta estrategia. Se necesita un esquema completo para enfrentar estas variantes de alta transmisibilidad. En el mientras tanto, seguir con lo que ya sabemos que hay que seguir: aumentar testeos, rastrear casos y una gran cuota de la responsabilidad de la comunidad. Aquel que viaja sabe perfectamente que tiene que aislarse durante siete días. Eso es fundamental y estamos viendo lo que está pasando en Córdoba y otros lugares donde precisamente no se cumplieron los protocolos en la forma acabada que se tendrían que haber cumplido”, aseveró en el programa “Dato sobre dato” que se emite por radio Milenium, Ángela Gentile, especialista en epidemiología, infectología y vacunas de la Sociedad Argentina de Pediatría y miembro de la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas.

Un documento interno de los CDC que se difundió la semana última advirtió que la variante Delta es tan transmisible como la varicela, lo que implica que cada persona infectada contagia hasta ocho o nueve individuos, en promedio (REUTERS)
Un documento interno de los CDC que se difundió la semana última advirtió que la variante Delta es tan transmisible como la varicela, lo que implica que cada persona infectada contagia hasta ocho o nueve individuos, en promedio (REUTERS)

Por su parte, el médico infectólogo Hugo Pizzi, epidemiólogo y profesor de la Universidad Nacional de Córdoba, habló con María Laura Santillán en La mañana de CNN por CNN Radio y aseguró que la variante Delta “es una bomba epidemiológica”. “Es un hecho que la variante Delta te puede quebrar. Se guarda en la nariz o boca mil veces más que las otras. La gente que no cumple es la que nos trae el problema. Si el virus se hace endémico hay que agregar la vacuna del coronavirus en la antigripal”.

Pero, ¿qué se sabe hasta ahora sobre la variante surgida en India en diciembre de 2020? Un documento interno de los CDC que se difundió la semana última advirtió que la variante Delta es tan transmisible como la varicela, lo que implica que cada persona infectada contagia hasta ocho o nueve individuos, en promedio. La variante original de coronavirus, según indicaron los CDC, era tan contagiosa como el resfriado común, y cada persona infectada contagiaba a otras dos.

De todas formas, los especialistas admiten que este es un número difícil de verificar, porque averiguarlo requeriría muchas más pruebas de las que se están haciendo ahora. Las personas que dan positivo en la prueba tendrían que enviar muestras para la secuenciación genómica, y eso solo se hace en algunos lugares en EEUU. Comparar su transmisibilidad con variantes pasadas requeriría que ese tipo de pruebas se hayan realizado en los últimos meses, y eso no se hizo.

El Scientific Pandemic Influenza Group on Modelling, un grupo de modeladores británicos de enfermedades infecciosas, dijeron que los datos indican que la variante delta es un 40-60% más transmisible que el B.1.1.7 o variante Alpha (surgida en Gran Bretaña), que alguna vez fue el dominante en EEUU, pero que ha sido reemplazada por Delta. Dicen que es casi el doble de transmisible que las variantes originales del virus que se vieron por primera vez en China.

Respecto de la gravedad de los cuadros que Delta puede generar. Se trata de una infección que a simple vista puede parecer que enferma más severamente a las personas, pero en verdad más del 90% de las personas que se presentan para recibir tratamiento no fueron vacunadas, según los CDC. De ahí la preocupación de los especialistas por ampliar las campañas para que las personas completen su esquema de vacunación.

El escenario que viene

La combinación de vacunas COVID-19 se perfila como una buena manera de brindar a las personas la protección que necesitan cuando se enfrentan a problemas de seguridad y suministros impredecibles (REUTERS)
La combinación de vacunas COVID-19 se perfila como una buena manera de brindar a las personas la protección que necesitan cuando se enfrentan a problemas de seguridad y suministros impredecibles (REUTERS)

La combinación de vacunas COVID-19 se perfila como una buena manera de brindar a las personas la protección que necesitan cuando se enfrentan a problemas de seguridad y suministros impredecibles. Respecto a este punto Stecher dijo que “existen datos publicados sobre la intercambiabilidad entre las plataformas de adenovirus de chimpancé (Astra Zeneca) y las de ARN mensajero (Pfizer) que muestran buena inmunogenicidad y seguridad. Debido a esto varios países han comenzado a recomendar estos esquemas combinados en función de la seguridad y la disponibilidad de vacunas. En Argentina se están llevando adelante estudios que combinan las plataformas disponibles al momento (adenovirus humano y chimpancé [Sputnik V y Astra Zeneca] y virus inactivados [Sinopharm]). Se aguardan estos resultados para avanzar en esta estrategia”.

“Realmente todos los estudios que se están haciendo de combinar plataformas son fundamentales y son claves. Se está trabajando en un protocolo con el CONICET y varias provincias. Yo estoy trabajando en el protocolo de la Ciudad de Buenos Aires. Hay un protocolo que abarca tres ramas por el momento y se acaba de agregar una cuarta, que es comparar primera y segunda dosis de Sputnik con una primera dosis de Sputnik combinada con una segunda dosis de Astrazeneca o de Sinopharm, y ahora se agregó Moderna. Esos datos están próximos a poder determinarse para poder presentarlos a la ANMAT. Las condiciones de seguridad por ahora son muy buenas, se van a chequear en corto plazo las respuestas de anticuerpos. Son claves porque es una herramienta más para poder tener mayor números de vacunados con un esquema completo”, añadió Gentile.

Uno de los grandes interrogantes de la población tiene que ver con la falta del componente 2 de la vacuna Sputnik. Qué pasa con los anticuerpos que genera la primera dosis cuando pasan los tres meses y no se recibe la segunda dosis, si la persona sigue protegida si se contagia y hasta cuándo. Al respecto, Stecher manifestó que “una dosis de la vacuna Sputnik genera una buena protección y la segunda dosis la prolonga en el tiempo. Si el intervalo entre dosis se prolonga más allá de los 90 días no se pierde este efecto, por lo que no es necesario reiniciar el esquema. Se prevé la llegada de nuevas partidas del componente 2 y su formulación local para completar los esquemas. Otra opción es completar el esquema con otra vacuna de acuerdo a los estudios de intercambiabilidad”.

“Por el momento, creo que tenemos que tener claro que cuando uno tiene una disminución de casos está muy bien que se contemple que las restricciones disminuyan, siempre que se sigan protocolos. Pero la responsabilidad individual es fundamental. Por otro lado, la responsabilidad del Estado está en completar las segundas dosis y testear. Es una combinación de factores donde cada uno tiene una cuota de responsabilidad. Completar segundas dosis es clave en este momento”, finalizó Gentile.

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