Los científicos calcularon la edad del hongo en base a su ritmo de crecimiento, pero creen que podría ser mayor (Foto: WikiCommons)
Los científicos calcularon la edad del hongo en base a su ritmo de crecimiento, pero creen que podría ser mayor (Foto: WikiCommons)

Nuevas investigaciones científicas descubrieron que un hongo descubierto en 1992, es más grande y antiguo de lo que se pensaba. Se sabe que dicho hongo tiene 2.500 años de edad, pesa cerca de 400 toneladas (el equivalente a tres ballenas azules) y se extiende a lo largo de 75 hectáreas (casi 140 canchas de fútbol).

El organismo se descubrió en un bosque de Crystal Falls, Michigan, en Estados Unidos en 1992. Conocido como C1, pertenece a una especie de hongo llamado Armillaria gallica, también conocido como el hongo miel.

El biólogo de la Universidad de Toronto, James B. Anderson, junto con otros colegas, fueron quienes estudiaron por primera vez este hongo en 1992. En aquel entonces, estimaron que tenía 1.500 años de antigüedad, un peso de 110 toneladas y una extensión de 15 hectáreas en el suelo forestal de Michigan.

El nuevo estudio sobre este hongo fue publicado en Proceedings of the Royal Society B, una publicación de la Academia de Ciencias Británica (Foto: WikiCommons)
El nuevo estudio sobre este hongo fue publicado en Proceedings of the Royal Society B, una publicación de la Academia de Ciencias Británica (Foto: WikiCommons)

El espécimen C1, que se ha adherido a cientos, quizás miles, de raíces de árboles, fue declarado como uno de los organismos más grandes y antiguos de la Tierra.

Ahora, 30 años después del hallazgo, el biólogo Anderson decidió volver a Michigan antes de su retiro para tomar medidas más precisas y observar los cambios que se han dado en el organismo.

"Veo estas estimaciones como el límite inferior", dijo Anderson a través de un comunicado. "El hongo en realidad podría ser mucho más viejo. Sin embargo, creemos que hemos circunscrito todas sus dimensiones esta vez, lo cual no fue el caso en 1992", afirmó.

Esta especie vive mayoritariamente bajo tierra (Foto: WikiCommons)
Esta especie vive mayoritariamente bajo tierra (Foto: WikiCommons)

Como otros hongos, A. gallica brota setas en el suelo del bosque, -que además le permiten reproducirse-, pero esta especie también utiliza una red subterránea de filamentos, conocida como micelio, zarcillos que sostienen al organismo de gran tamaño al buscar y aferrarse a fuentes de alimentos.

Los hongos no son capaces de realizar la fotosíntesis, por lo que obtienen alimentos al crecer sobre otros organismos vivos o muertos, como materia vegetal o algún animal en descomposición.

La especie de A. gallica, puede absorber nutrientes de la materia viva. De hecho, se sabe que infecta árboles vivos y después continúa alimentándose de la materia en descomposición.

La especie de A. gallica, puede absorber nutrientes de la materia viva (Foto: WikiCommons)
La especie de A. gallica, puede absorber nutrientes de la materia viva (Foto: WikiCommons)

La importancia de conocer más sobre el hongo

Los científicos informaron que el índice de cambios genéticos ha sido extraordinariamente lento. "Creemos que esta tasa tan baja de mutaciones  es una clave de la estabilidad genética de este hongo", señaló Johann Bruhn, profesor emérito de botánica de la Universidad de Misuri, al sitio web Live Science.

Esto es importante porque comprender este bajo índice de mutaciones, podría ser ayudar  a entender el rápido crecimiento de las células cancerígenas.

Aunque éste hongo es gigantesco, no ostenta el título del más grande del mundo. Esa distinción se la lleva el espécimen de Armillaria ostoyae, localizada en el estado de Oregon.

Este otro organismo cubre 965 hectáreas del Bosque Nacional Malheur y se estima que tiene entre 2.400 y 8.650 años de edad.

Con información de BBC Mundo y The Independent

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