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El correísmo reaparece en la carrera electoral ecuatoriana como parte de una alianza y sin usar su nombre oficial

La Revolución Ciudadana confirmó que sus candidatos participarán en las elecciones seccionales mediante acuerdos con organizaciones políticas habilitadas

FOTO DE ARCHIVO. La candidata presidencial Luisa González (c), acompañada de su fórmula vicepresidencial Andrés Arauz (d), participan en el cierre de su campaña. EFE/ José Jácome
FOTO DE ARCHIVO. La candidata presidencial Luisa González (c), acompañada de su fórmula vicepresidencial Andrés Arauz (d), participan en el cierre de su campaña. EFE/ José Jácome
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La Revolución Ciudadana despejó una de las principales incógnitas del escenario político ecuatoriano al confirmar que sí participará en las elecciones seccionales del próximo 29 de noviembre, aunque no lo hará bajo su propio nombre. La organización anunció una alianza con el Partido Socialista Ecuatoriano (PSE) y Unidad Popular (UP) que permitirá inscribir a los candidatos identificados con el correísmo en distintas circunscripciones del país, pese a la suspensión que le impide presentar listas propias.

La decisión representa el mecanismo con el que el movimiento fundado por el expresidente Rafael Correa busca conservar su presencia en la disputa por prefecturas, alcaldías, concejalías y juntas parroquiales, luego de que las resoluciones electorales dejaran a la Revolución Ciudadana sin la posibilidad de competir como organización política.

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La presidenta de la Revolución Ciudadana, Gabriela Rivadeneira, explicó que el acuerdo no consistirá en una candidatura única a escala nacional, sino en una estructura flexible que variará según las condiciones políticas de cada provincia y cantón. En algunos territorios los aspirantes serán inscritos bajo el casillero del Partido Socialista; en otros, lo harán mediante Unidad Popular o a través de alianzas con movimientos locales que se sumen a la estrategia.

La presidenta de la Revolución Ciudadana (RC), Gabriela Rivadeneira, habla en una entrevista con EFE este martes, en Quito (Ecuador). EFE/ José Jácome
La presidenta de la Revolución Ciudadana (RC), Gabriela Rivadeneira, habla en una entrevista con EFE este martes, en Quito (Ecuador). EFE/ José Jácome

Con ese esquema, el correísmo pretende mantener representación en la mayor parte del país sin necesidad de contar con un registro electoral propio. Los candidatos conservarán su identificación política con la Revolución Ciudadana, aunque en la papeleta aparecerán respaldados por organizaciones distintas.

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El anuncio pone fin a semanas de incertidumbre sobre la participación del principal movimiento de oposición en los comicios seccionales. La suspensión de la Revolución Ciudadana había abierto interrogantes sobre la posibilidad de presentar candidaturas, especialmente en las ciudades y provincias consideradas estratégicas para el movimiento.

Las primeras definiciones ya fueron adelantadas por la dirigencia. En Quito, el actual alcalde Pabel Muñoz buscará la reelección respaldado por una coalición integrada por varias organizaciones políticas, entre ellas las que forman parte del acuerdo anunciado. En Guayaquil, el auspicio recaerá en el Partido Socialista Ecuatoriano, que facilitará la inscripción de la candidatura impulsada por el correísmo.

10/07/2025 El alcalde de Quito, Pabel Muñoz.
ESPAÑA EUROPA MADRID ECONOMIA
CCIBA
10/07/2025 El alcalde de Quito, Pabel Muñoz. ESPAÑA EUROPA MADRID ECONOMIA CCIBA

La conformación de esta alianza también supone un cambio en las relaciones entre organizaciones que durante años ocuparon posiciones antagónicas dentro del escenario político ecuatoriano. Unidad Popular fue uno de los críticos más persistentes de los gobiernos de Rafael Correa y mantuvo una confrontación constante con el entonces oficialismo en temas relacionados con educación, movimiento sindical y reformas institucionales. Ahora, ambas fuerzas coinciden en una plataforma electoral construida para afrontar las elecciones locales.

Desde Unidad Popular se confirmó la existencia del acuerdo político y se señaló que la alianza se desarrollará en los territorios donde las organizaciones compartan objetivos programáticos y consideren que una candidatura conjunta ofrece mayores posibilidades de éxito frente al resto de competidores.

El Partido Socialista Ecuatoriano, por su parte, se convierte en uno de los principales soportes jurídicos de la estrategia electoral del correísmo al poner a disposición su personería política para la inscripción de candidaturas. La participación mediante organizaciones aliadas permitirá cumplir los requisitos establecidos por el Consejo Nacional Electoral para la presentación de listas.

Fotografía de archivo en la que se captó una vista general de la sede nacional del Consejo Nacional Electoral de Ecuador, en Quito (Ecuador). EFE/Elías Benarroch
Fotografía de archivo en la que se captó una vista general de la sede nacional del Consejo Nacional Electoral de Ecuador, en Quito (Ecuador). EFE/Elías Benarroch

En las próximas semanas, el Consejo Nacional Electoral deberá recibir y calificar las candidaturas inscritas por las diferentes alianzas. Solo entonces quedará definido el mapa completo de postulantes que competirán por los gobiernos autónomos descentralizados del país.

Con este acuerdo, la Revolución Ciudadana evita quedar fuera de unas elecciones consideradas clave para medir su capacidad de movilización después de perder la posibilidad de participar con su propia organización política. La alianza con el Partido Socialista Ecuatoriano y Unidad Popular recuerda la primera elección de Rafael Correa, en 2006, cuando los partidos de izquierda apoyaron al correísmo. Una vez en el poder se fraccionó la coalición.

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