Tensión en Bolivia: siguen las protestas en La Paz y hubo nuevos enfrentamientos entre manifestantes y policías

La ola de movilizaciones que atraviesa la capital boliviana ha dejado detenidos y el uso de gases dentro de un clima tenso, mientras diversas organizaciones presionan para exigir cambios en el Ejecutivo

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Los bolivianos exigen la renuncia del presidente en una nueva protesta masiva (Reuters)

Bolivia registró una nueva jornada de protestas masivas en La Paz que dejaron enfrentamientos entre manifestantes y policías antimotines, con gases lacrimógenos, piedras y cartuchos de dinamita, en una escalada de presión para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, según constató la agencia AFP.

Campesinos, obreros, mineros, transportistas y maestros —muchos de ellos con cascos, ponchos y banderas indígenas— partieron desde El Alto hacia el centro de la capital política, donde los accesos a la plaza de armas permanecen resguardados con rejas y cientos de efectivos. AFP registró al menos tres detenidos durante las jornadas.

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La ciudad lleva tres semanas aislada por bloqueos de carreteras que han generado escasez de alimentos, combustibles y medicinas. El gobierno reportó que cuatro personas murieron al no poder llegar de emergencia a centros médicos.

Paz, con apenas seis meses en el poder, enfrenta lo que los sectores movilizados describen como la peor crisis económica del país andino en cuatro décadas. La inflación interanual llegó al 14% en abril, según datos oficiales.

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Los reclamos iniciales —aumentos salariales, combustibles de calidad y estabilización de precios— se radicalizaron hasta convertirse en una demanda de renuncia. “Seis meses de gobierno y no ha podido solucionar lo básico, los precios de la canasta familiar. Tenemos que elegir entre comprar carne o comprar leche”, dijo a AFP Melina Apaza, de 50 años, oriunda de la región minera de Oruro.

Un manifestante lanza una granada de gas lacrimógeno hacia la policía durante una marcha que exige la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, mientras la crisis económica y energética del país se agrava debido a la escasez de dólares estadounidenses y la caída de la producción nacional de energía, en La Paz, Bolivia, el 18 de mayo de 2026. REUTERS/Claudia Morales
Un manifestante lanza una granada de gas lacrimógeno hacia la policía durante una marcha que exige la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, mientras la crisis económica y energética del país se agrava debido a la escasez de dólares estadounidenses y la caída de la producción nacional de energía, en La Paz, Bolivia, el 18 de mayo de 2026. REUTERS/Claudia Morales

Omar Sandor, minero de 47 años, sumó otra acusación: “Está queriendo privatizar las empresas estatales y nuestros recursos naturales, como el litio”, según recogió la agencia.

Ante la convulsión social, el gobierno anunció esta semana una reorganización del gabinete con funcionarios con “capacidad de escucha”. El jueves nombró a un nuevo ministro de Trabajo como primer movimiento de esa reestructuración.

La medida no detuvo las movilizaciones. Los bloqueos de vías rozaban el medio centenar en todo el país, de acuerdo con datos oficiales, y las marchas continuaron el viernes con la misma intensidad que el jueves.

El gobierno asegura que grupos radicales buscan alterar el orden democrático y acusa al expresidente Evo Morales —prófugo por un caso de presunta trata de una menor— de orquestar las protestas.

Un agente de policía a bordo de una motocicleta lanza gases lacrimógenos contra manifestantes durante una marcha que exige la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, mientras la crisis económica y de combustible del país se agrava debido a la escasez de dólares estadounidenses y la caída de la producción nacional de energía, en La Paz, Bolivia, el 18 de mayo de 2026. REUTERS/Claudia Morales
Un agente de policía a bordo de una motocicleta lanza gases lacrimógenos contra manifestantes durante una marcha que exige la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, mientras la crisis económica y de combustible del país se agrava debido a la escasez de dólares estadounidenses y la caída de la producción nacional de energía, en La Paz, Bolivia, el 18 de mayo de 2026. REUTERS/Claudia Morales

La politóloga Ana Lucía Velasco advirtió a la agencia que la negociación se volvió estructuralmente difícil: “No puedes renunciar un poquito o renunciar por unos días. Una vez que las demandas escalaron a eso, ya la negociación se complica. Ahora es una guerra de desgaste”.

Paz llegó al poder tras el colapso electoral del socialismo en las presidenciales de 2025, en las que Morales estuvo impedido de candidatearse. Recogió la mayoría de los votos de sectores rurales y populares, poniendo fin a 20 años de gobiernos de izquierda encabezados por Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).

Los manifestantes dicen sentirse defraudados y sin representación. En un parlamento de 130 diputados, la izquierda apenas cuenta con 10 representantes.

(Con información de AFP)

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