Estudiante de enfermería fue brutalmente golpeado por fanáticos violentos de Liga de Quito

El joven fue atacado por unas 20 personas por vestir una prenda de otro equipo. Terminó con una fractura y una operación quirúrgica

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El joven vestía un hoodie de otro equipo de fútbol. (Ecuavisa)
El joven vestía un hoodie de otro equipo de fútbol. (Ecuavisa)

Un estudiante de enfermería de 20 años fue brutalmente agredido por un grupo de personas identificadas como hinchas de un equipo de fútbol en el sector de El Condado, en el norte de Quito, en un hecho que volvió a poner en evidencia la persistencia de la violencia asociada a barras deportivas en Ecuador y la región.

Según reportó Ecuavisa, el ataque ocurrió por la noche cuando el joven caminaba por las calles La Esperanza y Camilo Guachamín, alrededor de las 19:00, vistiendo una chompa con los colores de otro club capitalino.

De acuerdo con el testimonio recogido por ese medio, el estudiante fue interceptado por aproximadamente 20 personas, quienes lo golpearon de manera reiterada mientras gritaban consignas relacionadas con su equipo. “Aquí solo hinchas de la Liga”, habrían dicho durante la agresión, según su relato. El joven intentó incorporarse, pero fue nuevamente atacado, incluso con objetos contundentes como un palo, lo que agravó las lesiones.

ARCHIVO. El estadio de la Liga de Quito está en el Condado, el mismo sector donde ocurrió la agresión. REUTERS/Franklin Jacome
ARCHIVO. El estadio de la Liga de Quito está en el Condado, el mismo sector donde ocurrió la agresión. REUTERS/Franklin Jacome

El nivel de violencia fue tal que el estudiante terminó con una fractura nasal que requirió intervención quirúrgica inmediata. Además, sufrió heridas en la cabeza y una considerable pérdida de sangre. “Perdí demasiada sangre por la nariz y por la herida de la cabeza”, relató el afectado, quien aseguró que logró sobrevivir “de milagro” tras la golpiza. Posteriormente, sus familiares confirmaron que necesitará una segunda operación, pero enfrenta limitaciones económicas para cubrir el procedimiento.

El ataque se produjo en un sector cercano al estadio Casa Blanca, de la Liga Deportiva Universitaria de Quito, lo que, según familiares y allegados, ha generado preocupación por la presencia recurrente de grupos violentos que operan en la zona. En declaraciones recogidas por Ecuavisa, pidieron a las autoridades que se investigue a estos grupos y se evite que hechos similares se repitan, ya que consideran que existe un patrón de intimidación contra quienes transitan por el lugar.

Este caso se inscribe en un fenómeno más amplio vinculado a la violencia de barras de fútbol, que ha sido documentado en distintos países de América Latina. En Ecuador, aunque no existen estadísticas públicas consolidadas sobre incidentes específicos de barras, sí se han reportado episodios recurrentes de enfrentamientos entre hinchadas, agresiones a terceros y disturbios en los alrededores de estadios, especialmente en partidos de alto riesgo.

Aunque en el país existen operativos policiales en eventos deportivos, los hechos fuera de los estadios, como el ocurrido en El Condado, evidencian vacíos en la prevención.

Barras bravas - Colombia
Hay preocupación por los actos de violencia en el fútbol - crédito @JoacoSantos/YouTube

En la región, Argentina constituye uno de los ejemplos más estudiados sobre este fenómeno. Las llamadas “barras bravas” han estado históricamente asociadas a estructuras organizadas que combinan violencia, control territorial y vínculos con economías ilegales.

Asimismo, en Argentina se han registrado múltiples episodios de agresiones a personas ajenas a disputas directas entre barras, incluyendo ataques motivados por el uso de camisetas de equipos rivales, un patrón que guarda similitudes con el caso ocurrido en Quito.

Otros países como Brasil y Colombia también han reportado incidentes graves. En Brasil, por ejemplo, enfrentamientos entre torcidas organizadas han dejado muertos en ciudades como San Pablo y Río de Janeiro en los últimos años, mientras que en Colombia se han implementado políticas específicas para controlar a las barras, incluyendo restricciones de ingreso a estadios y programas de identificación de hinchas.

El estudiante agredido permanece en proceso de recuperación y su familia ha solicitado apoyo económico para cubrir los gastos médicos.