Bolivia canceló el convenio de cooperación militar con Irán firmado por el gobierno de Arce en 2023

El ministro de Defensa, Marcelo Salinas, confirmó que el acuerdo fue denunciado hace cuatro meses. La decisión se enmarca en el viraje diplomático del presidente Rodrigo Paz, que desde noviembre reorientó las relaciones exteriores del país hacia Estados Unidos e Israel

Guardar
Archivo: El diplomático iraní Mortessa Tabreshi (d), nuevo embajador de su país ante Bolivia, conversa con el entonces presidente boliviano, Luis Arce (i), luego de presentar sus cartas credenciales durante un acto en La Paz (Bolivia)
EFE/Martin Alipaz
Archivo: El diplomático iraní Mortessa Tabreshi (d), nuevo embajador de su país ante Bolivia, conversa con el entonces presidente boliviano, Luis Arce (i), luego de presentar sus cartas credenciales durante un acto en La Paz (Bolivia) EFE/Martin Alipaz

El gobierno de Bolivia confirmó este miércoles la cancelación del convenio de cooperación militar que el entonces presidente Luis Arce suscribió con Irán en julio de 2023. El ministro de Defensa, Marcelo Salinas, indicó que el acuerdo fue denunciado hace aproximadamente cuatro meses y que ya no tiene vigencia. La declaración, formulada ante periodistas que consultaron sobre el estado del convenio, supone la primera confirmación oficial pública de su extinción.

“Hace aproximadamente cuatro meses, ese convenio de cooperación militar ha sido denunciado, de tal manera que ya no existe ese contrato”, afirmó Salinas, según informó la agencia EFE. El ministro añadió que los acuerdos con Teherán “han sido simplemente concluidos y no existen más”, sin ofrecer detalles sobre qué actores impulsaron formalmente la rescisión ni si medió alguna presión exterior.

El convenio fue firmado el 20 de julio de 2023 en Teherán por el entonces ministro de Defensa, Edmundo Novillo, y su homólogo iraní de ese momento, el general de brigada Mohamad Reza Qarai Ashtiani. El documento estableció un marco de cooperación en seguridad y defensa que incluía asistencia para la vigilancia fronteriza, la lucha contra el narcotráfico y el contrabando, y el posible suministro de drones militares iraníes. La opacidad con que se manejó generó cuestionamientos dentro de Bolivia y una reacción de alarma en Argentina, país que en los años noventa sufrió dos atentados que la justicia argentina atribuyó a Irán.

23/12/2021 Varios vehículos durante unas maniobras de la Guardia Revolucionaria de Irán (archivo)
POLITICA INTERNACIONAL
-/IRGC/dpa
23/12/2021 Varios vehículos durante unas maniobras de la Guardia Revolucionaria de Irán (archivo) POLITICA INTERNACIONAL -/IRGC/dpa

La cancelación es la expresión más concreta del distanciamiento de La Paz respecto de Teherán desde la llegada al poder de Rodrigo Paz el 8 de noviembre de 2025. El nuevo presidente cuestionó desde el inicio la orientación diplomática de sus predecesores hacia Irán, Venezuela y Cuba, y trazó una hoja de ruta opuesta: restablecer vínculos con Washington —rotos en 2008 tras la expulsión del embajador estadounidense— y con Israel, con quien Arce había cortado relaciones en octubre de 2023 al calificar de “desproporcionada” la ofensiva militar israelí en Gaza.

El restablecimiento de relaciones con Israel se formalizó en diciembre de 2025. Bolivia eliminó además las restricciones de visado para ciudadanos estadounidenses e israelíes y se retiró del Grupo de La Haya, coalición que impulsaba sanciones internacionales contra Israel. El canciller israelí Gideon Saar calificó esa última decisión de “medida necesaria y basada en principios”.

El contexto regional amplifica el significado de la medida. Tras los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán y la muerte del líder supremo Alí Khamenei, el aislamiento de Teherán en América Latina se ha acelerado. Bolivia, que bajo Morales y Arce fue uno de sus aliados más firmes en la región, completa un giro de 180 grados en menos de seis meses. Washington ha seguido de cerca el proceso: el subsecretario de Estado Christopher Landau expresó, tras reunirse con Paz, la expectativa de que Bolivia revele el alcance real de los documentos firmados con Irán durante las dos décadas del Movimiento Al Socialismo en el poder.

Lo que resta por definir es si La Paz dará el paso adicional de una ruptura diplomática formal con Teherán, o si optará por una reducción progresiva de su representación, tal como anticipan fuentes gubernamentales citadas por la prensa boliviana.