Asesinaron a un sacerdote dentro de su casa en Quito

La Arquidiócesis de Quito pidió esclarecer el crimen

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El sacerdote Maximiliano Estupiñan.
El sacerdote Maximiliano Estupiñan.

El asesinato de un sacerdote dentro de su propia vivienda en Quito volvió a encender las alertas sobre la expansión de la violencia en Ecuador. La Arquidiócesis de Quito confirmó que el religioso fue hallado sin vida el 23 de marzo en el sector de Chaquibamba, cerca de Guayllabamba, en el norte de la capital, y exigió a las autoridades una investigación “seria, oportuna y transparente” que permita esclarecer el crimen y determinar responsabilidades.

La víctima fue identificada como Maximiliano José Estupiñán Gaisbauer, párroco de la iglesia Santa Cruz de Casitagua. Según el comunicado oficial de la Arquidiócesis, el sacerdote “ha sido asesinado en su casa”, en circunstancias que aún no han sido detalladas públicamente por las autoridades. La institución eclesiástica indicó que el caso ya fue puesto en conocimiento de los organismos competentes y pidió celeridad en las investigaciones.

El hallazgo se produjo en su domicilio, ubicado en una zona rural del nororiente del Distrito Metropolitano de Quito. De acuerdo con la información disponible, no se han divulgado hasta el momento hipótesis oficiales sobre el móvil del crimen. Sin embargo, la gravedad del hecho ha generado preocupación dentro de la Iglesia Católica y en sectores de la sociedad civil, debido a que se trata de un ataque directo contra un líder religioso en un contexto nacional marcado por el incremento de la violencia.

Hay luto en la comunidad donde el sacerdote cumplía su misión.
Hay luto en la comunidad donde el sacerdote cumplía su misión.

Los restos del sacerdote fueron velados el 24 de marzo en la parroquia San Juan Bautista de Cotocollao, en el norte de Quito, y su sepelio fue programado para el 25 de marzo en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de La Armenia, tras una misa de cuerpo presente. La Arquidiócesis destacó la trayectoria pastoral de Estupiñán, quien también sirvió en la parroquia Señor de la Buena Esperanza, en Checa, donde, según testimonios recogidos por la institución, dejó una huella en la comunidad por su labor espiritual y social.

El crimen ocurre en un momento especialmente sensible para la Iglesia ecuatoriana. Semanas antes, dos sacerdotes murieron en un hecho distinto en la costa, cuando intentaban rescatar a un joven que se ahogaba en Villamil Playas.

Según la sobrina del clérigo, Liria Gordillo, en declaraciones para Ecuavisa, se cree que el sacerdote llegó a la vivienda mientras sucedía un robo. Los asaltantes lo habrían golpeado y disparado, de acuerdo con Gordillo: "Se robaron un celular, un reloj, una pulsera, USD 200 y una laptop vieja. Lo mataron por eso”.

Los feligreses están consternados con la noticia y han demandado que se esclarezcan los hechos que enlutan a la parroquia donde el sacerdote cumplía su misión.

Los testigos dijeron a la prensa local que hubo al menos 8 disparos. (Machala Móvil)
Imagen ilustrativa. El sacerdote fue encontrado por un trabajor. (Machala Móvil)

Fernando Morocho, policía del Distrito Calderón, indicó –según recogió Ecuavisa– que fue un empleado doméstico quien dio aviso sobre el crimen: “A lo que él llega visualiza que el cuerpo estaba tendido en la parte del patio. Ahí se percata que había rastros de sangre y violencia y dio aviso a la Policía”

Ecuador, que en los últimos años ha experimentado un deterioro sostenido de su seguridad interna, empieza a mostrar señales de este mismo patrón. La expansión de la delincuencia común, economías ilícitas, la disputa territorial entre bandas criminales y la penetración del narcotráfico han generado un entorno en el que actores sociales antes considerados intocables comienzan a ser vulnerables.

Hasta ahora, las autoridades ecuatorianas no han confirmado si el asesinato del sacerdote guarda relación directa con alguna dinámica más allá de un acto delincuencial, pero aún las investigaciones están en la fase inicial.

Mientras tanto, quienes conocieron al sacerdote han mostrado su tristeza en redes sociales a través de la publicación de fotografías y anécdotas que vivieron con el clérigo, a quien se lo observa como una persona descomplicada y cercana a la comunidad.