
El capitán retirado Ramón Larrosa fue condenado a siete años de prisión por haber cometido reiterados delitos de abuso de autoridad, lesiones graves y privación de libertad especialmente agravados durante la última dictadura uruguaya.
La jueza de segundo turno de Paysandú, Macarena Santoro, fue la encargada de dictar la sentencia en el marco de la causa que investiga las torturas contra detenidos en el Batallón de Infantería Nº 8 de Paysandú en 1974.
Larrosa se encontraba desde octubre de 2021 cumpliendo una medida cautelar de prisión domiciliaria con monitoreo electrónico. A pesar de que había sido procesado con prisión preventiva en primera instancia, esta fue revocada.
La primera denuncia había sido hecha en 1986, pero se archivó por la Ley de Caducidad. Fue en 2011, tras el reestablecimiento de la pretensión punitiva del Estado que se retomó el caso. El fiscal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe, solicitó ocho años de penitenciaría para el procesado teniendo en cuenta que era funcionario público, obedeció a móviles políticos o ideológicos e hizo recaer su conducta sobre detenidos.

Según la fiscal Santoro, la represión en Paysandú durante la última dictadura cívico-militar uruguaya estuvo a cargo del Batallón de Infantería Nº 8, con detenciones de extensa duración, tratos inhumanos y apremios de todo tipo. Uno de esos casos fue la detención del sindicalista Hermes Raul Pastorini Ferro en mayo del 1974, cuando tenía 31 años y se encontraba en su hogar junto su esposa y a sus tres hijos.
Luego de una investigación penal se pudo determinar que la detención fue realizada por grupos militares y que el hombre fue trasladado hacia el Batallón de Infantería Nº 8, cuyo capitán era Larrosa, en una camioneta del ejército, acusándolo de “sedicioso, de tupamaro y comunista”, según indica la sentencia a la que accedió La Diaria. Una vez allí fue obligado a mantenerse de pie y, cuando no lo conseguía por estar cansado, era golpeado.
Las torturas se tornaron cada vez más graves con la incorporación de otros métodos como las descargas eléctricas, submarinos en agua con excremento, o el uso del caballete -una barra en punta sobre la cual los detenidos eran sentados apoyándose solamente en sus partes genitales-.
Como fue mencionado anteriormente, Larrosa era capitán de ese centro de detención y tortura, además de encargado de dirigir los interrogatorios. “Sus cometidos en el desempeño de su cargo consistieron en relevar información acerca de sujetos y/u organizaciones consideradas enemigas (en este caso todos aquellos ciudadanos y organizaciones de distinto tipo que pudieran ser consideradas subversivas o potencialmente subversivas, con el objetivo de planificar y desarrollar distintas operaciones de desarticulación y eventual eliminación”, agrega la sentencia.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
¿Cómo nació el Ironman? El triatlón que se realizará mañana en El Salvador
La expansión de la competencia a nuevos territorios ilustra el alcance de una marca que transforma ciudades y estimula reflexiones sobre identidad, inclusión atlética e innovación en estrategias de desarrollo.

Arqueología panameña avanza con nueva temporada en la necrópolis de El Caño
El sitio, considerado uno de los cementerios prehispánicos más importantes de Centroamérica, continúa revelando evidencia clave.
Fuerte golpe al narcotráfico en Guatemala: hallan 111 kilos de cocaína en allanamiento en Retalhuleu
La PNC localizó un cargamento valorado en varios millones de quetzales, tras una denuncia efectuada en la madrugada. Esta acción forma parte de los esfuerzos contra el narcotráfico en distintas zonas del país.

Quién es quién en la compleja estructura de poder de la dictadura cubana
El análisis presentado por Miguel Cossio identifica cómo el núcleo familiar liderado por Raúl Castro mantiene la potestad sobre áreas económicas, militares y de inteligencia, desplazando a figuras con cargos formales del organigrama estatal
El Salvador impulsa la construcción de plantas desalinizadoras para abastecer de agua potable a comunidades costeras
La instalación de nuevas plantas en zonas costeras y la colaboración con entidades estatales permiten extender la cobertura del servicio a poblaciones que históricamente han enfrentado dificultad para acceder a fuentes seguras de agua potable.



