Uruguay alcanzó las 3 millones de dosis de vacunas administradas contra el COVID-19

El ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, celebró la cifra con un mensaje en su cuenta de Twitter. “Hay que seguir de largo hasta tener todos las segundas dosis en el brazo”, expresó

Una mujer recibe una vacuna contra el COVID-19 en el Hospital Público de Rivera, Uruguay (EFE/Raúl Martínez/Archivo)
Una mujer recibe una vacuna contra el COVID-19 en el Hospital Público de Rivera, Uruguay (EFE/Raúl Martínez/Archivo)

Uruguay alcanzó este sábado las tres millones de dosis de vacunas contra el COVID-19 administradas a su población, según el registro del monitor web habilitado por el Ministerio de Salud Pública.

De las dosis inoculadas, que suponen 85,59 por cada 100 habitantes, el reparto es el siguiente: 1.935.335 personas recibieron la primera de las vacunas Coronavac, Pfizer o AstraZeneca contra el coronavirus SARS-CoV-2 y 1.065.422 han completado el proceso de inmunización a las 10:23 hora local (13:23 GMT).

Esto fue celebrado por el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, quien publicó una imagen en su cuenta de Twitter con un mensaje en el que señala que hay que “seguir de largo hasta tener todos las segundas dosis en el brazo”.

Actualmente, un 30,11 % de la población ya recibió las dos vacunas correspondientes para conseguir la inmunidad completa. Además, 869.913 personas tienen la primera y se encuentran aguardando por la segunda.

Hasta el momento, en el país se vacuna a todas las personas mayores de 18 años, por lo que la población que puede recibir la vacuna se reduce de 3.543.025 a unas 2.700.000 personas.

Sin embargo, días atrás se abrió la agenda para que los menores de entre 12 y 17 años puedan inscribirse para ser inoculados con la vacuna Pfizer.

Una enfermera prepara una dosis de la vacuna Sinovac contra el COVID-19 en el centro de vacunación instalado en el Estadio Centenario, en Montevideo (EFE/Raúl Martínez/Archivo)
Una enfermera prepara una dosis de la vacuna Sinovac contra el COVID-19 en el centro de vacunación instalado en el Estadio Centenario, en Montevideo (EFE/Raúl Martínez/Archivo)

En enero, el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, anunció la adquisición por parte de Uruguay de casi 3,8 millones de dosis a los laboratorios Pfizer y Sinovac. También, agregó que su país había reservado 1,5 millones de dosis de la plataforma Covax, creada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Dos meses después, el mandatario informó de que Uruguay negociaba la compra de 1,25 millones más de vacunas de Sinovac, que finalmente fueron unas 1,5 millones.

Cerca de un millón de estas arribaron a Montevideo el pasado 8 de mayo, mientras que las otras 550.000 llegaron una semana atrás.

Este viernes, Uruguay sumó 4.092 casos nuevos de COVID-19 después de que se analizaran 21.392 test, según el informe diario emitido por el Sistema Nacional de Emergencias.

Desde que se declaró la emergencia sanitaria, el 13 de marzo de 2020, el país sudamericano acumula 308.490 positivos, de los que 36.198 son personas que transitan actualmente la enfermedad, 532 en centros de tratamiento intensivo (CTI).

Además, el informe reporta 56 fallecimientos, que llevan a un acumulado de 4.516 defunciones desde el inicio de la crisis.

Grupos de personas en el velatorio del ministro del Interior, Jorge Larrañaga (EFE/ Raúl Martínez)
Grupos de personas en el velatorio del ministro del Interior, Jorge Larrañaga (EFE/ Raúl Martínez)

El partido del presidente asumirá la multa aplicada al Parlamento por aglomeración de gente

El Partido Nacional, al que pertenece el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, pagará la multa impuesta al Parlamento por el incumplimiento de los protocolos sanitarios durante el velatorio de los restos de su correligionario Jorge Larrañaga, ministro del Interior, fallecido el 22 de mayo.

Comunicamos a la Presidente de la Asamblea General (Beatriz Argimón) que el Partido Nacional asume los costos de la multa por violación de los protocolos de Covid en velorio de nuestro querido compañero Jorge W. Larrañaga”, escribió en su cuenta de Twitter Pablo Iturralde, presidente de la fuerza.

Añadió, además: “Debimos dar el ejemplo y no lo hicimos por la emoción vivida. Corresponde”.

Según confirmaron este viernes a Efe fuentes del Ministerio de Salud Pública (MSP), la multa impuesta al Parlamento asciende a unos 6.000 dólares y para que se haga efectiva deben transcurrir diez días desde el momento de la notificación hasta su aplicación formal.

Los restos mortales del ministro fueron velados el 23 de mayo durante tres horas en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, después de que el Ejecutivo decretara honras fúnebres en su honor. Asistieron a la ceremonia representantes de todo el arco político del país, con Lacalle Pou a la cabeza.

Los restos mortales del ministro fueron velados el 23 de mayo durante tres horas en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo (EFE/Raúl Martínez/Archivo)
Los restos mortales del ministro fueron velados el 23 de mayo durante tres horas en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo (EFE/Raúl Martínez/Archivo)

La vicepresidenta de Uruguay y presidenta de la Asamblea General, Beatriz Argimón, argumentó este jueves en Canal 10 que, si bien “hubo dos momentos” en los que “todos respetaban” el uso de tapabocas, los funcionarios de Protocolo no lograron que los presentes se movieran por la sala y se aglomeraron.

“La gente que asistió al velorio respetó los protocolos. Es difícil para un funcionario pedirle a ministros o autoridades del gobierno que circulen”, dijo.

Tras el velatorio del Legislativo, el cortejo fúnebre partió hacia Paysandú (oeste), donde Larrañaga nació el 8 de agosto de 1956 y donde fue enterrado el 24 de mayo.

No obstante, antes de dejar Montevideo, la comitiva pasó por la sede histórica del Partido Nacional, uno de los cinco que integra la coalición de Gobierno y en el que militaba desde su juventud el titular de Interior.

A las puertas del edificio, el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, rezó un par de oraciones en medio de otra aglomeración espontánea de personas, esta vez al aire libre. Días después, se supo que el religioso era positivo por COVID-19 y que se había saltado la cuarentena preventiva mientras aguardaba dicho resultado.

El ministro, de 64 años, falleció tras sufrir un paro cardiorrespiratorio del que no pudo salir pese a los intentos de reanimación de los servicios sanitarios que lo atendieron en un domicilio particular.

(Con información de EFE)

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