Officers of the Chilean police (Carabineros) detain a demonstrator during protests against Chile's government in Concepcion, Chile November 4, 2019. REUTERS/Juan Gonzalez NO RESALES. NO ARCHIVES.
Officers of the Chilean police (Carabineros) detain a demonstrator during protests against Chile's government in Concepcion, Chile November 4, 2019. REUTERS/Juan Gonzalez NO RESALES. NO ARCHIVES.

El Cuerpo de Carabineros de Chile ha salido este jueves al paso de las acusaciones acerca de las supuestas violaciones de los Derechos Humanos cometidas en las manifestaciones que tuvieron lugar en el país durante las últimas semanas.

A través de un comunicado ha cuestionado los datos que emitió la ONG Human Rights Watch (HRW) sobre las protestas, pero se ha mostrado abierto a las recomendaciones de la organización.

Así, en un documento de 32 páginas entregado al Gobierno de Chile, el cuerpo policial ha condenado cualquier conducta por parte de algunos de sus integrantes que implicara “un uso excesivo de la fuerza en las calles”. No obstante, ha negado las acusaciones más graves, como los hechos de torturas o abusos sexuales, pues “no hay elementos que permitan sostener que tales relatos se produjeron”.

Si bien ha asumido las recomendaciones de la ONG, el documento ha refutado en todo momento cada una de las acusaciones, así como los datos que la organización por los Derechos Humanos publicó hace unas semanas. En ese sentido, las cifras de uno y otro distan mucho de coincidir en algún punto.

A demonstrator is detained by security forces during a protest against Chile's government in Valparaiso, Chile December 4, 2019. REUTERS/Rodrigo Garrido
A demonstrator is detained by security forces during a protest against Chile's government in Valparaiso, Chile December 4, 2019. REUTERS/Rodrigo Garrido

Si la HRW denunció que 1.051 personas fueron heridas por los disparos de pelotas de goma y perdigones, Carabineros ha cifrado el número en 376, pero afirmando que “la autoría se encuentra en fase de investigación”. La cantidad de gente atendida por los servicios médicos también difiere en gran medida dependiendo del documento que se consulte. Según la ONG, fueron 11.564; para las fuerzas del orden chileno, 1.195; mientras que los carabineros heridos fueron 64.

En relación a los fallecidos, Carabineros sólo ha mencionado el caso de Álex Núñez Sandoval, quien murió tras una recibir una paliza cometida supuestamente por miembros de esa fuerza policial, frente a las 26 que cifra la ONG.

“No existen personas fallecidas a causa del uso de armas de fuego por parte de Carabineros de Chile”, ha subrayado el documento, en el que se ha podido leer también que el organismo policial reforzará el entrenamiento en el uso de armas no letales, tal y como ha publicado en sus páginas el periódico chileno ‘La Tercera’.

HRW denunció 74 casos de abusos sexuales de distinta índole. Sin embargo, si bien Carabineros ha asegurado que hay investigaciones en curso al respecto, ha afirmado que “no existen elementos que permitan sostener la credibilidad de tales relatos”.

Protestas en Santiago de Chile el 3 de diciembre de 2019. REUTERS/Pablo Sanhueza
Protestas en Santiago de Chile el 3 de diciembre de 2019. REUTERS/Pablo Sanhueza

La Fiscalía Nacional de Chile ofreció la semana pasada un informe en el cual se recopilaban hasta 2.670 casos en los que Carabineros y otras fuerzas policiales y militares del país habrían incurrido en delitos contra los Derechos Humanos.

El balance publicado especificó que 422 de las víctimas eran menores de edad y 41, extranjeras. También fueron denunciados 116 delitos que atentaban contra la dignidad y la integridad sexual. Asimismo, se recogieron 720 casos de lesiones por arma de fuego y 44 de tortura.

Las protestas en Chile han cumplido ya más de un mes, después de que la ciudadanía decidiera salir a las calles ante la cuarta subida del precio del metro. A ellos se sumaron colectivos que a su vez reivindicaban mejoras sociales y laborales, así como a nivel educativo y de salud.

Pese a que han bajado su intensidad frente a los primeros días, donde, según organismos de Derechos Humanos, se han producido 20 muertos y miles de heridos y detenidos tras los enfrentamientos con los Carabineros, las acciones en la calle persisten, generando cierres temporales de estaciones metro y retrasos en el transporte público.

Tras las infructuosas primeras medidas para sofocar las manifestaciones sirviéndose de las fuerzas de seguridad, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, ha intentado ahora contar con el apoyo de las distintas fuerzas políticas del país para reformar la Constitución y dar cabida al mayor número de las reclamaciones posibles.