Donald Trump, Salvador Sánchez Cerén, Xi Jinping
Donald Trump, Salvador Sánchez Cerén, Xi Jinping

Las dos potencias mundiales, Estados Unidos y China, se enfrascaron esta semana en una nueva disputa que tiene como foco un país latinoamericano. El cambio en la política exterior de El Salvador, que rompió con Taiwán y estableció relaciones diplomáticas con el gigante asiático despertó inquietudes en la Casa Blanca.

"EEUU está analizando la decisión de El Salvador. Es preocupante por muchas razones, entre las que se incluye romper una relación de más de 80 años con Taiwán. Sin duda, esto impactará nuestra relación con el Gobierno" salvadoreño, manifestó el martes la embajadora de Estados Unidos en El Salvador, Jean Manes.

La diplomática advirtió desde inicios de julio pasado sobre la "alarmante estrategia de expansión" económica y militar de China en la región latinoamericana.

Los cancilleres de China y El Salvador, en la ceremonia por el establecimiento de relaciones diplomáticas en Beijing (Reuters)
Los cancilleres de China y El Salvador, en la ceremonia por el establecimiento de relaciones diplomáticas en Beijing (Reuters)

La cancillería china no demoró en responder. Horas después, el Ministerio de Asuntos Exteriores que "nadie está en la posición de criticar o interferir" en la decisión de El Salvador. "EEUU ha establecido relaciones diplomáticas con China desde hace 40 años, pero obstruye a otros países" en similares decisiones, criticó el vocero chino Lu Kang, quien afirmó que esa conducta "no tiene fundamento".

China continental y Taiwán están gobernados por regímenes rivales desde 1949, tras una guerra civil entre comunistas y los nacionalistas. La isla no es reconocida como país por la ONU, pero se administra de forma autónoma. Sin embargo, Taiwán, nunca ha declarado su independencia. Y Beijing la considera una de sus provincias sentenciada a regresar bajo su manto.

El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, informó la noche del lunes en una cadena nacional de radio y televisión sobre la ruptura de lazos con Taiwán, que se mantenía como uno de los principales cooperantes con su país en áreas de tecnología, salud, agricultura y educación.

Salvador Sánchez Cerén, presidente de El Salvador
Salvador Sánchez Cerén, presidente de El Salvador

"Anuncio la decisión de mi Gobierno de romper las llamadas relaciones diplomáticas, mantenidas hasta este día, entre la República de El Salvador y Taiwán, y establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China", dijo el mandatario.

Sánchez Ceren, dijo que al optar por Beijing, su país siguió una tendencia "inevitable", en tanto Taiwán acusa a la China comunista de seducir a sus aliados con dólares. Sólo 17 Estados reconocen a Taiwán, cuyo nombre oficial es República de China. Entre ellos: el Vaticano, un país africano, y naciones del Pacífico y América Latina.

El Salvador se ha unido así a una tendencia iniciada por otros países que han decidido estrechar lazos con China en detrimento de Taiwán, como República Dominicana, que lo hizo en mayo pasado, Panamá en junio de 2017, o Santo Tomé y Príncipe, en diciembre de 2016.

El anunció del Gobierno salvadoreño no fue bien recibido por la derecha del país, principal defensora de las relaciones con Taiwán, que teme la reacción de Estados Unidos.

Un ciudadano se manifestó frente a la embajada de Taiwán en San Salvador (Reuters)
Un ciudadano se manifestó frente a la embajada de Taiwán en San Salvador (Reuters)

A su vez, el vocero chino aprovechó para criticar el reciente hecho de que la presidenta taiwanesa Tsai Ying-wen, no reconocida como tal por China, "hiciera escala en Estados Unidos y condujera actividades públicas allí", durante su gira por Belice y Paraguay, países aliados de la isla.

"Pedimos a EEUU que actúe de forma prudente y maneje adecuadamente estos casos para evitar dañar las relaciones chinoestadounidenses así como la paz y la estabilidad a ambos lados del estrecho" (de Formosa), concluyó el portavoz.

(Con información de EFE y AFP)

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